El gobierno de Javier Milei incluyó la histórica Ley de Padrinazgo Presidencial, popularmente conocida como la «Ley del Lobizón», dentro del paquete de normas que pretende derogar a través de la denominada «Ley Hojarasca».
La normativa, sancionada en 1974 durante la presidencia de María Estela Martínez de Perón, establece que todo séptimo hijo o hija tiene derecho al padrinazgo honorífico del presidente de la Nación y a una beca completa de estudios.
La ley nació para combatir una antigua creencia popular muy arraigada en el litoral argentino, según la cual el séptimo hijo varón se convertiría en lobizón durante las noches de luna llena.
Con el paso de los años, la norma también incluyó a las séptimas hijas mujeres, vinculadas a leyendas de origen eslavo que sostenían que podían transformarse en brujas.
Ahora, el Gobierno considera que se trata de una legislación obsoleta y sin aplicación práctica, por lo que impulsa su eliminación junto a otras normas antiguas que busca retirar del ordenamiento jurídico argentino.
La iniciativa reabrió el debate entre quienes consideran que la ley forma parte de la tradición cultural del país y quienes creen que ya no tiene sentido mantenerla vigente.















