Ediciòn especial “Venezuela”

Por Seegio Garcìa (MST en Izquierda al Frente) El equipo de investigación de nuestra Revista “Nueva izquierda” y el MST en Izquierda al Frente, presentamos este trabajo especial sobre la profunda crisis económica, política y social que vive Venezuela. Estamos a días de una constituyente convocada por Maduro y venimos del plebiscito de la MUD. Todos los actores nacionales e internacionales, incluido el imperialismo, intervienen en esta situación. Con este material, queremos socializar las posiciones que dentro de Venezuela tiene la oposición de izquierda al gobierno, en particular su sector más representativo, el de nuestros compañeros de Marea Socialista y el sector de dirigentes y referentes del llamado “chavismo crítico”. También las posiciones que, desde nuestro partido, el MST en Izquierda al Frente, tenemos sobre Venezuela. Polemizando con quienes apoyan a la MUD y con quienes desde la izquierda apoyan a Maduro, por ser dos posiciones que consideramos muy equivocadas. Entregamos para nuestros lectores once trabajos, que encaran desde distintos ángulos la realidad venezolana, algunos escritos de los últimos días en Venezuela y en Argentina, y dos textos de hace un par de meses de dos dirigentes de Marea Socialista, que en su esencia guardan mucha actualidad.

1) Entre el desastre de Maduro y los planes reaccionarios de la MUD (Sergio García)
2) Declaración del chavismo crítico
3) En la crisis, la vieja izquierda muestra sus miserias (Entrevista a Carlos Carcione)
4) La Constituyente de Maduro vs la Constituyente del ’99 (Martín Poliak)
5) Sobre los planes de la derecha (extractos de artículos)
6) Un debate con la izquierda madurista (Sergio García)
7) ¿Violencia trágica y manipulación de cúpulas o… el Otro Diálogo del pueblo venezolano? (Gónzalo Gómez)
8) La política de contrarreformas de Maduro (Martín Poliak)
9) Sin Agenda de Medidas Económicas de Emergencia y más Democracia no hay solución (Juan García)
10) ¿Qué pasará con el Arco Minero y las Zonas Económicas Especiales en la Constituyente? (Andrea Pacheco)
11) La MUD y el PSUV a pesar de Xiomara Scott (Zuleika Matamoros)

ANEXO:
Cronología del conflicto actual
Audio del programa radial “Portal de Izquierda” con Alejandro Bodart y Sergio García

1.Entre el desastre de Maduro y los planes reaccionarios de la MUD

Sergio García
Dirigente del MST en Izquierda al Frente. Director de la Revista “Nueva Izquierda”. Vivió en Venezuela y estuvo en Caracas semanas atrás.

Semanas atrás estuve en Venezuela, país al que le tengo gran cariño y respeto por haber vivido allí varios años en un intercambio político con militantes socialistas y anticapitalistas en vida de Chávez. Desde entonces viajo a menudo. Cuando viví en Caracas, fui parte de la fundación de la corriente política Marea Socialista, surgida del seno del proceso bolivariano que hoy es la principal oposición de izquierda al gobierno, e integra junto a nuestro MST una corriente internacional común. Así como yo, también Alejandro Bodart, Vilma Ripoll y muchos dirigentes y compañeros del MST hemos viajado y recibido a compañeros venezolanos todos estos años, nos une una construcción y un proyecto común.

Desde esa cercanía personal y política con Venezuela, haber visto la situación de ese país, no deja de sorprenderme negativamente. Hay un contraste notable con los años de mayor ascenso del proceso revolucionario que tomaba medidas sociales correctas que, aun siendo parciales, mejoraron la vida de millones de trabajadores y sectores populares. De ese país, que ilusionó a la militancia popular y de izquierda del continente, lamentablemente ya no queda casi nada. La vida es triste, la gente común no tiene nada, cuesta pagar la comida diaria que escasea, no hay remedios, los niños se mueren en los hospitales, la militarización está por todos lados, la persecución a los críticos también. El llamado socialismo del siglo XXI se transformó en manos de Maduro en un régimen capitalista más, de acumulación mafiosa al amparo del negocio petrolero. Nada de progresivo o rescatable hay en eso, aunque se lo intente cubrir con frase bolivarianas.

El gobierno de Maduro desde su llegada fue involucionando de manera constante, y es el pueblo pobre y la juventud sin futuro quien paga esa involución planificada desde el poder del estado. Las medidas económicas y sociales que se toman combinan un desfalco de millones dólares, el pago puntual de la deuda externa a organismos internacionales, la entrega de los recursos minerales a corporaciones imperialistas, y un ajuste permanente sobre los derechos a través del abandono de las misiones sociales, de la salud pública, la educación y la nula asistencia alimentaria y médica. Si lo hiciera un gobierno de derecha no habría duda que todos lo enfrentaríamos. Lo increíble es que al hacerlo Maduro, algunos sectores de izquierda le encuentren justificación, digan que son “errores” o que “no es el principal responsable”. Aquí no hay errores, hay una política planificada desde el gobierno, y es una política antipopular en toda la línea.

Contra los planes de la MUD y la injerencia extranjera

Frente a una realidad que ha llevado al gobierno de Maduro a perder el apoyo social de millones en pocos años, el otro polo político surgido de la derecha tradicional y organizada en la MUD (Mesa de Unidad Democrática) busca hacerse con el gobierno viendo la oportunidad que el propio desastre madurista le coloca en el horizonte. Ese polo representa intereses antipopulares conducido por viejos golpistas y una reaccionaria condición ideológica, lógicamente nada bueno pueden ofrecerle a Venezuela. Su interés no es mejorar el país, sino ser ellos directamente quienes conduzcan el proceso de entrega de las riquezas venezolanas a las corporaciones extranjeras. El imperialismo y sus corporaciones hacen negocios a diario con Maduro, pero se encuentra más cómodos si sus hijos directos gobernaran para hacer con ellos negocios similares. La MUD tiene distintas alas, entre ellas algunas bien reaccionarias y ligadas a sectores para militares y otros también derechistas pero más proclives a una negociación.

La MUD organizó el plebiscito del 16/7, intentando colocarse como el ala democrática de esta contienda, pero su objetivo de fondo fue utilizar el voto de millones y el creciente descontento social para fortalecerse como poder alternativo, en el marco de su plan estratégico y reaccionario en sus aspectos económicos y políticos para Venezuela. No es casual que tras los resultados rápido salieron a nombrar jueces, hablar de gabinete y de formar un nuevo gobierno. Mientras referentes derechistas de otros países aplauden a la MUD y Trump dice que repensará como son los acuerdos económicos con Venezuela.

Sabiendo el objetivo político de ese plebiscito, nuestros compañeros de Marea Socialista correctamente lo denunciaron: “La Consulta Popular no es una táctica de unidad de acción de distintos sectores en defensa de una lucha política de interés nacional, como lo podría ser la derogatoria del decreto del Arco Minero, ni contempla una lucha reivindicativa. La Consulta del 16-J es una iniciativa política de una dirigencia con intereses contrarios a la de los venezolanos que padecemos la crisis, y que de llegar al gobierno aplicaría un paquete de ajuste económico similar al que viene ejecutando el gobierno actual. Participar o reconocer esa iniciativa como una herramienta democrática, es una ilusión política que conduce al precipicio y a barnizar de democrática a una dirección reaccionaria” (1). Y tras el plebiscito declararon: “Rechazamos categórica y rotundamente cualquier injerencia extranjera, como las más recientes amenazas de Trump y el Gobierno Norteamericano, con su anunciado bloqueo de venta de alimentos y “fuertes sanciones económicas”, cuya primera víctima sería el pueblo venezolano. Al mismo tiempo denunciamos los acuerdos económicos lesivos para la Nación y su soberanía que viene impulsando el gobierno de Nicolás Maduro con compañías transnacionales en la Faja Petrolífera y en el Arco Minero del Orinoco, así como las negociaciones del patrimonio público nacional con “Fondos Buitres”, en dirección contraria a la Independencia Nacional. Señalamos el silencio cómplice de la MUD frente a estas políticas de entrega y la actitud de aquellos sectores políticos que auspician la injerencia en contra de la Nación. Acusamos tanto al gobierno como la MUD por venir propiciando irresponsablemente las condiciones que debilitan y lesionan al país y que lo exponen a escenarios de intervención extranjera…Rechazamos el anuncio de la coalición opositora de la MUD y sus acciones de instrumentar a la Asamblea Nacional para la conformación inconstitucional de poderes del Estado y Gobierno, bajo la denominación de un llamado “Gobierno de Unidad Nacional”, con el nombramiento de nuevos magistrados del TSJ por la AN” (2).
Por todo esto nos oponemos al intento formar un gobierno de unidad nacional o de transición, que pudiera venir por el avance de la MUD o la MUD y el madurismo. De una u otra forma sería un gobierno antidemocrático y antipopular que deberíamos enfrentar. Desde ya también rechazamos cualquier tipo de intervención extranjera a Venezuela, en particular de los organismos ligados al imperialismo. Y por supuesto también si en algún momento se proyectara una intervención militar, aunque no es eso lo que hoy está planteado en la realidad.

La farsa de Maduro y su constituyente
Maduro convoca a su Constituyente el 30 de julio. La palabra Constituyente suena linda, es popular en la izquierda ya que todos queremos procesos constituyentes donde el pueblo decida. El problema es que en la constituyente de Maduro, el pueblo no decide nada. A diferencia de la constituyente impulsada por Chávez, acá no hay referéndum previo consultando sobre si se quiere o no una constituyente. Tampoco participan libremente los partidos con sus candidatos, no hay reglas previas ni decididas por el pueblo, y sí filtros a quienes quieren ir de candidatos. Y no habrá elecciones posteriores para refrendar sus resultados.

Algo muy importante es que la constituyente de Maduro no está enmarcada en avances ni en intentos de tomar medidas progresivas, sino en un retroceso y un proceso de contrarreformas económicas y políticas que sufre el pueblo. Vale como ejemplo que la Constituyente legalizara una nueva forma de avanzar en los entreguistas acuerdos del Arco Minero de Orinoco, es decir la entrega total de los recursos estratégicos y minerales a corporaciones extranjeras. No es más poder popular, sino una ficción del mismo con una parte de concejos comunales vacios y atados al clientelismo estatal. No es más democracia sino un intento de avanzar a un régimen menos democrático todavía, sin elecciones y sin ningún mecanismo de decisión popular ante los grandes temas nacionales. E ilegalización indefinida de las corrientes críticas de izquierda. Es una farsa antidemocrática con disfraz bolivariano.

Que el pueblo decida todo, la única salida correcta y de izquierda

El mayor favor que se le hace a la derecha y al imperialismo, viene del propio Maduro. Lo que hace en materia económica y política le da todos los argumentos a la derecha, para ganarse más base social en Venezuela y en el exterior. Si lo que hay en Venezuela representa un proyecto de izquierda, nadie en su sano juicio puede quererlo. Y así se usa a Venezuela para desprestigiar al socialismo y a la izquierda.

Quienes queremos un proyecto emancipador, anticapitalista y socialista, no tomamos como propias las políticas de Maduro, porque no defiende causas nacionales justas sino el mantenerse en el poder para conducir un proceso de contrarreformas sociales antipopulares. Somos críticos y oposición de izquierda a ese gobierno. Y junto a nuestros compañeros venezolanos de Marea Socialista rechazamos tanto la estrategia de la MUD como la de Maduro. Y apoyamos la presentación que realizó el chavismo crítico y un amplio abanico de ex ministros de Chávez, de líderes sociales actuales e históricos que exigieron se convoque a un referéndum para que el pueblo decida si debe haber o no constituyente, que es lo que dice la Constitución Bolivariana. Y que ante la negativa del gobierno a hacerlo, ante la convocatoria del 30/7 plantearon a través de Gonzalo Gómez, cofundador de aporrea.org y vocero de Marea Socialista lo siguiente como aprte de una declaración política unitaria: “Exigimos la inmediata suspensión o retiro de la propuesta de “Asamblea Nacional Constituyente” (ANC) inconsulta e inconstitucional, actualmente impulsada por el alto gobierno y el Presidente Maduro… Llamamos a la conciencia política y unidad del pueblo, frente al Proyecto de Estado crecientemente autoritario que violenta los derechos del pueblo como poder constituyente originario. Utilizaremos todos los instrumentos legales y de participación democrática que nos da la CRBV, para la anulación de su ilegítima convocatoria y de sus bases comiciales, ya que contrarían los principios para celebrar unas elecciones libres, justas y universales…De no ser suspendida o retirada la propuesta de “ANC”, y ante la posible realización de elecciones previstas para el domingo 30 de julio 2017 y frente a los llamados públicos a la participación bajo amenaza de coacción en el contexto de un Estado de Excepción, llamamos al pueblo a NO convalidar tal propuesta de ANC, y por lo tanto, a ejercer el derecho a no asistir a tales comicios, promoviendo la abstención activa consciente (o de no ser posible, el voto nulo consciente) como vía para el disenso popular y demostración de su carencia de legitimidad democrática” (3).

Proponemos que el pueblo decida sobre todo, que haya convocatoria a elecciones a todos los cargos para salir de esta crisis provocada por dos cúpulas ajenas a las mayorías populares y que se legalicen todos los partidos que hoy están ilegalizados y proscriptos. Solo la intervención directa del pueblo dará un curso positivo a Venezuela. Y deben abrirse consultas populares vinculantes para decidir qué hacer con la deuda externa, con el desfalco millonario, con los recursos estratégicos que se están llevando las corporaciones y otros grandes temas. Proponemos que el dinero del estado se use para traer urgente alimentos y medicina para frenar la muerte y la escases.

Para esa salida tiene que organizarse y movilizarse el pueblo venezolano. Desde Argentina apoyamos con fuerza a nuestros compañeros de Marea Socialista que construyen una organización revolucionaria y militante, que propone un camino de ruptura anticapitalista en Venezuela para que los procesos lleguen a buen puerto y no terminen retrocediendo, como está sucediendo en la actualidad. Y saludamos a los integrantes del chavismo crítico que, con coraje y sin ataduras económicas a la burocracia burguesa del estado, construyen en común con Marea Socialista una nueva referencia anticapitalista, socialista y bolivariana en Venezuela. Una tarea esencial para el tiempo que viene.

2. Declaración del chavismo crítico (21 de julio)

Rechazamos la injerencia extranjera, la constituyente autoritaria de Maduro y el llamado “gobierno de unidad nacional” de la MUD

De cara a todo el pueblo venezolano, organizaciones e individualidades identificadas con las corrientes y movimientos del Chavismo Crítico, en vinculación con la lucha social y política por el restablecimiento de la vigencia y efectividad de la constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) aprobada por el pueblo en referéndum el 15 de diciembre de 1999, manifestamos la disposición de trabajar juntos y asumir posiciones comunes sobre la crisis actual que vive nuestra sociedad.

