El sábado 22 de octubre se cumplieron dos años del cambio de denominación que transformó al Instituto Universitario Nacional del Arte (IUNA) en Universidad Nacional de las Artes (UNA), a través de la aprobación unánime de la Ley 29.997.
El cambio de denominación marcó un cambio de paradigma en el campo académico, se empezó a reconocer y a promover el lugar fundamental de las artes en la producción de conocimiento, y su rol transformador en la cultura nacional. Se trató de un cambio de nombre que a su vez legitimó el lugar central que hemos ocupado en la producción de conocimiento, la investigación, la creación artística y la formación de profesionales, artistas, investigadores y docentes en el más alto nivel del sistema educativo. Un nuevo nombre que significó el reconocimiento de nuestro crecimiento y de nuestra madurez institucional y nos ubicó definitivamente, -sin distinción alguna del resto de las Universidades-, en el Sistema Universitario Público Nacional. Tal como indicó la Rectora, Prof. Sandra Torlucci: “…reafirmamos las posibilidades de las artes para repensar nuestros espacios, descubrir nuevos caminos, esbozar otros modelos de comprensión, proyectarnos.”
Recordemos que nuestra institución fue denominada Instituto Universitario debido al artículo 27 de la Ley de Educación Superior, que considera que «las instituciones que circunscriben su oferta académica a una sola área disciplinaria se denominan Institutos Universitarios.» Así, la denominación de Instituto Universitario Nacional del Arte no reconoció la diversidad de disciplinas que componen el campo de conocimiento de las artes y convalidó una concepción de la enseñanza artística subsidiaria de la oposición con el campo científico. Como señaló la Rectora Sandra Torlucci: «La nueva denominación implica una revisión de lo que significan las artes en los niveles de producción de conocimiento universitario (…) Con la aprobación de esta Ley se amplía el límite de lo que se considera producción de conocimiento».
Nuestra Universidad tiene una responsabilidad fundamental en el desarrollo del arte y la cultura como factores de transformación social, por eso hoy, a dos años de transformarnos en Universidad, el mismo entusiasmo nos lleva a seguir proyectando y trabajando juntos en la construcción de esta obra colectiva.














