Una sustancia producida naturalmente por nuestro organismo, llamada Pepitem, reduce la inflamación articular causada por la artritis a un nivel comparable al de las terapias estándar actuales, además de disminuir los procesos inflamatorios que provocan daño articular.
Este es el resultado de un estudio realizado por la Universidad de Birmingham en colaboración con investigadores de la Universidad Federico II de Nápoles, publicado en la revista Arthritis & Rheumatism.
Pepitem, que ya demostró ser prometedor para la osteoporosis, regula la función inmunitaria y el desplazamiento de las células inmunitarias entre las distintas partes del cuerpo, asegurando un equilibrio natural entre la activación y la supresión del sistema inmunitario.
Los investigadores estudiaron la eficacia de Pepitem en modelos animales y en tejido humano para la artritis inflamatoria, un grupo de enfermedades que incluye la artritis reumatoide y la artritis psoriásica, en las que el sistema inmunitario ataca las articulaciones, causando daños articulares graves, dolor y discapacidad.
En condiciones normales, una molécula presente en el torrente sanguíneo, llamada adiponectina, estimula a los glóbulos blancos para que produzcan Pepitem, lo que a su vez reduce la migración de glóbulos blancos a los tejidos, previniendo así una respuesta inflamatoria descontrolada.
Sin embargo, en la artritis inflamatoria, los glóbulos blancos no responden a la adiponectina y liberan menos Pepitem en la articulación, lo que provoca daños en la cavidad articular y una respuesta inflamatoria descontrolada.
«Demostramos una regresión observable de las manifestaciones clínicas de la enfermedad, y Pepitem tiene el potencial de ofrecer una terapia alternativa para limitar la gravedad y la progresión de la enfermedad en las primeras etapas de la artritis inflamatoria», explica una de las autoras, Helen McGettrick.
«Podría ofrecer ventajas significativas sobre las terapias existentes, que son inmunosupresoras.
El riesgo de toxicidad de los péptidos naturales es muy bajo, y su administración en las primeras etapas de la enfermedad podría reducir la dependencia de los esteroides», concluye. © ANSA