Lo hacemos en pos de la recuperación del funcionamiento democrático y constitucional, de darle respuesta inmediata al grave deterioro de las condiciones de vida de nuestro pueblo, de repensar el proceso de la revolución bolivariana, del rescate de sus conquistas y de la conducción del país, así como para la superación de los graves errores de política pública y desviaciones de quienes pretenden fungir como su dirección política.

En torno a estos propósitos planteamos:

1. Defender los logros y conquistas de la Revolución Bolivariana, así como la Constitución de 1999 actualmente vulnerada, luchando por el restablecimiento de su efectiva vigencia, en el marco del art. 333.

2. Exigimos la inmediata suspensión o retiro de la propuesta de “Asamblea Nacional Constituyente” (ANC) inconsulta e inconstitucional, actualmente impulsada por el alto gobierno y el Presidente Maduro.

3. Llamamos a la conciencia política y unidad del pueblo, frente al Proyecto de Estado crecientemente autoritario que violenta los derechos del pueblo como poder constituyente originario. Utilizaremos todos los instrumentos legales y de participación democrática que nos da la CRBV, para la anulación de su ilegítima convocatoria y de sus bases comiciales, ya que contrarían los principios para celebrar unas elecciones libres, justas y universales.

4. De no ser suspendida o retirada la propuesta de “ANC”, y ante la posible realización de elecciones previstas para el domingo 30 de julio 2017 y frente a los llamados públicos a la participación bajo amenaza de coacción en el contexto de un Estado de Excepción, llamamos al pueblo a NO convalidar tal propuesta de ANC, y por lo tanto, a ejercer el derecho a no asistir a tales comicios, promoviendo la abstención activa consciente (o de no ser posible, el voto nulo consciente) como vía para el disenso popular y demostración de su carencia de legitimidad democrática.

5. Rechazamos categórica y rotundamente cualquier injerencia extranjera, como las más recientes amenazas de Trump y el Gobierno Norteamericano, con su anunciado bloqueo de venta de alimentos y “fuertes sanciones económicas”, cuya primera víctima sería el pueblo venezolano. Al mismo tiempo denunciamos los acuerdos económicos lesivos para la Nación y su soberanía que viene impulsando el gobierno de Nicolás Maduro con compañías transnacionales en la Faja Petrolífera y en el Arco Minero del Orinoco, así como las negociaciones del patrimonio público nacional con “Fondos Buitres”, en dirección contraria a la Independencia Nacional. Señalamos el silencio cómplice de la MUD frente a estas políticas de entrega y la actitud de aquellos sectores políticos que auspician la injerencia en contra de la Nación. Acusamos tanto al gobierno como la MUD por venir propiciando irresponsablemente las condiciones que debilitan y lesionan al país y que lo exponen a escenarios de intervención extranjera.

6. Rechazamos el anuncio de la coalición opositora de la MUD y sus acciones de instrumentar a la Asamblea Nacional para la conformación inconstitucional de poderes del Estado y Gobierno, bajo la denominación de un llamado “Gobierno de Unidad Nacional”, con el nombramiento de nuevos magistrados del TSJ por la AN, y que junto con la convocatoria a la Constituyente Presidencial, se inscriben en la lógica de la fragmentación del Estado constitucional de 1999, el escalamiento del conflicto y el propiciamiento una guerra civil.

7. Defendemos la independencia, legalidad, constitucionalidad, respeto mutuo e integridad de todos los poderes públicos del Estado Democrático y Social de Derecho y de Justicia, de manera ajustada a la CRBV, particularmente, ante la ofensiva en curso contra el rol institucional del Ministerio Público, y manifestar nuestra solidaridad activa con la fiscal general de la república, Luisa Ortega Díaz, en sus actuales esfuerzos para el restablecimiento de la efectiva vigencia de nuestra Constitución.

8. Dedicamos todo nuestro empeño a evitar el escalamiento del conflicto y el desencadenamiento de una guerra civil, que no traería soluciones a los problemas vividos y sentidos por el pueblo, acarrearía mayores sufrimientos a la población y propiciaría aún más los riesgos de intervencionismo imperialista o foráneo. ¡No al enfrentamiento violento y sangriento entre venezolanos y venezolanas! Abogamos por el multi-diálogo, inclusivo e integrador de todos los sectores sociales y políticos. Favorecemos las iniciativas que conduzcan a propiciar ese multi-diálogo inclusivo e integrador, como reflejo de toda la sociedad, tendente al logro de la paz, la justicia y la reparación de víctimas, que no puede ser objeto de un exclusivo manejo por parte de las direcciones políticas del gobierno (PSUV) y de la MUD, y por consiguiente debe incorporar a los sectores no comprometidos con la polarización política del país.

9. Exigimos pleno respeto a los derechos humanos y democráticos. Condenamos la represión estatal desmedida, no diferenciada ni proporcionada, de tipo letal contra las protestas pacíficas del pueblo, así como toda violencia política y social, particularmente la violencia de grupos “foquistas”, fascistas o de tipo paramilitar de cualquier signo político, así como toda conducta regida por el odio, la segregación, el revanchismo, el racismo, o cualquier acto de vulneración del derecho a la vida.

10. Exigimos la liberación de todos los detenidos por protestar que no estén incursos en delitos penales, la supresión de la aplicación de la justicia militar como forma de criminalización de la protesta y el cese de las detenciones masivas.

11. Así mismo, condenamos las agresiones a periodistas y comunicadores sociales en el marco de sus actividades de reportaje de las manifestaciones públicas. Condenamos igualmente, las persecuciones, calumnias y retaliaciones motivadas por diferencias u opiniones políticas. Reivindicamos en todos los espacios el pleno ejercicio de la pluralidad política democrática.

12. Defendemos el derecho del pueblo venezolano a mantener condiciones de vida dignas y satisfacer sus necesidades fundamentales, tal como lo plantea la CRBV, proponiendo y procurando soluciones urgentes e inmediatas a la crisis económica y social, especialmente en atención a la emergencia alimentaria y la falta de medicamentos, con prioridad para las necesidades sociales junto con el combate a la corrupción y la fuga delictiva de capitales, tomando las medidas conducentes a la recuperación de los recursos económicos del país.

13. Exigimos que no se siga descargando la crisis sobre el sacrificio del pueblo trabajador y que se abran canales para posibilitar la recepción de toda ayuda solidaria que no comprometa ni lesione nuestra soberanía nacional.

14. Comunicamos nuestra disposición de trabajar por el encuentro, diálogo, reagrupamiento y re-orientación política del chavismo de base, crítico, democrático y descontento, molesto con el rumbo y políticas del gobierno, que en nuestro concepto son ajenas al legado de Chávez, a la Constitución que nos dimos junto a él, a la democracia participativa y protagónica, a los valores éticos y al conjunto de los principios inspiradores de la revolución bolivariana. De igual manera nos opondremos y combatiremos cualquier proyecto de signo conservador y de ajuste neo-liberal.

Normalicemos la vida del pueblo venezolano con la restitución del “…Estado democrático y social de derecho y de justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y, en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político” (Art. 2 CRBV).

FIRMANTES

Marea Socialista: Gonzalo Gómez, Carlos Carcione, Gustavo Martínez. César Romero, Andrea Pacheco, Juan García, Zuleika Méndez

Integrantes de la Plataforma Ciudadana en Defensa de la Constitución: Héctor Navarro, Esteban Emilio Mosonyi, MG Cliver Alcalá, Gustavo Márquez, Oly Millán, Ana Elisa Osorio, Freddy Gutiérrez Trejo, Edgardo Lander, Santiago Arconada

Miembros del movimiento amplio Desafío de Todos – DDT: MG Rodríguez Torres, Fernando Vegas, Walter Boza, Richard Chacón, Valentin Hereida.

MG Alexis López Ramírez

Diputado nacional PSUV Germán Ferrer

Gabriela del Mar Ramírez

Integrantes de la Plataforma contra el Decreto del Arco Minero: Anaís López

UPP89: Reinaldo Quijada

Profesores universitarios: Javier Biardeau, Jesús Puerta, Edgar Pérez Rueda, Alejandro Bruzual

3. En la crisis, la vieja izquierda muestra sus miserias

Entrevista a Carlos Carcione, dirigente de Marea Socialista
(Punto de corte / aporrea.org 7 de junio de 2017)

