Minutos después de que la Cámara de Representantes aprobó someter al presidente Donald Trump a juicio político, la presidenta de la cámara baja Nancy Pelosi generó confusión al negarse a decir si enviará los cargos al Senado, o cuándo.
En una conferencia de prensa efectuada inmediatamente después de la votación, Pelosi dijo que “veremos qué pasa”, cuando se le preguntó si enviaría los artículos de juicio político al Senado. Dijo que los representantes demócratas no podían nombrar a los fiscales del proceso hasta que tuvieran más información sobre cómo conducirá el Senado el juicio.
El líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, rechazó esta semana una propuesta del líder demócrata en la cámara alta, Chuck Schumer, de llamar a varios testigos. Se prevé que el Senado, donde los republicanos son mayoría, absuelva a Trump.
Cuando se le preguntó a Pelosi si podía garantizar que enviaría los cargos, respondió que “esa sería nuestra intención”, pero que verá qué decide el Senado.
La oposición demócrata en Estados Unidos aprobó este miércoles los cargos de abuso de poder y obstrucción al Congreso en contra de Trump, convirtiéndolo así en el tercer mandatario en enfrentar un juicio político en la historia del país.
Los demócratas han hablado de someter a Trump a un «impeachment» desde que el presidente llegó al poder hace tres años tras una polémica campaña en la que, según la inteligencia estadounidense, recibió el apoyo de Moscú.
Este miércoles, finalmente, sin un solo congresista republicano a favor, la Cámara de Representantes aprobó los cargos de abuso de poder (230 a favor, 197 en contra y una abstención) y el de obstrucción al Congreso (229 por el sí, 198 por el no y una abstención) en contra de Trump.
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Trump se convirtió así en el tercer presidente de la historia de EE.UU. en enfrentar un juicio político después de Andrew Johnson en 1868 y Bill Clinton en 1998, ambos absueltos.
Richard Nixon en 1974 también enfrentó un proceso de destitución, pero renunció al cargo antes de que la Cámara de Representantes votara los artículos de “impeachment” en su contra.
Con la aprobación de los cargos en la Cámara de Representantes, el siguiente paso es el juicio político que debe celebrarse en el Senado, en el que los representantes demócratas actuarán de fiscales, los senadores de jurado y el juez será el magistrado jefe del Tribunal Supremo, John Roberts.
Trump, por su parte, enviará a sus abogados para que le defiendan.
Se espera que el juicio político arranque a principios de enero, pero la probabilidad de que Trump termine destituido es ínfima ya que, a diferencia de la Cámara Baja, los republicanos dominan el Senado con 53 legisladores frente a 47 y, además, las normas del “impeachment” requieren de una mayoría de dos tercios. Fuente: Infobae.














