La pérdida progresiva de masa y fuerza muscular, conocida como sarcopenia, es frecuente durante el envejecimiento y puede afectar la capacidad para caminar, levantarse, mantener el equilibrio y realizar tareas cotidianas. En un estudio realizado en adultos mayores de India, el 39,2 % cumplió criterios de sarcopenia, una cifra cercana al 40 % mencionada.
La disminución de la fuerza también se relaciona con un mayor riesgo de caídas, fracturas y pérdida de independencia. Por eso, conservar la musculatura es una parte importante de un envejecimiento activo.
El entrenamiento de fuerza ha mostrado beneficios para mejorar la fuerza y el rendimiento físico en personas mayores con sarcopenia. Sin embargo, la frecuencia debe adaptarse a cada persona; la evidencia no establece que tres sesiones semanales sean el único “antídoto” para todos.
Fuente: Rahman: Infoviral Plus, et al., Aging Medicine, 2021.
DOI: 10.1002/agm2.12186