–A raíz de la complicada e incierta situación venezolana se ha abierto un debate en lo que genéricamente podríamos denominar el movimiento de la izquierda latinoamericana e internacional. A medida que la situación del país se vuelve más crítica, parecerían actuar como referencia dos sectores más o menos claros. Uno defendiendo al gobierno de Nicolás Maduro y otro cuestionándolo. ¿Cómo ve usted esta polémica?
-Lo que se expresa así a nivel periodístico es para mí la simplificación interesada de una polémica de fondo. Quiero aclarar que la nuestra es una mirada desde una ubicación como parte del Proceso Bolivariano y no sólo frente al gobierno de Nicolás Maduro. Gobierno que un querido amigo, Santiago Arconada, bautizó acertadamente como el “Gobierno Maduro, Diosdado, Padrino”[1]. Porque, desde mi punto de vista, lo que está en juego en ese debate es la posición de cara al contenido de las políticas del Gobierno/PSUV; su orientación, a qué sectores sociales expresa, a qué intereses representa y cuáles consecuencias le provocan al país y a la población, y no solo sobre las figuras del gobierno o los discursos, o a la apelación abusiva, excluyente, a la disputa geopolítica.
Hablando desde lo que se llama genéricamente “izquierda”, si analizamos estos elementos, teniendo en cuenta lo que señalaba antes y a la luz de la propuesta de Constituyente de Maduro, vemos que hay dos sectores que, en Venezuela, se podrían referenciar hoy, grosso modo, por un lado en las cúpulas del PSUV-Gobierno-Polo Patriótico, y por otro un conjunto de plataformas de lucha social y política de carácter amplio y plural como la Plataforma Ciudadana en Defensa de la Constitución, la que lucha contra el Arco Minero del Orinoco, nacientes reagrupamientos de sectores sindicales y de lucha de las comunidades, la Plataforma por la Auditoria Pública y Ciudadana, Marea Socialista como organización política y partidos del Proceso ubicados recientemente en este espacio como UPP-89, además de destacadas personalidades. Las corrientes de esa izquierda que describo, defienden propuestas opuestas para enfrentar el colapso actual del modelo rentista petrolero venezolano[2]. Si entendemos esto, si comprendemos cuáles son las diferencias y que ellas son radicales, se hace más transparente la polémica. Queda más claro qué es lo que estamos defendiendo unos y otros.
Esta ubicación desde el proceso tiene una importancia adicional, porque, por ejemplo, Marea Socialista que en el último periodo ha salido del PSUV y más tarde se ha definido primero por no sentirse representada ni por el PSUV ni por la MUD y luego como oposición de izquierda al gobierno de Maduro[3], no reniega de su pertenencia al Proceso Bolivariano, como tampoco lo hacen un grupo de ex ministros de Chávez[4], o el heterogéneo movimiento denominado por los medios como “chavismo crítico”. Por el contrario: las críticas, las advertencias, las propuestas y políticas que se vienen desarrollando tanto desde Marea como desde estos otros espacios, se hacen a partir de la defensa consciente, es decir critica, de los logros y/o conquistas económicas, sociales y políticas del Proceso, entre ellos la Constitución del ’99, logros que están siendo atacados ferozmente por el gobierno.
Mientras que el sector que nombramos anteriormente y quienes los acompañan desde el exterior, con el apoyo incondicional y automático al presidente, al no cuestionar las políticas que el gobierno está llevando adelante ni a la propia Constituyente, expresan tácitamente a veces y explícitamente otras, la aprobación de esas políticas.
-Podría aclarar cuáles son esas diferencias que señala que existen entre esos dos sectores de la izquierda en Venezuela e internacionalmente
-En términos esquemáticos esas diferencias giran alrededor del brutal crak económico que estamos viviendo, del pronunciado retroceso con fuertísimos rasgos autoritarios del sistema político que se pretenden consolidar y profundizar con la Constituyente y de las contrarreformas tremendamente regresivas en las políticas sociales. Trataré de sintetizar, brevemente, a que me refiero:
En lo económico se pueden ver dos periodos claros del gobierno de Nicolás Maduro. Un primer momento de ajuste macroeconómico gradual que fracasa estrepitosamente. Este momento lo podemos ubicar en el tiempo entre la devaluación de febrero de 2013, un mes antes de la muerte de Chávez y el segundo semestre de 2014 donde se sanciona un primer paquete de Leyes Habilitantes, es un intento de ajustar el gasto fiscal y la inversión social en las Misiones a la baja; la reducción de importaciones; y una reducción del nivel salarial real vía el estímulo de proceso inflacionario. Esta política que tiene una clara tendencia regresiva, de contrarreformas económicas, porque el ajuste se carga fundamentalmente sobre los ingresos y la posibilidad de acceso a bienes básicos de las familias trabajadoras y de los sectores más desposeídos, fracasa.
Y fracasa entre otras razones porque no sólo no ataca, sino que profundiza, el patrón mafioso de acumulación rentista[5], que se asienta en la Fuga delictiva de capitales a partir de dos mecanismos financieros fraudulentos: las maniobras ilegales con la asignación de los dólares petroleros para las importaciones, para las grandes obras o grandes contratos o convenios internacionales y en segundo lugar por el manejo especulativo, ilegítimo, de la deuda soberana de la nación y de la deuda de PDVSA, incluso de la deuda interna que según se ha demostrado es una deuda externalizable. Los mecanismos de este endeudamiento, que lleva, según un estudio en profundidad de Oly Millán Campos y Paulino Núñez con los que comparto en la Plataforma por la Auditoria Pública y Ciudadana, a niveles que estarían en el orden del 80% del PIB. Estos mecanismos convierten a esa deuda, como bien insiste Paulino toda vez que puede, en una deuda además de ilegitima, odiosa.
A pesar de todas las advertencias sobre esto, de las investigaciones presentadas, de las exigencias realizadas, el gobierno paga puntualmente cada vencimiento, reduciendo importaciones lo que está provocando la aguda situación de escases en alimentos y medicamentos que nos tiene al borde de la crisis humanitaria. Y comprometiendo seriamente el patrimonio de la nación.
Al contrario de aceptar la propuesta que hemos venido realizando de Auditoria Pública y Ciudadana para que Maduro emule la actitud de Correa con la deuda Ecuatoriana, se obstina en pagar sin ningún tipo de investigación ni auditoría independiente, y ya lleva dilapidados de esta manera 60.000 millones de dólares en tres años. Y no nos cansaremos de insistir que está pagando esta deuda al costo del hambre, literalmente hablando, del pueblo venezolano, porque lo que se destina para el cumplimiento con la Deuda se elimina de las importaciones esenciales.
El segundo periodo que señalamos se inicia a finales del 2014 con la sanción de una nueva Habilitante que le permite gobernar al presidente por decreto. Estas leyes habilitan la creación de Zonas Económicas Especiales donde no rige la legislación venezolana. Y toma fuerte impulso a partir de la caída de los precios del petróleo. Y sobre todo, desde principios de 2016 con los llamados 15 motores de la economía productiva, presentados como un plan de superación del rentismo petrolero, cuando lo que en realidad hacen es ampliar de manera colosal la frontera extractivista y la primarización de la economía del país. Desde el Motor Minero con el Arco Minero del Orinoco, el Motor Energético con la apertura total de la Faja petrolífera, pasando por el motor Forestal y hasta el Motor Turístico, están transversalizados por una política de apertura feroz al capital transnacional.
Sobre nada de esto se pronuncia la vieja izquierda que apoya incondicionalmente a Nicolás Maduro. Ni explican por qué razón sería necesario este plan, ni si es conveniente, ni tampoco se les ha oído ni leído ningún cuestionamiento sobre el mismo ni hacer propuestas alternativas. En este terreno hacen silencio, un silencio cómplice, es como si esto no existiera, como si la realidad se hubiera quedado congelada en el año 2012. Sobre lo único que hablan es sobre el chantaje, la extorción y la guerra económica del imperialismo, que nosotros no desconocemos, pero que no tendría ni la décima parte del impacto actual, si no se apoyara en esta política de entrega y en el patrón mafiosos de acumulación de capital que existiendo desde mucho antes, el gobierno de Maduro organizó y disparó exponencialmente hasta llegar a los niveles de saqueo actual del país.
Como escribe Oly Millán en su artículo, “Es la Economía Estúpido”, La Constituyente tiene entre otros objetivos darle sustento jurídico a ese modelo.
-Cuáles son según usted las contrarreformas en las políticas sociales.
-En lo que hace a las políticas sociales esta izquierda en solidaridad automática con el gobierno, continúa utilizando las estadísticas de 2012-2013, las últimas publicadas de manera completa, y lo hace de forma global. Esas estadísticas hablan de un país que ya no existe. Se aferran a esos números porque, de reconocer la realidad actual, gran parte de su argumentación se desvanecería.
Lo que en realidad sucede es que: donde había mercados populares como Mercal o PDVDAL en los que gran parte de la población podía acceder a alimentos de relativamente buena calidad a precios subsidiados, hoy apenas existe un sistema de distribución estatal puerta a puerta, los CLAP, que aún no ha logrado regularizar la atención de un número muy bajo de familias, que apenas pueden acceder a esas cajas o bolsas cada mes y medio.
Donde había un sistema nacional de atención médica primaria, elogiado por todos, los Barrio Adentro, en los que se realizaba el diagnostico, se hacían estudios elementales y hasta de cierta complejidad y se entregaban medicamentos gratuitos de ser necesarios, hoy hay tierra arrasada, con equipos inoperantes, sin medicamentos, sin posibilidad de hacer los más elementales estudios básicos, con una infraestructura que sin mantenimiento está en situación decadente. Y, donde el personal profesional se ha reducido de manera dramática.
Donde había casas de alimentación en las zonas más vulnerables, organizadas para que los que lo necesitaran comieran sin costo, sostenidas por el trabajo voluntario y solidario de amas de casa de los barrios. Hace ya larguísimos meses sino años, que no llegan los suministros para cocinar, lo que provoca un fenómeno desconocido en la Venezuela Bolivariana: que haya cada vez más ciudadanos comiendo de la basura. Al igual que otra larga lista de políticas sociales exitosas durante años, que hoy están desaparecidas.
Lo mismo sucede con toda la legislación progresiva, como por ejemplo la Ley Orgánica del Trabajo. Quedan en el papel, que aguanta todo, pero no se aplican. Y no hablemos del salario que de ser unos de los primeros en América latina cayó a niveles de Haití. Mientras el gran capital local y extranjero recibe beneficios insultantes de todo tipo.
Frente a esto, esa izquierda prefiere no ver la realidad, mira para otro lado y repite las viejas estadísticas, los viejos logros y conquistas, hace mucho tiempo desmentidas por los kilogramos perdidos por lo que los venezolanos bautizaron la “Dieta de Maduro”. Por el maltrato, por la persecución a los sectores más oprimidos y por el ocultamiento criminal de toda la información oficial, hoy no se conoce ni siquiera cuál es el Presupuesto de la Nación, que se ha convertido en un secreto guardado bajo 7 llaves.
– ¿Qué es lo que usted llama la fuerte tendencia autoritaria en el sistema político?
-Hace aproximadamente dos años, se viene desarrollando por parte del gobierno, diría que, como política de Estado, un proceso de desmantelamiento de los derechos y garantías establecidos en la Constitución del ’99. Supresión de derechos políticos y sociales, eliminación en gran parte del territorio nacional de derechos económicos y eliminación de soberanía. Suspensión, obstaculización y eliminación de elecciones sindicales, estudiantiles, de instituciones autónomas como las universidades y de cargos políticos como las regionales a gobernadores, eliminación de hecho del derecho al Revocatorio. Cómo señala Edgardo Lander en una reciente entrevista, “Creo que después de las elecciones parlamentarias del 2015 el gobierno parece asumir que su continuidad en el ejercicio del poder no es posible ni apelando a la votación popular ni respetando la Constitución”.
Aquí no voy a describir el crecimiento, también exponencial de la violencia policial del Estado por fuera de la protestas, en relación, por ejemplo, a la política de las OLP, operaciones de limpieza y exterminio de la denominada por la prensa, “hampa común”, contra todo norma legal y humana.
Esta tendencia que viene de antes, y que tiene un hito importante con las fracasadas resoluciones 155 y 156 del TSJ de finales de marzo, resoluciones que configuraron un mini autogolpe, pero que tuvieron que ser “revisadas” por el rechazo nacional e internacional que provocaron. Esta tendencia se ha acelerado desde el momento que comenzaron las protestas en abril de 2017. Hay dos trabajos recientes que describen y evalúan correctamente la situación en la que ya se han producido 60 muertes en el marco de las manifestaciones. Pero quizás el símbolo más contundente de la profundización de esta tendencia es la actuación, contra todo principio legal, de Tribunales Militares para el juzgamiento sumario de civiles, y la utilización de predios militares para la detención de esos civiles condenados por los tribunales militares. La Constituyente está diseñada, según los objetivos que le asignan todos los voceros oficiales, para consolidar esta tendencia autoritaria.
Vamos a insistir en este punto en que es evidente que existen desde el lado de la MUD sectores que aprovechan el clima de protestas para desarrollar acciones foquistas. Estos grupos que no hay duda son financiados y alguno de ellos entrenados por Estados Unidos o el Uribismo, no buscan una salida democrática ni electoral a la crisis sino la liquidación del chavismo[14]. Pero esto, que repudiamos, de ninguna manera puede justificar la eliminación de facto del derecho a la protesta y de otros derechos humanos elementales, ni mucho menos, la represión desproporcionada e indiscriminada a las protestas por parte del Estado.
En este caso ocurre lo mismo que en los anteriores. Esa izquierda que responde con mecanismos de alineamiento automático con el gobierno de Maduro, carga las tintas en el papel “terrorista” de las acciones foquistas y libera de responsabilidad al Estado por cómo está manejando las protestas y la represión. Llegando al caso extremo de Atilio Borón quien aconseja al presidente Maduro en un reciente artículo que “aplaste” a unos no identificados “terroristas”. Este “aplaste” es un término que en el contexto del articulo puede leerse como “extermine”.
Por eso, donde esa vieja izquierda exige cerrar filas incondicionalmente con una supuesta “dirección revolucionaria” frente a las amenazas imperialistas. Nosotros exigimos la aplicación de políticas claras de ruptura con la dominación del capital financiero, empezando por la suspensión de los pagos de la Deuda. Y denunciamos todas aquellas políticas que consolidan la dependencia con el sistema del capital, depredan el ambiente, eliminan la soberanía, desmontan las conquistas sociales, económicas y políticas del Proceso, consolidan el rumbo de capitulación del gobierno al imperialismo y abren las puertas a una injerencia o intervención extranjera todavía superior. Cuatro años después de iniciado este periodo ya no se puede hablar de errores, por el contrario, para nosotros el gobierno Maduro, Cabello, Padrino, desarrolla una política planificada, con la esperanza de enamorar a esos sectores concentrados del gran capital.
Por eso mismo, porque a diferencia de la confusión que instalan los sectores de izquierda que apoyan incondicionalmente a Maduro, o que tibiamente le reclaman un parcial y limitado cambio de política, a nosotros no nos despierta confianza esa cúpula del PSUV/Gobierno, y por eso es que estamos empeñados en la construcción de una nueva referencia o alternativa política anticapitalista, ecologista, feminista, que recupere las claves democráticas, antiimperialistas y bolivarianas del Proceso, para luchar por profundizarlas.
-Pero ¿La Constituyente no sería un canal de salida a la crisis? ¿No podría detener la escalada de violencia y abrir una ruta de dialogo para establecer reglas de juego que todos acepten?
-Antes de contestar su pregunta es necesario establecer una caracterización del momento actual. Y por qué, desde mi punto de vista, la resolución de la crisis solo puede ser favorable al país y al pueblo que vive de su trabajo, con más democracia y no con más autoritarismo. Y más democracia quiere decir en este momento, recuperar la vigencia de la Constitución del `99.
Hoy nos estamos moviendo entre la propuesta de Constituyente fraudulenta de Maduro, la guerra civil/aplastamiento que propone Borón, sabiendo que estas dos opciones buscan el establecimiento de un sistema autoritario para poder consolidar el modelo de entrega que le vengo señalando, o por el contrario la recuperación de la vigencia de la Constitución del ’99, la realización de las elecciones regionales, y municipales y un claro cronograma para la elección presidencial. Esto con plenas garantías de participación política para todas las expresiones del pensamiento político nacional, sin exclusiones ni proscripciones.
Creo también importante hacer otra definición: La caracterización de la actual confrontación entre las cúpulas, a diferencia del 2002/2003, y en contra de lo que sostienen la cúpula del Gobierno y repiten y adornan con ríos de tinta, los intelectuales que lo respaldan a nivel internacional, no es una pelea entre los sectores populares contra los oligárquicos. Por el contrario, es una lucha por definir cuál de las cúpulas se garantiza, en el próximo periodo el control del Estado para administrar y distribuir la renta. Son dos sectores de las elites, subordinados al capital financiero internacional, uno tradicional y otro emergente. Y ninguno de los dos sectores es democrático, ambos tienen claro que necesitan un sistema político completamente autoritario para lograr aplicar con éxito la contrarrevolución económica en curso y las contrarreformas a los logros políticos y sociales alcanzados, que con todas sus deficiencias y limitaciones, se obtuvieron en los mejores años del periodo de Chávez. Porque cómo dice la compañera Oly Millán en el artículo que cito antes: “Pero también, esa historia petrolera tiene otra característica muy sui géneris y es que en cada proceso de boom petrolero, se produce un reacomodo de los grupos de poder, es decir unos caen en desgracia, mientras que otros se fortalecen y emergen nuevos.”[16] Hoy, en la declinación del boom petrolero y en un momento de colapso del modelo, hay una guerra de rapiña entre estos dos sectores de las Elites.
En este Contexto otro objetivo de la Constituyente es: que la cúpula que hoy tiene el control del poder del Estado pero está amenazada de perderlo y con él sus privilegios, como castigo por la política antipopular y antinacional que viene aplicando en los últimos cuatro años, intenta retenerlo por medio de una Constituyente cuya convocatoria es espuria y sus bases comiciales son a todas luces tramposas[17], sin necesidad de revalidar su mandato en ninguna elección universal, en la que, sin dudas, según todos los estudios, saldría derrotada.
En estas condiciones la Constituyente no es un arma de Paz, como se dice desde la cúpula PSUV/Gobierno, por el contrario es el arma con la que se pretende construir un régimen autoritario. Las elecciones regionales ofrecidas para diciembre o el propio referendo aprobatorio que indicó que pediría Maduro para la nueva Constitución, son apenas la máscara con la que maquillar de falsa amplitud democrática, el engaño. Y al no ser un arma de Paz, el enorme peligro que encierra de realizarse es que termine convirtiéndose, en la palanca con la cual, la actual escalada de violencia polarizada por las cúpulas de la nueva elite que controla el Estado y la antigua elite, que cree, ahora sí, llegado su momento de recuperar ese control, le abran la puerta a una confrontación civil de consecuencia impredecibles.
Sin embargo, la convocatoria ha abierto otra puerta, inesperada por la cúpula del PSUV, por la que se ha empezado a colar con fuerza el rechazo de una parte importante del chavismo. Militantes, diputados y dirigentes medios del partido, funcionarios actuales, ex funcionarios, intelectuales y académicos, y muchas informaciones señalan que hasta una parte sustantiva de las fuerzas armadas, rechazan con sólidos argumentos la maniobra antidemocrática. Con este sector coincidimos en un punto esencial: el único camino democrático, y que por lo tanto no puede ser secuestrado por las cúpulas que instigan a la violencia, es la lucha por la recuperación de la vigencia de la Constitución del ¨99. En eso estamos, mientras la vieja izquierda, en su decadencia, con su alineación y disciplina automática con un gobierno que ha roto con el proceso que lo llevó hasta allí, sigue mostrando al mundo todas sus miserias.

