Científicos descubrieron que la proteína GPR133/ADGRD1 es esencial para mantener huesos fuertes, densos y resistentes a fracturas.
En ratones sin esta proteína, se observó pérdida ósea significativa y debilitamiento general de la estructura esquelética.
La GPR133 estimula la actividad de los osteoblastos, células que forman y mineralizan el hueso, aumentando la producción de matriz ósea.
Su activación depende de estímulos mecánicos y de la interacción con otra proteína clave llamada PTK7.
El equipo desarrolló AP503, una molécula capaz de activar GPR133, lo que incrementó notablemente la formación ósea en animales.
En modelos de osteoporosis postmenopáusica, AP503 revirtió la pérdida de densidad y mejoró la resistencia mecánica de los huesos.
Estos resultados sugieren que GPR133 podría ser un nuevo blanco terapéutico para crear medicamentos contra la osteoporosis más efectivos.
Futuras terapias basadas en este hallazgo podrían reducir fracturas y mejorar la calidad de vida de millones de personas.















