El escritor israelí Abraham Yehoshua, varias veces candidato al Nobel y una de las grandes figuras del pacifismo de su país, murió ayer a los 85 años en Tel Aviv, y hoy será sepultado en el cementario Ein Carmel, al sur de Haifa.
Yehoshua fue durante décadas un ferviente paladín de una solución negociada para el conflicto con los palestinos, junto a otros dos célebres escritores israelíes: Amoz Oz, que murió en diciembre de 2018, y David Grossman, que fueron durante mucho tiempo referencia de la izquierda de Israel.
«Nos ofreció una aguda y fidedigna imagen, a veces también dolorosa, de nosotros mismos», fueron las palabras de despedida del Isaac Herzog, el presidente israelí.
Después de un matrimonio de más de 50 años, en 2016 quedó viudo, lo que lo afectó mucho. En las últimas entrevistas, en las que ya sabía que estaba gravemente enfermo, afirmó que esperaba la muerte con serenidad, aunque dijo estar preocupado por el futuro político y social de Israel.
Yehoshua deja tres hijos y siete nietos. (ANSA).