4. La Constituyente de Maduro vs la Constituyente del ‘99
Martín Poliak (Militante del MST, vivió varios años en Venezuela)
La convocatoria de Maduro a una Asamblea Nacional Constituyente realizada el 1 de mayo, increíblemente fue saludada con entusiasmo por un sector de la izquierda latinoamericana. Sólo la ceguera política o la ignorancia pueden generar que alguien crea que de ese esperpento pueda surgir un cambio de rumbo o una radicalización de la Revolución Bolivariana. Por el contrario, la ANC viene a consolidar el giro autoritario que viene dando el gobierno de Maduro desde hace ya varios años, y que se manifiesta por ejemplo en:
 La suspensión de todas las elecciones sindicales donde las listas del gobierno iban a ser derrotadas (Sidor, Ferrominera y la Federación Petrolera por nombrar las más importantes)
 Suspensión de elecciones en las Universidades Autónomas
 Postergación de las elecciones a gobernadores que debían realizarse en diciembre de 2016
 Eliminación del derecho democrático al Revocatorio presidencial
 La proscripción de partidos políticos como Marea Socialista y la desaparición, a través de una revalidación fraudulenta, de otros, consolidando al PSUV y a la MUD como únicos partidos legales en Venezuela
 La manipulación de los poderes públicos y el ataque permanente a los que el gobierno no controla como está sucediendo con el Ministerio Público.
 La entrega a tribunales militares de civiles detenidos en manifestaciones
 Las persecuciones, despidos y amedrentamiento a cualquier ciudadano que realice críticas públicas al gobierno
 La prorrogación una vez más del “estado de excepción” en todo el territorio venezolano
No ubicar la ANC en este marco es un grave error. La Constituyente fraudulenta de Maduro tiene como objetivo fundamental consolidar este autoritarismo avanzando en imponer un nuevo régimen político totalitario. Las declaraciones realizadas el 13 de julio por el vicepresidente Tareck El Aisami no dejan lugar a dudas: “Hace falta una institucionalidad muy fuerte, fortísima. Y eso lo va a permitir la Constituyente […] Esa Constituyente no es sólo para que se vaya la Fiscal, es para voltear al Ministerio Público”(https://www.youtube.com/watch?v=93iwrkPUPDI). Es decir, con la Constituyente se proponen arrasar con todo lo que no se les subordine.
Constituyente 1999 Constituyente 2017

Convocatoria El 25 de abril de 1999 se convoca un Referéndum Nacional donde se le consulta al pueblo venezolano:

1) ¿Convoca usted una Asamblea Nacional Constituyente con el propósito de transformar el Estado y crear un nuevo ordenamiento jurídico que permita el funcionamiento de una Democracia Social y Participativa?

2) ¿Está usted de acuerdo con las bases propuestas por el Ejecutivo Nacional para la Convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente, examinadas y modificadas por el Consejo Nacional Electoral en sesión de fecha 24 de marzo de 1999 y publicada en su texto íntegro, en la Gaceta Oficial de la República de Venezuela Nº 36.669 de fecha Marzo, 25 de 1999?

Las bases comiciales contenían el período de duración de la ANC (6 meses) y la obligación de someter a un nuevo Referéndum el texto de la nueva Constitución

El Referéndum fue aprobado por el 88% (pregunta 1) y el 82% (pregunta 2)
No se realizó ningún Referéndum ni consulta al pueblo venezolano.

Las bases comiciales de la Asamblea Constituyente propuestas por el presidente Maduro y su convocatoria fueron aprobadas por el Consejo Nacional Electoral (controlado por el gobierno) y no por el pueblo venezolano.

No tiene período definido de duración. Por lo que podría extenderse por ejemplo un año, resultando como consecuencia la suspensión de elecciones programadas a gobernadores y alcaldes (convocadas para diciembre de 2017), y hasta las presidenciales estipuladas para el 2018.

Elección El 25 de julio de 1999 se realizaron elecciones para elegir 128 constituyentes por elección directa (otros 3 se reservaron para representantes indígenas).
El Polo Patriótico obtuvo el 65% de los votos. La oposición de derecha nucleada en el Polo Democrático obtuvo el 22%. Otros partidos el 12%. La elección, programada para el 30 de julio, se realizará sin la participación de partidos políticos.
Se elegirían 364 constituyentes territoriales y 181 divididos en 8 sectores (estudiantes, trabajadores, empresarios, indígenas, campesinos y pescadores, pensionados, personas con discapacidad y consejos comunales).
La ubicación en cada uno de los sectores fue decidida arbitrariamente por el CNE. Y, tal como denunciaron militantes del propio PSUV, las candidaturas fueron aceptadas o rechazadas por el CNE sin normas ni criterios claros.

Aprobación Una vez redactada la nueva Constitución fue puesta a Referéndum del pueblo venezolano, que, en diciembre de 1999, con más del 80% de los votos aprobó la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
Aún no está claro si se someterá a Referéndum las resoluciones de la ANC. Maduro envió una modificación a las bases comiciales que exhorta a la ANC que realice una consulta, pero la ANC es plenipotenciaria y puede no aceptarlo.

Resultado El resultado fue un proceso inédito de participación popular en la elaboración de una Constitución que, aun siendo una Constitución Capitalista, tiene muchos aspectos progresivos. Ya desde el propio proceso previo queda explícito que este proceso constituyente no avanza en derechos democráticos sino todo lo contrario. Su resultado sea muy probablemente el intento de consolidar un régimen político autoritario.

5. Sobre los planes de la derecha (extractos de artículos)
Editorial Nº 23 de marea Socialista
Pero ¿qué busca la MUD con su plebiscito? Debemos detenernos, aunque sea brevemente, en el objetivo real de esta iniciativa de carácter dudoso. La clave para comprenderla está en las preguntas que deberán contestar los que acudan a ese llamado y sobre todo en la segunda y tercera de ellas que abren la puerta a profundizar la división de las FANB, a una renovación de poderes de manera ilegítima y a la instalación de un denominando “gobierno de unidad nacional”.
Más allá de la validez constitucional o no del plebiscito, es necesario decir que las preguntas que en él se colocan, develan el objetivo de fondo de la consulta que la MUD planea para el 16 de julio: La articulación de ellas representan un llamado a una división mayor de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, buscando que un sector de ellas sostenga a un gobierno de falsa “unidad nacional” y a los poderes “renovados” que serían autorizados en ese plebiscito.
Por medio de una minoría y con la misma lógica de la ANC de Maduro se buscará legitimar, en la Asamblea Nacional controlada por la MUD, el gobierno necesario para conducir el bando de esta fracción de las cúpulas corruptas, bajo la lógica de la instalación de un doble poder como primer paso para conducir al país irresponsablemente hacia una guerra civil.
De nada serviría como piden algunos comentaristas interesados que se cambien las preguntas, porque el objetivo se mantendría intacto, solo que más enmascarado y cínico.
De esta manera tanto la ANC como el plebiscito, rebautizado con el nombre de “Consulta”, para facilitar el engaño, son en realidad el intento de llevar la polarización política minoritaria que hoy se desarrolla entre MUD y PSUV, a una confrontación armada. Confrontación en la que las primeras víctimas privilegiadas, como está quedando a la vista hace tiempo son: la Constitución del 99, la democracia que ella postula y la verdadera participación popular.
Editorial Nº 24 de Marea Socialista
¿Cuál escenario se abre después del 16/07? Esta pregunta es más fácil de hacer que de responder, ya que la situación continúa dominada por la incertidumbre. Sin embargo, la convocatoria a la llamada “Hora 0” por parte de la dirección de la MUD, no es una sorpresa y menos el apoyo que acaba de recibir por parte de Donald Trump.
Cuando propusimos rechazar el plebiscito, lo hacíamos denunciando que ese era el objetivo de la consulta. El acuerdo a un “Gobierno de Unidad Nacional” y la elección de los integrantes de una institución como el TSJ por parte de la actual Asamblea Nacional, significa la configuración de un doble poder, condición previa a una guerra civil abierta, y que aleja por el momento toda posibilidad de solución democrática.
Lo mismo que la convocatoria a “Paro Cívico” que algunos confundidos quieren ver como una lucha de los trabajadores, es en realidad un paro patronal como los organizados por Fedecamaras en 2002/2003. Sin un programa de lucha para solventar las necesidades populares, que exige entre otras medidas, la suspensión de los pagos de la Deuda Externa ilegítima para resolver la escasez de alimentos y medicinas, ni ninguna propuesta de defensa del ingreso de los trabajadores, ese “Paro Cívico” le es útil únicamente a la cúpula de MUD para consolidar su capacidad de negociación o su posicionamiento para el aumento de una confrontación que dañará todavía más la vida cotidiana de nuestra gente.
Artículo de Carlos Carcione
Por el contrario, afirmamos, y no desde ahora, sino hace ya 4 años, desde que el desabastecimiento, el acaparamiento y la llamada “guerra económica” se presentaron, que las políticas aplicadas por Maduro iban a profundizar la crisis y a facilitar la extorción contra el gobierno y el país, por parte del gran capital, de la burguesía local y los políticos de la MUD y del gobierno de Estados Unidos.
En su momento alertamos también que al contrario de lo que afirmaban los discursos del gobierno y el partido, la práctica concreta del ejecutivo llevaba una asimilación o capitulación a las exigencias del capital financiero internacional. Cuestión que para nosotros se ha constatado con los siguientes ejemplos:
A) El pago puntual de una deuda externa con claros visos de ilegitimidad, se hizo y se continúa haciendo a costa de las importaciones más necesarias para la subsistencia de la población.
B) Para la supuesta superación del modelo rentista petrolero se eligió el camino entreguista, de expansión de la frontera extractivista con el Arco Minero del Orinoco[1] presentado con bombos y platillos, frente a 150 empresas transnacionales de 35 países y firmando contratos leoninos con la Barrick Gold entre muchas otras.
C) Para obtener las divisas necesarias para cumplir con los pagos de la deuda, se buscó un plan de exportaciones basado en la búsqueda de inversión de capital extranjero en Zonas Económica Especiales, donde no rigen las leyes de la Revolución Bolivariana, ni las tributarias ni las laborales, ni ninguna otra, de la extensa legislación progresiva del Proceso. Sobre esta misma lógica se estructura el plan de los 15 Motores Productivos.
D) Se encubrió y se continúa encubriendo el monumental fraude que significa una fuga delictiva de capitales del orden de los 475.000.- Millones de Dólares, donde sin dudas existe complicidad entre altos funcionarios del Estado y Empresarios locales y extranjeros y del que han sido coparticipes los políticos oligárquicos de la MUD.
E) Y para enfrentar el desgaste electoral que estas políticas de asimilación al imperialismo provocaron en su base social, como quedó demostrado en las elecciones de Asamblea Nacional de 2015, se tomó desde el gobierno la decisión de no realizar ninguna elección más que el PSUV no pudiera ganar. Iniciando de esta manera una deriva autoritaria que hoy se puede constatar, por ejemplo, en la ilegal intervención de tribunales a modo de Consejos de Guerra y dependencias militares para enjuiciar y detener a civiles. Y como coronación de esta deriva, la convocatoria a una Constituyente amañada.
Pero esto no se lo cuestionan los intelectuales que acusan de hacerle el juego a la derecha a aquellos que no renunciamos al pensamiento y la acción critica. Y cuando se preguntan sobre el desgaste evidente del gobierno, es para explicar que se debe, únicamente, a la ofensiva despiadada del gobierno de Estados Unidos y de los golpistas de la MUD, desligando de toda responsabilidad a las políticas aplicadas por Maduro, su equipo y su gobierno.
Si desarrollamos coherentemente la lógica de la argumentación que sostienen los compañeros, ella misma encierra una justificación de las políticas del gobierno del tipo, “es lo único que se puede hacer”. Pero entonces, ¿por qué no debatirlo abiertamente?
Por qué no discutir si la forma de enfrentar y ganar la “guerra económica” y lograr un mínimo abastecimiento de emergencia en medicamentos y alimentos es pagando la Deuda a como dé lugar; o abriendo espacios a la depredación del gran capital extractivista y financiero; o cediendo soberanía y eliminando de hecho derechos políticos y sociales de todo el pueblo. O utilizando una represión que iguala los peores tiempos de la IV República. Si la política correcta o la única posible, según ustedes es esta, hagamos el debate de cara al pueblo venezolano, donde todas las posiciones puedan ser expresadas y defendidas.
En fin, habría que contestar también por qué, si estas políticas las aplican los gobiernos de la derecha las criticamos y combatimos en la calle. Pero si el que las lleva adelante es el gobierno del presidente Maduro son incuestionables y hay que ser solidarios de manera “automática” con su aplicación.
El drama del momento actual del Proceso consiste justamente en lo opuesto de lo que ustedes afirman: Para enfrentar con alguna posibilidad de éxito al gobierno de Estados Unidos y su política imperial y a sus aliados locales organizados en la MUD, hay que luchar por aplicar una política distinta de la que lleva adelante la cúpula del PSUV. De lo contrario no será el imperio ni la oligarquía local los responsables de la muerte del Proceso. Y mucho menos la izquierda critica. Serán los autodenominados hijos de Chávez los que dilapidando el capital político que recibieron el 5 de marzo de 2013, pasarán a la historia como los sepultureros de la Revolución Bolivariana.

6. Los debates con la izquierda madurista

Sergio García

En el ámbito internacional se cruzan diversas visiones. Hay un sector atado a concepciones sectarias que nunca comprendió que el surgimiento del movimiento bolivariano tenía elementos positivos porque era la expresión de un proceso revolucionario que llevó al gobierno un proyecto nacionalista-antiimperialista que era acompañado por el movimiento de masas y debíamos ser parte de ese proceso político y social, manteniendo una política anticapitalista, socialista e independiente para desarrollar nuestras propuestas y nuestra crítica. Parte de estos sectores que integran el FIT en nuestro país y tienen un pequeño grupo en Venezuela, ahora se pasaron al otro lado siendo parte del plebiscito y el paro convocado por la derecha, en otro grave error político.

Por fuera de esos sectores, hoy el debate se da con otra parte de la izquierda que comete otro tipo de error; no ven que hay un cambio cualitativo, una regresión, y defiende al gobierno de Maduro que ya no es nacionalista antiimperialista, porque mutó en forma regresiva más hacia derecha en lo económico social, y a un curso muy antidemocrático en su régimen político. Lo que hace Maduro no está emparentado con la izquierda; hay ajuste, entrega y represión. Y eso desmoralizó y alejó a miles de chavistas que ya no apoyan al gobierno. La derecha actúa en ese contexto servido en bandeja por el gobierno.

En defensa de Maduro sale el arco político proveniente de los viejos partidos comunistas y sus corrientes ideológicas afines. En Argentina Atilio Borón es su principal portavoz de una declaración internacional (2). Justifican un gobierno que es antipopular por donde se lo mire. Que estos sectores tengan esta posición no es de extrañar, están ligados por intereses directos, en muchos casos económicos y otras conveniencias al gobierno de Maduro y al de Cuba, que transita la apertura al capitalismo internacional. También sectores de la centroizquierda acompañan esta declaración.

