En 2020, un gatito naranja apareció en el zoológico nacional de Malasia y, contra todo pronóstico, eligió vivir dentro del recinto de los carpinchos. Los cuidadores notaron que comía y dormía junto a ellos, como si siempre hubiera sido parte de la familia.
Con el tiempo, los visitantes se fueron enamorando de esta amistad tan inesperada, y en junio de 2023 el zoológico lo reconoció oficialmente, colocando un cartel que ahora presenta al espacio como “Capybara & Oyen”.
Desde entonces, Oyen se volvió una pequeña celebridad. Muchas personas viajan solo para conocerlo y su historia sigue emocionando a todo el mundo. Una prueba de que la familia también puede formarse entre especies, cuando lo que sobra es cariño y compañía.















