Hasta un mes antes de un derrame cerebral, el cuerpo puede emitir señales que anticipan este evento neurológico serio.
Mareos persistentes y vértigo, especialmente sin razón, pueden indicar afectación del cerebelo y preceder un accidente cerebrovascular.
Dolores de cabeza intensos, repentinos y resistentes a analgésicos, especialmente unilaterales, deben considerarse señales de alerta temprana.
Problemas visuales como visión borrosa, doble imagen o pérdida parcial de visión suelen anticipar un derrame en zonas posteriores.
Alteraciones del habla, dificultad para encontrar palabras o comprender frases simples pueden manifestarse días antes como aviso silencioso.
Debilidad o adormecimiento en un brazo, pierna o cara, especialmente en un solo lado, también es una señal importante.
Estos síntomas frecuentes pueden presentarse como AIT, que aumenta hasta un 25 % el riesgo de un derrame en días siguientes.
Ante cualquiera de estas señales, buscar atención médica urgente es crucial, ya que una intervención rápida puede salvar vidas. © Comunidad biológica