Lamentablemente, algunos intelectuales marxistas, incluso provenientes del trotskismo avalan esta posición de defensa de un gobierno capitalista en su contenido de clase, regresivo en su dinámica y neo stalinista en su régimen político. Y lo hacen basado en una serie de afirmaciones por completo incorrectas, como las escritas por el compañero y economista Claudio Katz (3), que entre otras cosas dice:

“Actualmente Maduro dirige sus cañones contra la brutalidad derechista y no contra el pueblo”. No es así. Maduro aplica medidas económicas, sociales y políticas contra el pueblo, y las relata como una lucha contra la derecha. Un economista marxista debiera considerar al pago de la inmoral deuda externa, al desfalco y entrega de dólares a la burguesía, a la entrega de los recursos estratégicos a corporaciones como “medidas y cañones contra el pueblo”. Además de que la represión cotidiana no es a las cúpulas de la derecha, sino a parte de la población, sean opositores de derecha o de izquierda, todos están perseguidos, atacados, echados de sus trabajos. Los principales dirigentes del chavismo crítico son acusados injustamente de ser “agentes de la CIA”. ¿No se considera a eso tampoco un ataque contra el pueblo?

También plantea: “El choque entre Maduro y Capriles-López se asemeja a la confrontación de Allende con Pinochet, de Perón con Lonardi o más recientemente de Dilma con Temer”. De nuevo está equivocado. El enfrentamiento en Venezuela es por el control y comercialización de la renta petrolera en acuerdo con las transnacionales imperialistas. Es decir para fines de entrega en ambos casos y, a diferencia del 2002 en Venezuela donde había un golpe contra medidas parcialmente progresivas, ahora hay un enfrentamiento distinto, la MUD para conducir ellos el millonario negocio petrolero, y Maduro para seguir haciéndolo él y sus castas convertidas en burguesas al calor de ese negocio. Basta recordar que es el gobierno que está haciendo regresar a Venezuela las empresas capitalistas que fueron expulsadas por Chávez. Y sin olvidar que la liberación de Leopoldo López, verdadero instigador de muerte, es una capitulación a la derecha que muestra que Maduro negocia permanente con ellos. La comparación con Brasil es equivocada y a la vez una capitulación al PT y a Dilma, quienes se negaron todo el tiempo a convocar a elecciones generales para que el pueblo decida y así sí, frenar a la derecha.
Otra definición muy incorrecta es la siguiente: “Sería un terrible error sumarse a elecciones concebidas para preparar un cementerio de chavistas. A Maduro le exigen realizar comicios en un clima de guerra civil que ningún gobierno suele aceptar”. Aquí la subordinación a la estrategia antidemocrática de Maduro es completa. Nunca la izquierda puede avanzar dando menos democracia que el régimen democrático burgués, sino superándolo. Sin ir muy lejos en los ejemplos, Chávez frente a intentos de golpes y revocatorios siempre avaló las elecciones y fue a la disputa. Además, en Venezuela no hay elecciones a nada desde el 2015 y no había ninguna guerra civil, ni tampoco hay organismos genuinos de las masas que jueguen un rol superior o positivo. Por eso recordamos que sin participación y decisión popular no hay ningún proyecto que pueda considerarse de izquierda. La suspensión de todas las elecciones es una política reaccionaria del madurismo, no tiene nada de progresivo y conduce a un callejón sin salida de carácter antipopular. Es una política que además le hace el juego a la derecha, porque le da a la MUD el principal argumento frente a la sociedad y contra la izquierda en general.

Por último, Katz hace una comparación irreal: “la revolución bolchevique no sólo enseñó a registrar el trasfondo social, los conflictos de clase y los intereses en juego. Indicó también un camino para superar la hipocresía del liberalismo burgués y confirmó que los actos de fuerza contra la reacción, forman parte de la confrontación con la barbarie derechista”. Es una comparación que pierde criterios de clase y confunde las distintas etapas de la experiencia del siglo XX. Los bolcheviques encabezaban una revolución obrera y popular que avanzaba en expropiar a la burguesía; Maduro representa una burocracia enquistada en un estado rentista, convertida en clase burguesa al amparo de esos negocios. Y este gobierno no se asemeja en nada a los orígenes de la revolución rusa y sí mucho a su etapa de degeneración stalinista. Por eso la violencia que ejerce no es revolucionaria sino reaccionaria, es contra el pueblo en general que pasa hambre, falta de remedios, de trabajo, de seguridad social. Y que, si sale a protestar más allá de los intereses de la derecha, es acusado y perseguido sin miramientos. Maduro expresa lo peor de la violencia estatal stalinista.

Como síntesis de este debate con diversos sectores, podríamos agregar que un error muy usual en sectores de la izquierda que apoyan a Maduro, es la comparación de la situación actual con el golpe de estado contra Chávez de 2002, que marcaba una serie de años de avances de medidas sociales por un lado (Ley Hidrocarburos, de Pesca, Ley de Tierras, lucha contra la tecnocracia de PDVSA) y golpe, sabotajes y pedidos de referéndum revocatorio por otro para frenar los avances parciales logrados con la constitución del 99. Algunos creen que la Venezuela actual es una continuación de esa situación, como si ningún hilo se hubiera cortado entre 2002 y 2017.
En realidad, no hay comparación entre un momento y el otro, un análisis correcto tiene que comenzar por ver dialécticamente todo el proceso y ver que ya hubo cambios cualitativos. Hoy es el gobierno el que liquida los aspectos mejores de la constitución bolivariana para profundizar la entrega de la soberanía a las trasnacionales, a través del Arco Minero del Orinoco (AMO), la Faja Petrolífera del Orinoco (FPO) y los 15 “motores productivos”. Por esta razón, no es casualidad que incluso parte de la base chavista participe de las protestas o las vea con cierta simpatía o comprensión, todo como parte del creciente descontento social.
La situación que hoy vive Venezuela no encaja en la superficial mirada de aquellos que creen que de un lado está la derecha y del otro el pueblo. No es así. Gran parte del pueblo, su mayoría clara no está más con el gobierno. Y en ese marco actúa la derecha que lógicamente quiere aprovechar la situación. Y la mejor manera de enfrentar sus planes es reconocer la ruptura de millones con el gobierno y las causas que lo originaron, en lugar de ver a Maduro como una pobre víctima, cuando es el primer responsable de lo que pasa.

COMPARACIÓN 2002 – 2017

2002-2004 2017

Medidas Económicas El gobierno de Hugo Chávez aprueba “las 49 leyes” que implican una serie de avances progresivos para el pueblo y contra los empresarios y terratenientes. Entre otras:
 Ley Orgánica de Hidrocarburos
 Ley de Pesca
 Ley Especial de Asociaciones Cooperativas
 Ley General de Puertos
 Ley de Tierras y Desarrollo Agrario
Junto con eso avanza en la lucha contra la “meritocracia” instalada en PDVSA (empresa petrolera estatal)
El gobierno de Nicolás Maduro, impulsa como centro de su política económica los llamados “los 15 Motores para la Nueva Economía Productiva”.
Su proyecto “estrella” es el Arco Minero del Orinoco, un símbolo de la adaptación del gobierno al capital financiero internacional, que implica la entrega del 12% del territorio venezolano a 150 corporaciones transnacionales de 36 países, para la explotación minera a cielo abierto.
Junto con esto avanza la incorporación de empresas trasnacionales en la explotación petrolera de la Faja Petrolífera del Orinoco.

Posición frente a la Constitución Bolivariana La oposición desconoce la Constitución Bolivariana aprobada en diciembre de 2009 por un Referéndum.
Pedro Carmona Estanga, presidente de la confederación de empresarios Fedecámaras, quien asume la presidencia luego del Golpe de Estado del 11 de abril de 2002, decreta como primera medida la derogación de la Constitución y la disolución de los poderes públicos.
Es el propio gobierno de Maduro el que violenta la constitución bolivariana.
La elección ilegítima de los poderes públicos, la suspensión de todas las elecciones (sindicales, estudiantiles, regionales). La suspensión del derecho constitucional al Referéndum Revocatorio, son muestra de ello.
Para imponer su nuevo proyecto económico la Constitución de 1999 es un obstáculo. De ahí que uno de los objetivos de la Asamblea Constituyente convocada sea modificar la Constitución para incorporar un supuesto “sistema económico post-petrolero” a tono con los 15 motores productivos.

Base Social Sin duda el Golpe y el Sabotaje del 2002-2003, impulsado por el Imperialismo y la burguesía tradicional venezolana (los “amos del valle”) tuvieron como base social a los sectores más acomodados de la sociedad venezolana.
Aunque la cúpula de la oposición derechista nucleada en la MUD impulse acciones contra el gobierno, y aunque sin duda actúan en ella grupos fascistas, es evidente que el repudio a Maduro abarca gran parte de la base social del chavismo.
Como demostramos en otro artículo, gran parte del repudio proviene de personalidades y organizaciones que han sido parte del proceso bolivariano. Una reciente encuesta publicada por Vanessa Davis (ex directora del oficialista Correo del Orinoco) muestra que hay más chavistas descontentos, que chavistas “maduristas”

7. ¿Violencia trágica y manipulación de cúpulas o… el Otro Diálogo del pueblo venezolano?

Gonzalo Gómez Freire – Dirigente de Marea Socialista (22 de abril de 2017)

La sociedad venezolana y el pueblo trabajador están atrapados entre dos cúpulas irracionales y ambiciosas. Ambas violan la Constitución.

El gobierno perdió la confianza y tiene muy molesto al pueblo por descargar la crisis sobre sus espaldas, por privilegiar a los corruptos responsables del desfalco y fuga de capitales, por aplicar un paquete antipopular y una contrarreforma que liquida conquistas de la revolución.

Del otro lado, la MUD, desde la derecha clásica, le disputa el control político y el manejo de los negocios. Busca terminar de sepultar la experiencia revolucionaria y los logros de la etapa de Chávez. La MUD utilizó el triunfo en la Asamblea Nacional para desconocer al presidente electo Nicolás Maduro (con el subterfugio del “abandono de cargo”) y desató las reacciones autoritarias del gobierno. Ahora está en una escalada violenta para conseguir desplazar al gobierno por las malas, o para ubicarse mejor en una salida negociada. Pero esta vez, a diferencia del 11 de Abril de 2002, le arrebató las banderas democráticas al gobierno “bolivariano”.

El gobierno, en lugar de garantizar y ampliar las conquistas sociales, soberanistas y democráticas de la revolución, se ha convertido en mampara política de una nueva casta usurpadora del poder que el pueblo le dió. Echó al basurero las propuestas de Chávez para un nuevo ciclo de la revolución, se atrinchera en el aparato del Estado burgués para mantener “como sea” sus privilegios (capitalistas), descarga sobre el pueblo la crisis provocada por el capital y la burocracia, y apela a métodos anticonstitucionales, no democráticos, en lugar de abrir paso a una verdadera participación y consulta a la ciudadanía. Con una democracia simulada y un autoritarismo cada vez más evidente, margina al propio sujeto social de la revolución bolivariana, a la clase trabajadora y a los sectores populares. El pueblo es dejado por fuera de la toma real de decisiones.

La MUD representa la versión neoliberal del capitalismo, a veces con camuflaje camaleónico “democrático” y otras en actitud abiertamente golpista y pro-intervencionista.

Pero el gobierno de la “Nomenklatura” del PSUV, con un alto componente militarizado, esconde una agenda antisocialista y antidemocrática, tras un superficial lenguaje de apariencia “socialista” y pantalla antiimperialista. Tras el telón de su teatro, negocia y entrega recursos del país y soberanía.

La lista ya es enorme y está dejando pálida a la llamada “Apertura Petrolera” cuarto-republicana: el Arco Minero del Orinoco (AMO), la prioridad del pago de Deuda ilícita por encima de las necesidades de la población, la preparación de Zonas Económicas Especiales (ZEE) como espacios territoriales con régimen neoliberal, las nuevas Empresas Mixtas con transnacionales y potencias mundiales (las viejas y las emergentes), la práctica de operaciones financieras lesivas a la República mediante canjes de bonos y con Fondos Buitres, el escándalo del donativo de la estatal venezolana CITGO a Donald Trump…

Esta es otra forma de “intervencionismo” en versión soterrada. No es una “intervención” con tropas extranjeras; es el gobierno de la era post-Chávez, quien dilapida su herencia política e invita a la rapiña; el que ofrece y comparte el botín, como una vía para consolidar y salvar a la burocracia corrupta y a la neo-burguesía asociada (incluyendo a sectores de la oligarquía tradicional), en sus nuevas formas de acumulación de capital y captura de renta.

La MUD no confronta estas políticas -ni puede hacerlo- al menos no de manera consecuente, aunque haga alguna que otra denuncia oportunista. Unas veces asume poses “democráticas” y otras juega al caos. Y, por si no le quedara otra, propicia y aliña escenarios de posible injerencia extranjera directa. Pero no presenta una fórmula distinta a la descarga de la crisis sobre la clase trabajadora y sobre los que menos tienen. Ya sabemos en qué consisten las fórmulas neoliberales y qué resultados han dado sobre las condiciones de vida de los pueblos del mundo.

De manera que el intervencionismo no está sólo en las amenazas de la OEA o del Comando Sur de los EE.UU. Ya está aquí, de la mano de quienes, desde el poder político, entregan hoy la revolución y liquidan la soberanía conquistada, aunque lo revistan con el lenguaje y los símbolos del bolivarianismo, como táctica para ejercer su hegemonía sobre el pueblo nostálgico de los tiempos de Chávez.

Debemos rechazar toda forma de injerencia y de sometimiento de nuestra soberanía, pero ésta no puede ser entendida como el “derecho” de un gobierno a hacer lo que le de la gana con su pueblo. Es ese pueblo el verdadero dueño de la soberanía y por consiguiente debe ser tenido en cuenta, mediante todos los mecanismos de consulta y paticipación constitucional, así como mediante el sufragio.

El gobierno y el PSUV abandonaron la vía democrática, contra el ejemplo de Chávez, al negar el Referendo Revocatorio constitucional, postergar elecciones, establecer reglamentos electorales proscriptores de partidos menores, pretender concentrar poderes en el presidente con aval del TSJ y mantener un estado de excepción prorrogado. El gobierno opta por la imposición y no por la rectificación necesaria para la recuperación del apoyo popular, que le permita medirse en cualquier consulta. Por eso retrasa los procesos electorales.

La MUD trata de capitalizar un legítimo descontento y responde añadiendo a las protestas los ingredientes de una espiral de violencia y vandalismo. Mientras, el gobierno, se apoya fundamentalmente en la represión.

Así que estamos ante una situación muy compleja y confusa, en la que ambos, el Gobierno (la derechización del chavismo) y la MUD (la derecha clásica), juegan al “garrote y la zanahoria”; se propinan golpes mutuamente y a la vez negocian nuestro futuro y destino a espaldas de los intereses del pueblo.

