Aunque muchas fuentes afirman poder indicar un momento específico, la investigación sugiere que el horario ideal varía según tu edad, tus necesidades de sueño y tu reloj interno.
1. Establecer un horario constante
Ir a la cama y levantarte aproximadamente a la misma hora todos los días ayuda a mantener en equilibrio tu ritmo circadiano, el mecanismo que rige el ciclo de sueño y vigilia.
2. ¿Cuántas horas son necesarias?
La mayoría de los adultos deberían dormir entre 7 y 9 horas cada noche. Los adolescentes normalmente requieren entre 8 y 10 horas.
3. Prepararse para dormir
Bajar la iluminación por la noche, evita el café en las horas previas a dormir y reduce el tiempo frente a pantallas si eso te dificulta dormir.
4. Disfrutar de la luz del día
Recibir luz natural en las mañanas ayuda a ajustar tu reloj biológico y favorece un patrón de sueño más regular.
5. No hay una hora correcta para todos
Ir a la cama a las 9, 10 o 11 de la noche no es necesariamente lo mejor para todos. Lo crucial es descansar lo suficiente, mantener un horario regular y despertarte sintiéndote renovado.















