Restobares y Mixed Emotions

Por Vinómanos. Si lo tuyo es sacudir la cabeza e invocar el desorden, 40×5 es tu lugar. Este es uno de los bares tematicos dedicado íntegramente a los Rolling Stones, y es el único de su tipo en Sudamérica. Fotos, cuadros, posters, un flipper y hasta un muñeco de Keith Richards en tamaño real son algunos de los tesoros que ornamentan el templo de la cultura Stone. Está ubicado en la esquina de Cuenca y Navarro, Devoto.

Allí se pueden pedir pizzas, picadas y hamburguesas acompañadas por cerveza helada, mientras Jagger y su crew hacen de las suyas desde una pantalla gigante. O por lo menos se podía hasta el 20 de marzo, cuando el establecimiento bajó su persiana por tiempo indefinido.

“El bar funciona como un lugar de culto, una esquina donde la gente se mete para compartir la locura por los Stones. Fue creciendo de boca en boca, a nivel cariño, como club social. Tiene una gastronomía básica, de precios moderados, donde el secreto es el concepto: la pasión por los Stones. Acá se conocieron un montón de amigos, se cumplieron sueños, nacieron viajes para todos lados”, explica a Vinómanos su dueño y fundador, Juan Ignacio Muñoz.

40×5 nació de las cenizas de la crisis, en el 2002. Dice Muñoz: “Al principio hice unas ventas futuras, con la ayuda de la gente de Heineken, de cervezas y discos, pero paramos. Pasó tanto tiempo que resulta un mal negocio haber vendido hace cuatro meses latas de cerveza, y que ahora la gente haga fila para tomar lo que ya tenía pago. Yo he vendido una picada grande del bar, que es un lujo, más dos latas de cerveza a $900; hoy ese combo debería costar $1400. Está complicado, no es el mejor momento”.

“La noticia de poder trabajar con las mesas al aire libre me desarma el concepto del bar, que no es gente a dos metros de distancia, sino una pequeña comunidad de 40 personas sentadas disfrutando la misma música. Por ahora, no es para mí. Este bar es como un hijo, un abrazo. Es un lugar amigable, para que la gente que venga se sienta como en casa. Con este nuevo esquema nos tendríamos que trasladar a un parador en la playa”, amplía.

Así las cosas, los fanáticos deben aguardar para recuperar su meca porteña, esa que incluso aparece en “Olé Olé Olé: un viaje por América Latina”, el documental oficial de la última gira de la banda por estas tierras. “En el bar hay mucho de mí, de la comunión que hice con la gente, con el trato persona a persona. Es un bar donde se nota mucho mi presencia. Tengo la virtud de poder sociabilizar con cualquier persona. Por suerte estaba reducido a su mínima expresión. Yo trabajo con mi mujer, así que no hubo despidos ni nada por el estilo”, concluye Muñoz. Para mitigar la espera, en sus redes sociales 40×5 comparte noticias, información y hasta venta de discos y productos de la banda.

Buenos Aires es una ciudad multicultural y cosmopolita, incluso en tiempos extraños como los actuales. Por eso, si una noche lo ves pasar a Cortázar a caballo, cantando Satisfaction, no te preocupes: hay lugar para todos.