La MUD y gobierno ocultan sus verdaderos programas, no le dicen realmente a la gente cómo están gobernando o quieren gobernar. El gobierno pareciera estar aplicando el “Paquete de la MUD” en vez del ofrecido Programa de la Patria y la MUD ha venido dejando que el gobierno le haga el trabajo y le allane el camino, sin tener que pagar ella misma el costo de ese desgaste que ha causado estragos al chavismo. Pero ahora ya quiere apurar la toma del control de los asuntos.

La protesta pacífica, el sufragio y el respeto del voto son derechos legítimos, reforzados en la Constitución Bolivariana. Pero, tanto la represión, como la violencia con que responden las cúpulas, con agendas al servicio del caos, son absolutamente condenables.

El gobierno debe ofrecer alternativas de vuelta al cauce democrático, electoral y constitucional, a la participación democrática y protagónica real del pueblo (no el show de tarimas y medios en que la han convertido). Y la MUD también debe atenerse a ese marco constitucional, en lugar de inventar atajos. Pero las cúpulas no pueden hacerse dueñas de la voluntad de la ciudadanía. El diálogo, si se limita a conversaciones en las altas esferas, a negociaciones oscuras entre los aparatos, no es un diálogo de la sociedad, no es un diálogo con el pueblo. Para ello, éste debe incluir la diversidad de expresiones sociales y políticas.

Para no seguir siendo objeto de estas manipulaciones de cúpulas, el pueblo debe retomar su participación y lucha autónoma. Es la única manera de recuperar lo mejor de la revolución bolivariana y a la vez enmendar y superar los peores errores de su dirección extraviada, tomando en cuenta al conjunto de los venezolanos.

Esto requiere de la recomposición democrática de los movimientos sociales, no cooptada, no clientelar, no burocratizada ni mediatizada por cúpulas, no capturada tampoco por los enemigos de clase. Y requiere la construcción de una nueva referencia política alternativa del pueblo trabajador, de la gente honesta que vive de su trabajo y no de la corrupción, la delincuencia o la explotación del trabajo ajeno.

Algunas Propuestas Urgentes Frente a la Crisis Política, Social y Económica:

1) Respecto a la cuestión democrática:

A) Iniciar una ruta democrática constitucional para dirimir los conflictos del país.
Cese de la represión y de la violencia vandálica, respeto del derecho a manifestación pacífica.

Supresión del Estado de Excepción.

Liberación de aquellos detenidos que no estén implicados en verdaderos crímenes ni atentados graves a servicios públicos. Castigo de los responsables con estricto apego al ordenamiento legal y juicios justos dentro del debido proceso.

Eliminación total de las sentencias anticonstitucionales del TSJ.

Establecer un cronograma electoral para resolver situación de la AN con elección inmediata de diputados sustitutos para el Edo. Amazonas, convocar las elecciones regionales (de alcaldes y gobernadores) y poner fecha a la elección presidencial.

Facilitación de la participación electoral, en lugar de obstaculizarla; sin imponer el restrictivo y proscriptor Reglamento Electoral que impide en la práctica la vida política electoral a las organizaciones que no pertenecen a los grandes aparatos polarizados (como se está viendo en el caso de partidos menores del GPP y con Marea Socialista).

B) Instalar Otro Diálogo, no exclusivo ni sólo de las cúpulas, sino inclusivo del pueblo, abierto y público, con acceso a todos los medios de comunicación. Medios públicos y privados, así como la comunicación popular, deben ser reales espacios para exponer y escuchar planteamientos, críticas y propuestas del pueblo y no sólo de la polaridad Gobierno-MUD. Esto requeriría un rescate de lo que alguna vez fue nuestro Proceso Popular Constituyente de discusión y participación en la toma de decisiones. No nos confundamos, no se trata de una nueva Asamblea Constituyente ni de una nueva Constitución, sino de la aplicación cabal del Art. 70 de la CRBV, en el uso de los “medios de participación y protagonismo del pueblo, en ejercicio de su soberanía, en lo político…”. Para esto, se podría promover un espacio de concurrencia de organizaciones y movimientos, sociales y culturales, gremiales y de la clase trabajadora, de las comunidades… corrientes políticas diversas, personas destacadas por sus conocimientos y obras… Es muy importante la expresión de esa gran franja que se viene configurando con los llamados Ni-Ni, procedentes en gran medida de un chavismo defraudado que no tiene vocería. Las cúpulas ignoran y marginan a este sector por el que temen ser desplazadas.
Pero cuidemos que no sea un espacio secuestrado por las cúpulas y las burocracias y que no sea un teatro para el show de la democracia simulada. No se trata de otro “Congreso de la Patria”, manipulado por el gobierno y el PSUV. La MUD ni siquiera se ocupa de estas apariencias, decide su cúpula sin mediaciones.

No dejemos que se adueñen de las calles grupos armados de uno u otro signo y se impongan sobre la ciudadanía. Empecemos pues, a reunirnos los ciudadanos y ciudadanas, el pueblo con el pueblo, la clase trabajadora con sus iguales, para obligar a una solución pronta a esta situación trágica. Que los poderes se ejerzan en función de todas y todos nosotros, que primen las grandes mayorías sobre los estamentos y sus intereses. Si no “mandan” en favor del pueblo; entonces, que se vayan, en favor de la paz, el bienestar colectivo y de la recomposición del país.

Sin esto no podremos recuperar y reorientar, como pueblo, el impulso y propósitos del proceso revolucionario que iniciamos desde el 27 de febrero de 1989, que nos abrió el camino del sueño libertario y redentor por el que transitamos en vida de Chávez. Sólo hay esperanza con nuestro propio involucramiento y co-responsabilidad.

2) Respecto a las condiciones de vida del pueblo y la crisis económica:

Aumento urgente del salario tomando en cuenta Art. 91 CRBV (mínimo al nivel de la canasta básica).

Suspensión temporal de pago de Deuda (sospechosa de Ilícita) mientras se realiza Auditoría Pública y Ciudadana, para destinar los recursos al abastecimiento de alimentos y medicinas, en lugar de restringir importaciones de esos bienes como hace el gobierno.

Anulación del Decreto depredador del Arco Minero del Orinoco.

Acelerada investigación del Desfalco y Fuga de Capitales y de hechos de corrupción (Auditoría Ciudadana), con medidas nacionales e internacionales para la recuperación de divisas y destinarlas a la superación de la crisis.

8. La política de contrarreformas de Maduro
Martín Poliak
¿Cómo defender desde una posición de izquierda o humanista que las personas mueran en los hospitales por falta de insumos o medicinas? ¿Cómo justificar desde una posición anticapitalista la pulverización del salario de los trabajadores y trabajadoras? ¿Cómo seguir sosteniendo que en Venezuela estamos ante una “transición al socialismo”? ¿Cómo explicar, a lo sumo, que se trata de un gobierno progresista?
Los defensores incondicionales de Maduro encontraron la solución: el gobierno venezolano no tendría ninguna responsabilidad en la grave crisis que vive Venezuela. Todo sería obra del sabotaje orquestado por el imperialismo internacional y la derecha venezolana. Agravado además por la baja en los precios del petróleo.
Claro que esta explicación no sólo no explica nada, sino que niega un aspecto fundamental: ¿Qué política tuvo el gobierno de Maduro-Cabello para enfrentar este sabotaje?
Nuestros “intelectuales” de izquierda no pueden responder esta sencilla pregunta porque hacerlo significa dejar al descubierto la política económica reaccionaria del gobierno venezolano, su política de contrarreformas, que tiene el claro objetivo de desmontar las conquistas alcanzadas en los años anteriores.
¿Dónde están los dólares para alimentos y medicinas?
En septiembre de 2014, Marea Socialista presentó una profunda investigación titulada “Sinfonía de un desfalco a la Nación. Tocata y fuga…de capitales”. Allí se demostraba un escandaloso proceso de vaciamiento de los dólares obtenidos por la explotación de la Renta Petrolera del país durante un lapso de quince años. El resultado de ese desfalco era una fuga por el orden de los 259 mil millones de dólares.
La investigación, realizada con datos del Banco Central de Venezuela, Ministerio de Finanzas e Instituto de Estadísticas, no sólo nunca fue desmentida, sino que el propio presidente Maduro admitió el año pasado la existencia de 300 mil millones de dólares en cuentas de privados venezolanos en el exterior.
Junto con esto, otra investigación de nuestros compañeros de Marea Socialista demostraba una inconsistencia entre los ingresos y el destino de los dólares de la empresa petrolera PDVSA, del orden de MM$ 216.000.- (Autopsia de un Colapso. ¿Qué pasó con los dólares petroleros de Venezuela?)
La suma de estas cifras da un total de 475 mil millones de dólares. Para que se entienda de que estamos hablando, señalemos que, en el año 2012, el último año de “estabilidad económica” en Venezuela y el que más dólares se gastaron en importaciones, se realizaron importaciones por 56 mil millones de dólares. O sea, estamos hablando que la fuga representa casi nueve años de importaciones completas aun con un barril de petróleo a 0 (cero) dólares.
Como señalaba la investigación mencionada los mecanismos a través de los cuales se produjo este monumental desfalco fueron esencialmente de tres tipos: a) Maniobras fraudulentas con importaciones. B) Mecanismos de especulación financiera ilegal o ilegítima. c) Operaciones de deuda externa especulativas.
A pesar de esto, el gobierno se ha negado a tomar cualquier medida para sancionar a los responsables y para recuperar el dinero desfalcado. Más aun, los mecanismos que se utilizaron para realizar esa fuga no han sido modificados, por lo que la estafa continúa realizándose.
Así, por ejemplo, el gobierno de Maduro- Cabello continúa entregando a grandes empresas dólares subsidiados a 10 bolívares por dólar para importar alimentos y medicinas (sistema DIPRO), mientras mantiene otro tipo de cambio a 2600 bolívares por dólar (sistema DICOM), sin dejar de mencionar que el tipo de cambio paralelo superó ya los ocho mil bolívares. Es decir, que las empresas beneficiadas (tanto las de la burguesía tradicional, como las nuevas de la “boliburguesía”) hacen el negocio del siglo al conseguir dólares a 10, y venderlos a 2600 en el Dicom o a 8000 en el mercado paralelo, sin realizar la importación ni las medicinas ni los alimentos, ni absolutamente nada. Lo que explica en gran medida el desabastecimiento.
¿Quiénes son los beneficiados por este Desfalco?
Los que se han beneficiado a través de estos mecanismos fraudulentos son las grandes empresas trasnacionales y empresarios locales. Por ejemplo, Lorenzo Mendoza, tantas veces mencionado por Maduro como responsable de la “guerra económica” ha sido uno de los empresarios que más dólares subsidiados ha recibido. Por encima de él se encuentran los grandes laboratorios trasnacionales de medicinas y las empresas automotrices.
Coincidiendo con la investigación de Marea Socialista, la economista Oly Millán, ex ministra de Hugo Chávez, declaró en una reciente entrevista que la deuda externa soberana de Venezuela asciende a 140 millardos de dólares, y aseguró que en su mayoría se adquirió de manera ilícita por las élites corruptas del gobierno.
Sin embargo, en vez de convocar una auditoría que investigue dicha deuda el gobierno la viene pagando puntualmente en los últimos cuatro años a costa de un fuerte ajuste. Por ejemplo, reduciendo importaciones, lo que llevó que en 2016 las importaciones totales fueran apenas un tercio de las de 2014. Sacrificando alimentos, medicinas, materias primas, insumos.
Es indignante que quienes cuestionan la deuda externa en Argentina y otros países latinoamericanos callen ante esta estafa en Venezuela, “no pagar con el hambre del pueblo” consigna repetida hasta el hartazgo por la izquierda latinoamericana parece que no incluye a Venezuela.
Así “enfrenta” Maduro a la burguesía y al imperialismo
 Bonos de PDVSA con descuento: el domingo 28 de mayo el grupo financiero Goldman Sachs, del Secretario del Tesoro de Trump, compró 2.800 millones de dólares en Bonos de PDVSA con el 61% de descuento. Goldman Sachs invirtió $ 856 millones, pero recibirá $ 3.747 millones en 2022.

 Venta de PetroDelta: El The Wall Street Journal señalaba en octubre de 2016 que el multimillonario Oswaldo Cisneros, uno de los hombres más ricos de la tradicional burguesía venezolana, firmó un acuerdo con la estatal PDVSA para invertir US$1.000 millones en un campo petrolero controlado por el Estado.

 Arco Minero: El 6 de agosto de 2016, Maduro suscribió contratos por 4.500 millones de dólares con empresas como la canadiense Gold Reserve (empresa que había sido expulsada de Venezuela durante el gobierno de Hugo Chávez).
Venezuela firmó también acuerdos por 5.500 millones de dólares con empresas de Canadá, Italia, China y la República Democrática del Congo, para la explotación de reservas mineras en el sur del Territorio. Entre ellas Barrick International Corporation –conocida muy bien por todxs los argentinxs-, la canadiense MPE International Inc., la italiana Bedeschi, la congolesa Afridiam y la china Yankuang Group. “Estamos hablando de una cifra de 10.000 millones de dólares (…) un proyecto de gran magnitud”, anunció muy contento Nicolás Maduro.

 Zonas Económicas Especiales: en 2014 Maduro aprueba la “Ley de regionalización integral para el desarrollo socio productivo de la patria” que implica la creación de zonas económicas donde no rigen las leyes venezolanas ni la Constitución. Son anuladas en gran parte del territorio venezolano las leyes que protegen el trabajo, la soberanía y la independencia. Tienen regímenes impositivos especiales que liberan del pago de impuestos y tributos a las empresas transnacionales que allí se radican. Y estimulo crediticio y de repatriación de ganancias en divisas por fuera de la legislación venezolana.

 Empresas de “servicios” en la Costa Oriental del Lago y la FPO: En julio de 2016, en la XXXVIII Asamblea General Ordinaria de la Cámara Petrolera de Venezuela (CPV) el ministro para Petróleo y Minería, Eulogio Del Pino, declaró que “Debemos ir a nuevo modelo con mayoría del sector privado y eso pasa por un reconocimiento de errores: creo que lo que se hizo en el Lago de Maracaibo tuvo muchos errores, debemos reconocerlo y hemos ido a un esquema en el cual a todos aquellos empresarios, que aún quieran continuar, vamos a devolverle sus actividades” ( se trata de los empresarios expropiadas por el gobierno de Chávez en 2009, por incurrir en la práctica de “sobrefacturación” en sus operaciones). Asimismo, aseveró que en la Faja del Orinoco mantienen acuerdos con 20 empresas mixtas, en donde el 80% es del capital privado y el 20% restante de PDVSA.

