El legendario músico John Lennon, miembro de The Beatles, tenía una profunda conexión con los gatos desde su infancia. Por eso, durante los años que vivió con su tía Mimi en Liverpool, creció rodeado de varios gatos, y uno de los más recordados se llamaba Elvis. Lennon solía decir que los gatos tenían una personalidad libre e independiente que siempre le resultó fascinante.
Con el paso del tiempo, según expresa Lagumiau, su cariño por los felinos continuó. En su casa llegó a convivir con varios gatos a la vez, y disfrutaba observando su comportamiento tranquilo y misterioso. Para Lennon, los gatos representaban algo que él valoraba mucho: la libertad de ser uno mismo.
Es importante destacar que, algunos amigos cercanos contaban que a Lennon le gustaba pasar momentos de calma simplemente mirando a sus gatos descansar o jugar. En medio de la fama, los viajes y el ruido del mundo del rock, esos pequeños momentos con sus mascotas eran para él una forma de encontrar paz y sencillez.














