Sugieren alargar vacaciones en Europa

(ANSA) – BRUSELAS, 01 DIC – En el eterno dilema italiano sobre la apertura de escuelas en la época del coronavirus, las directrices de la Comisión Europea, preparadas con vistas a las vacaciones navideñas, ofrecen algunas sugerencias valiosas.

En un borrador al que tuvo acceso ANSA y que aún podría cambiar hasta que el colegio de comisarios se reúna y apruebe el documento definitivo, Bruselas aconseja considerar “extender las vacaciones” o recurrir a “enseñar a distancia” para crear “períodos de amortiguación” y “evitar la propagación del virus en las instituciones”.

“En este caso -se recomienda- será importante” que las autoridades comuniquen “la fecha de regreso a la escuela con anticipación”, pidiendo a los educadores y familias con niños que regresen a casa a tiempo y eviten así transformar la escuela en una fuente de contagio que podría contribuir a una tercera oleada. Porque si es posible que las primeras dosis de las vacunas más prometedoras, como Pfizer o Moderna, lleguen pronto al mercado, la realidad es que no estarán inmediatamente disponibles para todos y se necesita una “estrategia puente” para los difíciles meses que vendrán.

La recomendación es, por tanto, insistir con barbijos protectores, distanciamiento social y estrictas normas de higiene personal, evitando aglomeraciones, especialmente en lugares cerrados.

Bajar la guardia sobre las medidas de contención contra la expansión de Covid-19 podría costar caro, advirtió el ejecutivo comunitario.

Una publicación del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades, elaborada con modelos matemáticos a partir de la situación epidemiológica actual, muestra de hecho que si los gobiernos levantaran las restricciones el 7 de diciembre, la curva de hospitalización volvería a subir el 24 de diciembre.

Si, por el contrario, se esperara hasta el 21 de diciembre, los nuevos picos se verían a principios de enero. Por ello, incluso las reuniones familiares tendrán que seguir siendo limitadas.

En cuanto a las “ceremonias religiosas”, sería recomendable evitar las misas masivas y más bien quedarse en casa con los seres queridos para seguir los servicios por televisión, radio o en línea.

Y, en todo caso, evitar cantar, porque “el uso de un barbijo -se enfatiza- es especialmente importante en estas ocasiones”.

Se debe mantener el toque de queda nocturno, lo que da como resultado una despedida de las tradicionales cenas de baile de Año Nuevo.

Y aquellos que quieran viajar deben ser alentados a aislarse por sí mismos durante una semana antes de reanudar los contactos sociales, así como utilizar aplicaciones de rastreo y vacunarse contra la gripe estacional, también porque viajar “es un riesgo en sí mismo, dado el elevado número de ocasiones de exposición al virus”.

En cuanto a la temporada de esquí, en cambio, Bruselas guarda silencio.

Pero la Comisión recomienda “evaluar cuidadosamente un enfoque común basado en la coordinación, la coherencia y la evidencia científica”.

Y al final del documento de 16 páginas concluye: “Será un fin de año diferente. La contribución de todos contará”. (ANSA).