 Deuda externa: En enero del año pasado, desde el Teatro Teresa Carreño, Nicolás Maduro anunció orgullosamente que en 16 meses continuos Venezuela había cancelado 27 mil millones de dólares, “haciendo magia financiera para sostener este país”. El pago puntual de esa deuda externa con claros visos de ilegitimidad, se hizo y se continúa haciendo a costa de las importaciones más necesarias para la subsistencia de la población. Por ejemplo, que en 2016 las importaciones totales fueran apenas un tercio de las de 2014. Sacrificando alimentos, medicinas, materias primas, insumos.

 Polar: El empresario venezolano Lorenzo Mendoza, presidente de Empresas Polar y acusado por el gobierno como responsable de la “guerra económica” ha recibido durante los últimos años 5.200 millones de dólares por parte del Estado venezolano.

 Expo Venezuela Potencia 2017: Nicolás Maduro entregó en total 19 millones de dólares y 9 millardos de bolívares en financiamiento a varias empresas privadas.

9. Sin Agenda de Medidas Económicas de Emergencia y más Democracia no hay solución
Juan García (Marea Socialista)

Los dos bandos en disputa se amarran a la quemante Constitución Bolivariana: al Régimen de Democracia Constituyente y Refrendaria que nos dimos en 1999, la “Bicha” que los “representantes del pueblo” les da terror desplegar. Manipularla a favor de sus intereses ha sido la norma y al final ninguno la respeta ni la acata… se hacen trampa ellos mismos.
La mayor irresponsabilidad recae en Maduro: prevaleció el “desorden económico”, no se avanzó en la lucha contra el fantasma de la “guerra económica” que le sirvió de comodín para no hacer nada sobre las carencias reales y se produjo ese deslave en la economía familiar que afecto hasta los tuétanos a la base social que únicamente vive de su trabajo. Y este va a seguir siendo el problema urgente e inmediato que ninguna de las cúpulas transparenta en cuanto a cómo resolverse, por eso no se especifica ni se ordena una Agenda de Medidas de Emergencia Económica que vaya a la raíz del desastre creado, que no es otro que Normalizarle la Vida Familiar al pueblo venezolano. Este pequeño descuido son los vientos que produjeron estas tempestades difíciles de amainar y que, de no corregirse, nos llevarán a crisis de gobernabilidad recurrentes: hoy la padece Maduro, mañana un posible dictador o cualquier representante que escoja el pueblo para direccionar el país.
Y es que la Democracia no se limita al simple y manipulado juego democrático, al que han reducido al pueblo, para escoger representantes en un frio acto electoral. Participar y Protagonizar, privando y confiscando al Poder Originario en su Derecho a DECIDIR sobre los asuntos trascendentales y las riquezas del país que constituyen Patrimonio Público Nacional, es la criminal trampa de la Democracia Representativa y que no logramos trascender con los avances normativos de la CRBV. En este momento del país, lo sensato, central e inevitable es ir a una Agenda de Medidas de Emergencia Económica, pero con quién se debate y con el consentimiento de quién se aprueba esta tarea principalísima de vida o muerte:
• ¿Cómo hacemos para que sea un Ejercicio de Debate del Pueblo y que pueda ser Refrendado en Ejercicio Decisorio por el Poder Originario?
• ¿Cómo gobernar la Patria de Bolívar con Menos Democracia y sin que el Pueblo pueda Auditar, Debatir y Decidir la cura y sanación para esta sociedad infectada de Corrupción, Impunidad y Entrega de Soberanía a los centros financieros y corporaciones empresariales del mundo con el aval de la Burguesía de la IV y la Boliburguesía de la V?
Cómo hacemos para que a través de todos los medios de comunicación y en Cadena Nacional ¡dinamitemos todas las cadenas! y subvirtamos el “orden económico mundial” debatiendo como pueblo las responsabilidades que tienen actores de carne y hueso, nacionales y extranjeros, en cuanto a:
• El Desfalco billonario de dólares proveniente de la Renta Petrolera. Y todas las concesiones y negociaciones en hidrocarburos que no paran y se han dado en la industria petrolera que es propiedad de todo el pueblo venezolano.
• La apropiación delictual de los Dolores del Pueblo en CADIVI, CENCOEX, BCV, Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), Sistema Unitario de Compensación Regional (SUCRE) y el Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (SITME) a través de ese sistema fraudulento de Importaciones, Bonos Petroleros y Soberanos y toda la Deuda Interna y Externa contraída ilegalmente y de manera delictual.
• Las vergonzosas concesiones en esa inmensa extensión de 112 mil Km2 a través de un Decreto Inconstitucional y criminal que compromete el denominado y mal llamado Arco Minero del Orinoco: que constituye un Ecocidio contra uno de los principales pulmones del planeta.
• Los Capitales Fugados de venezolanos en cuentas bancarias ocultas y repartidas en el aguantador sistema financiero internacional que nada tiene de honesto.
• La revisión y auditoria de todos los Decretos con fuerza de ley que conforman los 15 motores, los cuales están transversalizados por una ilegal Ley de Regionalización, conocida como Zonas Económicas Especiales, que constituye un acoplamiento al nuevo Plan Global del Capital cuya punta de lanza es el Extractivismo de los Recurso Naturales de los países del Sur y que se sustenta en la denominada Acumulación Primitiva de Capital por Desposesión de Territorios.
Sería una estupidez matarnos nosotros mismos, el momento que vivimos no es para la muerte sino para sanar las heridas de una República Enferma y esto requiere una actuación colectiva para extraer el cáncer que le inocularon y que nos ha llevado a esta situación heredada por siglos de ignominia y privaciones de todo tipo que solo con la honestidad y rectitud de todo el pueblo podemos superar.
Ir a una Agenda de Medidas de Emergencia pasa por lo anterior y eso requiere un sinceramiento de las Cuentas de la Republica que coloque las cifras en azul y rojo. Vivimos en sociedades de cúpulas que son la expresión del verdadero pranato que acumula delictualmente capitales públicos en el marco de una legalidad inexistente que se contiene así misma y que generaliza cada vez más la corrupción y la impunidad, en nuestro país gira alrededor de la Renta Petrolera y ahora se extiende a los inmensos recursos naturales de la nación que están ploteados en los “15 motores económicos” diseñados en el exterior y sancionados por vía de ley habilitante y sin ninguna consulta al pueblo.
El Arte de la Estafa contiene finas exageraciones que se disfrazan de Moral y Ética. Cuando la Política se impregna de este Arte, sus actores son capaces de hacer “cualquier negociación o locura” que les garantice continuar en el “guiso”. Son unos fenómenos en el Ejercicio de la Trampa y en el arte del espectáculo, pero no pueden ocultar las costuras, que se abren públicamente, cuando vemos los personajes nacionales y extranjeros firmando convenios y cartas de intención que laceran nuestra Patria, su población y territorio. Con este gobierno de Maduro se han caído las caretas y hemos podido ver los connotados empresarios, importadores, comerciantes y banqueros del país anotándose públicamente en la rebatiña de dólares que hay detrás de los pomposos “eventos económicos” que se han televisado.
Si se produce un cambio y esto persiste, no queda otra que emerger desde las entrañas del pueblo, para retomar y reorientar el rumbo. Esto lo hemos hecho como pueblo y lo podemos volver hacer.

10. ¿Qué pasará con el Arco Minero y las Zonas Económicas Especiales en la Constituyente?

Andrea Pacheco (Marea Socialista)

Venezuela se encuentra en un conteo regresivo que la acerca a las elecciones para la Asamblea Nacional Constituyente que solicitó el presidente Maduro el 1ero de mayo. Este ha sido un hecho polémico que ha trastocado la cotidianidad venezolana y cuyo desenlace está ligado al carácter del futuro inmediato del país.

De los múltiples escenarios que se abren con la instalación de una ANC en las condiciones presentadas [1] uno de los planteados por diferentes ambientalistas y activistas contra la instalación del Arco Minero del Orinoco, es la posibilidad que de que este proyecto sea ¨constitucionalizado¨.

¨Desde mi punto de vista es un peligro enorme. Lo mismo puede ocurrir con las Zonas Económicas Especiales. La constitución de 1999 tiene contradicciones y elementos a mejorar y cambiar, pero sin duda hoy significa un enorme obstáculo para los intereses entreguistas¨ Comenta Emma Salazar, profesora universitaria y ambientalista.

El motor minero es un proyecto central en esta nueva etapa de la política económica del gobierno. Este motor es uno de los 15 que forma parte de la Agenda Económica Bolivariana lanzada por el Ejecutivo Nacional para ¨reimpulsar el aparato productivo en el país y derrotar el modelo rentista petrolero¨ [2].

La implementación de estos motores ha tenido diversos ¨esquemas de desarrollo¨ que se interpretan como ¨modalidades de inversión¨ en la que el estado desarrolla su oferta de territorio y recursos. Uno de los esquemas preponderantes en esta nueva etapa han sido las Zonas Económicas Especiales, las cuales fueron anunciadas por el Presidente Maduro el 6 de mayo del 2014, y promulgadas en Gaceta Oficial Nro. 40.554 (de fecha 3 de diciembre de ese mismo año) y han estado en el centro de la interrogante sobre cómo desarrollar el aparato productivo.

Aunque en varios discursos se habló de ¨replantear nuevas zonas económicas especiales¨ llegando a proponer hasta 7 ¨regiones económicas especiales¨ [3] hoy en día solo se encuentran en promulgadas solo 3 ZEE: Paraguaná, Faja Petrolífera del Orinoco y Fronteriza Ureña-San Antonio.
Conceptos y Antecedentes

Países con Taiwán y la India fueron pioneros en esta medida, con la creación de las ZEE de Kaohsiung y Kandla, en el año 1965. Sin embargo, fue China, ya entrado los años 80, que inicia una fuerte apertura económica, canalizada en parte a través de esta modalidad.

Las características de las ZEE es que ofrecen incentivos a los inversionistas extranjeros, expectativas de rendimientos económicos altos, cesión de derechos sobre terrenos y concesiones para explotar recursos del país ¨huésped¨, mercados de procesamiento de productos para exportar, exenciones fiscales, condiciones infraestructurales, facilidades administrativas, mano de obra barata, expectativas de crecimientos económico para el desarrollo de los mercados internos (4)

Economistas y especialistas el tema identifican dos políticas macro que enmarcaron la iniciativa de la ZEE en China y que conceptualmente pueden definir al proceso de la ANC con respecto a los planes y proyectos económicos en desarrollo en Venezuela: estos conceptos son la Reforma Económica Neo Institucional y la Apertura Externa.

Parece, como bien señala el economista y asesor mexicano Carlos Brown Solá que: ¨La experiencia teórica e histórica de las ZEE apunta claramente a que estas son implementadas principalmente dentro de procesos de liberalización de la economía¨ [5]

¿Un Decreto que vulnera Derechos Humanos?

El proyecto del Arco Minero es el Decreto Ley Nro. 2248 y se realiza con basamento a la Ley de Regionalización Integral para el desarrollo socio productivo, la cual es el marco legal para la implementación de las Zonas Económicas Especiales, es decir, el territorio del proyecto minero estará bajo las determinaciones de las ZEE. [6]

¨Este decreto contempla todo un marco de violación de la Constitución y las Leyes Orgánicas de la República Bolivariana de Venezuela, así como de tratados internacionales a los que está adherido el país. El proyecto se empezó a ejecutar sin desarrollar los correspondientes estudios de impacto ambiental y socio-cultural, y progresivamente se han firmado concesiones en zonas determinadas del Arco Minero sin llevar a cabo el proceso de consulta previa a las comunidades indígenas de la zona, y sin respeto al derecho a la demarcación de tierras indígenas contemplado en la Carta Magna¨ Afirma en su último comunicado la Plataforma Contra el Arco Minero del Orinoco. [7]

Según señalan especialistas y activistas ambientales entre los artículos ¨violentados¨ por este proyecto estarían los siguientes:

– En el ámbito de los derechos indígenas:

Art.119.- “… Corresponderá al Ejecutivo Nacional, con la participación de los pueblos indígenas, demarcar y garantizar el derecho a la propiedad colectiva de sus tierras, las cuales serán inalienables, imprescriptibles, inembargables e intransferibles de acuerdo con lo establecido en esta Constitución y en la ley.”

Art. 120.- “El aprovechamiento de los recursos naturales en los hábitats indígenas por parte del Estado se hará sin lesionar la integridad cultural, social y económica de los mismos e, igualmente, está sujeto a previa información y consulta a las comunidades indígenas respectivas…”

Provea establece en el Informe de la Situación del Derecho a la Consulta en el año 2016 que ¨entre la evolución del reconocimiento de los derechos de los indígenas se encuentran los derechos a la consulta, la participación y el consentimientos libre e informado¨ [8]. Numerosas organizaciones y comunidades indígenas han luchado por el derecho a la consulta previa como mecanismo para garantizar plenamente el derecho a la tierra y al territorio.

– En el ámbito de los derechos ambientales:

Art. 127.- “Es un derecho y un deber de cada generación proteger y mantener el ambiente en beneficio de sí misma y del mundo futuro. Toda persona tiene derecho individual y colectivamente a disfrutar de una vida y de un ambiente seguro, sano y ecológicamente equilibrado… Es una obligación fundamental del Estado, con la activa participación de la sociedad, garantizar que la población se desenvuelva en un ambiente libre de contaminación, en donde el aire, el agua, los suelos, las costas, el clima, la capa de ozono, las especies vivas, sean especialmente protegidos, de conformidad con la ley.”

Art.128.- “El estado desarrollará una política de ordenación del territorio atendiendo a las realidades ecológicas, geográficas, poblacionales, sociales, culturales, económicas, políticas de acuerdo con las premisas del desarrollo sustentable que incluya la información, consulta y participación ciudadana…”

Art.129.- ” Todas las actividades susceptibles de generar daños a los ecosistemas deben ser previamente acompañadas de estudios de impactos ambiental y sociocultural…”

En el 159avo período de sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) se realiza hasta el 7 de diciembre de 2016 en Ciudad de Panamá. En la realizada sobre los derechos humanos en el contexto Arco Minero del Orinoco, el Estado venezolano reconoció que no ha realizado aún el estudio de impacto ambiental que ordena la Constitución, informa la página www.derechos.org [9]

-Y las previsiones en el ámbito de la soberanía

Artículo 301: El Estado se reserva el uso de la política comercial para defender las actividades económicas de las empresas nacionales públicas y privadas. No se podrá otorgar a personas, empresas u organismos extranjeros regímenes más beneficiosos que los establecidos para los nacionales. La inversión extranjera está sujeta a las mismas condiciones que la inversión nacional¨

Los antecedentes y experiencias nacionales e internacionales de las Zonas Económicas Especiales están enmarcadas en una política de Apertura Económica, así como la flexibilización de los marcos legales en los más diversos ámbitos económicos y sociales. Marcos regulatorios de la actividad contaminante, leyes laborales, tasas impositivas e incluso mandatos constitucionales pueden ser flexibilizados en la ZEE.

