l estudio de dos momias chilenas condujo al descubrimiento de los genomas del virus de la viruela más antiguos hallados hasta la fecha en las Américas; al datar de entre 1492 y 1631 d.
C., constituyen la prueba más sólida encontrada hasta ahora que respalda la hipótesis de que la enfermedad llegó al Nuevo Mundo con los colonizadores europeos.
Los resultados del análisis fueron publicados en la revista Science por investigadores del Trinity College de Dublín, en colaboración con la Universidad de Chile en Santiago.
Los dos antiguos genomas virales recuperados de las momias chilenas eran casi idénticos, lo que indica que los individuos probablemente se infectaron durante la misma epidemia o por la misma cepa del virus en circulación. Pertenecían a un linaje del virus de la viruela ya extinto, evolutivamente intermedio entre las cepas europeas medievales y las que circularon en siglos posteriores.
«Este descubrimiento -afirma Shigeki Nakagome, de la Facultad de Medicina del Trinity College de Dublín- proporciona la primera confirmación a nivel molecular de que la viruela se introdujo en las Américas durante el periodo colonial. Además de reconstruir la llegada de la enfermedad, nuestro estudio también aporta nuevos datos sobre cómo evolucionó el virus».
«Descubrimos que el virus experimentó un largo periodo de cambios genéticos hasta el siglo XVI, mientras que su evolución se ralentizó considerablemente durante el auge de la expansión colonial y las grandes epidemias de viruela de los siglos XVII y XVIII», añade Lara Cassidy, de la Escuela de Genética y Microbiología del Trinity College de Dublín.
«Esto sugiere que el virus había alcanzado un equilibrio evolutivo óptimo, lo que le permitía propagarse con éxito sin necesidad de nuevas adaptaciones; un proceso probablemente favorecido por la falta de inmunidad en las poblaciones expuestas a él por primera vez», agregó.
Los estudiosos incluso hallaron indicios de que este periodo de estabilidad evolutiva pudo haber terminado en el siglo XIX, cuando la vacunación comenzó a extenderse a gran escala. A medida que aumentaban los niveles de inmunidad en la población, el ritmo de evolución del virus parece haberse acelerado de nuevo. © ANSA