Bolívar y la minería ilegal

Las particularidades del territorio del sur de Bolívar, el cual es la zona de impacto inmediato del proyecto mega- minero Arco Minero del Orinoco, son manipuladas en función de la reproducción de un régimen de acumulación mafioso, subyacente en la lógica de la minería a pequeña escala o minería ilegal.

De hecho, el proyecto del Arco Minero ha podido generar expectativas en sectores de la población de estos territorios por las complejas realidades del ¨pranato minero¨

¨Ese es otro gran peligro. Los anuncios de que los candidatos mineros de la ANC promoverán la constitucionalización de la minería a pequeña escala y las brigadas minerías, tomando en cuenta que en muchas ocasiones esas son experiencias que ¨barnizan¨ a las mafias minerías. Hay que mirar con mucho cuidado lo que podía significar la constituyente en el marco de estas realidades¨ Plantea Cesar Romero, ingeniero metalúrgico e investigador.
Asamblea Nacional Constituyente y el Proyecto Económico de la nueva etapa

Según el presidente Maduro, no sólo serían constitucionalizadas las minerías y las brigadas mineras, de hecho, con la Constituyente podría constitucionalizarse el Arco Minero¨ Asumir la Agenda Económica Bolivariana, los 15 motores, como la guía para las nuevas bases productivas de Venezuela, se constitucionalicen como la guía, la referencia de lo que Venezuela debe asumir de aquí a 20 años, 30 años. 15 motores que vamos a convertir en el nuevo plan de un nuevo proyecto sostenido, constitucionalizado, del desarrollo de un país” afirmó el mandatario nacional en una reunión del Consejo Nacional de Economía Productiva realizada el pasado 20 de julio. En esa misma reunión se anunció la firma de acuerdos con empresas chinas y norteamericanas por el orden de 580 de millones de dólares para ¨el desarrollo general del Arco Minero del Orinoco¨ [10]

Estas nuevas realidades económicas representan un enorme reto para el movimiento ambiental y ciudadano que se ha planteado el rechazo de este proyecto minero. Profundizar en los alcances y perspectivas de los mismos, así como su tratamiento en el marco de una convocatoria de ANC duramente cuestionada por inconstitucional, es un tema central para la opinión pública nacional e internacional.

Referencias:

1. Estas son las bases comiciales para la Asamblea Nacional Constituyente leídas por el Presidente Maduro: http://albaciudad.org/2017/05/maduro-bases-comiciales-asamblea-nacional-constituyente/

2 Así fueron reestructurados los 15 motores de la Agenda Económica Bolivariana: http://www.radiomundial.com.ve/article/as%C3%AD-fueron-reestructurados-los-15-motores-de-la-agenda-econ%C3%B3mica-bolivariana

3 Nuevas Zonas Económicas Especiales: http://www.correodelorinoco.gob.ve/zonas-economicas-especiales-india-opinion/

4 J, González y M. Salvador (2009) J Shenzhen, Zona Económica Especial: Bisagra de la Apertura Económica y el Desarrollo Regional Chino, Problemas del Desarrollo Revista Latinoamericana de Economía, Volumen 40, número 156, enero-marzo 2009. (101-124)

5 Carlos Brown Solá (2015) Zonas Económicas Especiales ¿Política Industrial o Medida Coyuntural? [Documento en Línea] Disponible: http://www.paradigmas.mx/zonas-economicas-especiales-politica-industrial-o-medida-coyuntural/ [Consulta 2016, enero 12]

6 Decreto 2248: http://www.mp.gob.ve/c/document_library/get_file?uuid=2f65f31f-78ff-4881-979e-6fe17fdfe9f0&groupId=10136

7 Convocan Asamblea Pública por el Día Mundial contra la Megaminería para este sábado 22 de julio https://www.aporrea.org/actualidad/n311648.html

8 Informe Situación del Derechos a la Consulta en Venezuela. Año 2016: http://www.derechos.org.ve/pw/wp-content/uploads/Informe-Consulta-Previa.pdf

9 Estado reconoce en CIDH que no ha realizado estudio de impacto ambiental para Arco Minero: https://www.derechos.org.ve/actualidad/estado-reconoce-en-cidh-que-no-ha-realizado-estudio-de-impacto-ambiental-para-arco-minero

10 Presidente Maduro: La prosperidad y el desarrollo son los destinos de Venezuela: http://www.avn.info.ve/contenido/venezuela-y-china-firman-acuerdo-400-millones-d%C3%B3lares-para-actividades-mineras

11.La MUD y el PSUV a pesar de Xiomara Scott

Zuleika Matamoros (Marea Socialista)

Algarabía y caras sonrientes de lado de ambas cúpulas tras las jornadas “electorales” del 16 de julio. MUD y PSUV se abrogaron victorias ofreciendo cifras que no se pueden comprobar, que son inauditables. Para las dos cúpulas, las grandes “masas enardecidas” acudieron a sus llamados de simulacro y plebiscito, según la propaganda que hacen.

Por supuesto, y en honor a la verdad, el plebiscito o consulta popular convocada por la MUD fue tomada por una parte de la población como un paso para salir de los responsables de una crisis que se hace cada vez más insoportable. Desapercibida pasó para muchos de los asistentes la manipulación de las dos últimas preguntas. En su desesperación, muchas personas no discriminaron entre qué pregunta les merecía un SÍ y cuáles merecían un NO, o por lo menos si su participación en el mismo le era funcional a una política que nos lleva a más confrontación y más violencia. La mayoría de los participantes votó en bloque, como una manera de expresar la contundencia de su disposición de salir del gobierno de Maduro.

Por otro lado, la desesperada táctica del simulacro, convocado por el Gobierno/PSUV para el mismo día, solo demostró que estaban muy preocupados por el hecho de que el plebiscito lanzara cifras que pudieran dejar en evidencia la debilidad del Gobierno que, cada vez más, debe usar el chantaje, la represión y la reducción de las libertades democráticas para mantenerse en el Poder. Más que evidente el tema de un solo punto por parroquia que les garantizaría la larga cola que los hiciera propagandizar su “victoria” también inauditable.

Pero quisiera detenerme en un punto en el que ninguno de los personajes de las cúpulas le han dado su santo lugar: el asesinato de Xiomara Scott y las tres mujeres heridas de bala por parte de presuntos grupos de civiles armados. La embriaguez de la MUD por la “victoria” del plebiscito o consulta popular les ha quitado la careta de “preocupación por el Pueblo” y deja al desnudo su talante antidemocrático. Las personas que como Xiomara Scott no acudieron al Este de la ciudad, en el caso de Caracas, sino que con coraje y valentía fueron a ejercer lo que creyeron su “Derecho” en las cercanías de la parroquia, merecen especial atención. No fue igual en Los Ruices donde todo era una “gran fiesta democrática”, que en Catia que desde tempranas horas de la mañana estaban los asistentes en una dura confrontación con un sector de los “afectos” al gobierno. No solo fueron los insultos, los botellazos sino que cerraron con “broche de oro” cuando un mal llamado colectivo, (mal llamado porque sus prácticas no tienen nada que ver con los luchadores sociales y políticos que le dieron génesis al significante político del término) disparó en contra de la población asistente a la “Consulta Popular”. ¿Por qué quienes dispararon en contra de Xiomara Scott y las otras tres mujeres no son tildados de terroristas por los personeros del PSUV? ¿la MUD tiene mártires de primera y fallecidos de segunda y tercera categoría? ¿No sienten a Xiomara Scott como parte de ese pueblo al que tanto usan y nombran? Al final siempre al PSUV y a la MUD se les nota sus nefastas coincidencias de fondo.

Deplorable es la actitud de un gobierno que promueve la violencia entre iguales, pero es igual de repudiable la actitud de total indiferencia por parte de la MUD en relación a la muerte de esta ciudadana, habitante de la “combativa y libertaria” parroquia 23 de Enero de Caracas, y que fue hasta la Iglesia el Carmen en Catia pensando que de esa forma podría solucionar los graves problemas que aquejan al país. Seguramente en vida no estuve de acuerdo nunca con Xiomara Scott, quien siempre adversó al Presidente Chávez, pero también estoy segura que en el 23 de Enero son muchas la Xiomaras que siendo trabajadoras y gente buena, como le decimos por estos lados, la revolución no se las supo ganar precisamente por las imposiciones, los atropellos y las prácticas políticas distorsionadas de quienes en tiempos en los que eran parte de la mayoría que apoyó al gobierno actuaron con sectarismo y arrogancia y que en la actualidad, con el Gobierno de Maduro, pretenden “tapar” el rechazo de la gente que vive únicamente de su trabajo por un gobierno que solo ha traído es hambre, muerte y desilusión. ¿Cuántos niños no asisten regularmente a la escuela por falta de comida? ¿Cuántos dejan liceos y universidades por la situación económica? ¿Cuántos han muerto por la falta de medicinas? ¿Cuál es la expectativa de vida de una población que para sobrevivir solo lo acompaña la angustia y la tristeza permanente?

La MUD, se abrogó una “Gran Victoria” y confiscando la participación de la gente, conforma de la manera más antidemocrática e inconstitucional un “Gobierno de Unidad Nacional” para atizar la violencia y la confrontación que nos dejará grandes heridas como sociedad. Deciden tácticas estériles, infructuosas como si la victoria les perteneciera a ellos solamente. Su carácter antidemocrático queda más que evidente al no contar con el pueblo para tomar sus decisiones cada vez más torpes. Usan la disposición de cambio que se ha instalado en un sector de la sociedad, usan la valentía y la determinación de venezolanos que han apostado por seguir su “Dirección” para decidir entre un puñado de falsos demócratas cual será la próxima acción que ejecutarán para llegar al ansiado Poder de un país que mueve una gran renta petrolera.

Ni la MUD con su Gobierno de Unidad Nacional dijo nada mientras asesinaban a Xiomara Scott, ni las personas que atizaban la violencia en nombre de la “revolución” dijeron una sola palabra ante la entrega de soberanía a través de la firma de contratos con los Rothschild, Horizontal Well Drillers y la Halliburton, entre otros.

Las Xiomaras Scott mueren por quienes se frotan las manos al ver que Maduro y su gobierno les allana el camino de los negocios, sin embargo, su desesperación no es que se siga entregando la soberanía, de allí su asesino y cómplice silencio, sino de no ser ellos quienes sean los artífices del negocio, no quieren una porción de la torta, la quieren completa. Allí radica la desesperación por salir del gobierno de Maduro.

No son los muertos, no es el hambre, no es la falta de medicinas, no es la inseguridad, no es el totalitarismo, no son las Xiomara Scott lo que le importa a la MUD que los mueve a luchar contra este Gobierno… Son los negocios, es el entreguismo del cual ellos quieren ser los que pongan las condiciones y hagan el reparto…

Definitivamente la MUD y el PSUV son caras de una misma moneda: entreguistas y antidemocráticos.

Mientras tanto por allí pululan millones de Xiomaras Scott. La ANC no se ha instalado y ya viene con saldo rojo. Sí, la ANC es roja rojita… pero de sangre y de muerte.

¡Maduro, Echa para atrás esa Constituyente!

Cronología del conflicto actual
22 de marzo: La Junta Directiva de PDVSA, aprueba la constitución de la empresa mixta, Petrosur, S.A. De acuerdo a lo establecido por el artículo 33 de la Ley de Hidrocarburos, y los artículos 150 y 151 de la Constitución Bolivariana, la facultad de aprobar empresas mixtas corresponde a la Asamblea Nacional.
27 de marzo: la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia dicta la sentencia 155 que establece el retiro de la inmunidad de los diputados y diputadas de la Asamblea Nacional, abriendo la posibilidad de su enjuiciamiento masivo.
29 de marzo: Se publica la sentencia 156, a través de la cual el TSJ asume para sí las tareas legislativas. Con esta sentencia se desconoce a la Asamblea Nacional (con mayoría de la oposición), y se habilita al Poder Ejecutivo para que pueda legislar en aspectos claves, sin contar con el aval del legislativo y en el marco del Decreto de Excepción vigente.
31 de marzo: la Fiscal General de la República (nombrada por el PSUV en diciembre de 2015) denuncia que dichas sentencias significan una ruptura del orden constitucional.
El Presidente Nicolás Maduro declara que se ha producido un “impasse” entre los distintos poderes y convoca al Consejo de Defensa de la Nación (CDN). Este exhorta al TSJ a revisar las sentencias.
1 de abril: atendiendo la “exhortación” del CDN, el TSJ publica las sentencias 157 y 158, en las que se modifican las partes más exageradas de las sentencias 155 y 156, pero manteniendo el espíritu y la esencia de dichas sentencias.
Comienza una ola de protestas que exigen la renuncia de los magistrados del TSJ y la realización de elecciones postergadas. En más de 100 días de protestas, se produce casi una muerte diaria.
1 de mayo: El Presidente Nicolás Maduro anuncia la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente “para la paz”. Una ANC sin participación de los partidos políticos (ver nota).
6 de julio: Sustentado en la sentencia 158 el Ejecutivo Nacional envía solicitud al TSJ para que este apruebe la constitución de la empresa mixta Petrosur, S.A
10 de julio: El TSJ publica nota de prensa en la que notifica la aprobación de la constitución de la empresa mixta: Petrosur, S.A para la explotación petrolera en la Faja Petrolífera del Orinoco (FPO).
16 de julio: Se realiza el Plebiscito de la MUD para rechazar la constituyente y usar la votación para fortalecer a la MUD como alternativa de gobierno. Sus organizadores dicen que votaron más de 7 millones de personas. El mismo día y de manera defensiva, el gobierno organiza un ensayo constituyente, donde logra participación de los sectores que lo apoyan, pero muy inferior al plebiscito.
20 de julio: En conferencia de prensa, los principales referentes del chavismo crítico junto a Marea Socialista expresan su rechazo a la MUD y a cualquier injerencia extranjera, también a la constituyente de Maduro y anticipan su llamado a la abstención para el 30 de julio.
23 de julio: La rectora principal del CNE Socorro Hernández declara que se puede dar desmonte de ANC si hay consenso y las regionales dependen de lo que ésta decida, dejando entrever una salida negociada.
30 de julio: Es la convocatoria a la constituyente de Maduro.

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