(ANSA) ROMA – Del cardo mariano al té verde, pasando por el brócoli, los tomates e incluso las castañas: de la naturaleza viene la ayuda para la salud de ellos, aconsejan los expertos de la Sociedad Italiana de Andrología (SIA).
El consumo de ciertos nutrientes de estos alimentos o bebidas (por ejemplo, el sulforafano del brócoli o el licopeno de los tomates) ayuda a prevenir diversas enfermedades, desde el cáncer de próstata a la hipertrofia prostática, a reducir el riesgo cardiovascular y a mejorar la función hepática y el estado de ánimo.
Los efectos beneficiosos de estas sustancias han quedado documentados en un reciente análisis publicado en la revista Uro. Las investigaciones han demostrado que, gracias a su potente actividad antioxidante y antiinflamatoria, estos nutrientes tienen un alto poder preventivo.
En particular, se descubrió que el sulforafano del brócoli es un excelente antioxidante y antiinflamatorio que inhibe el crecimiento de células cancerosas. Y el licopeno de los tomates es un carotenoide que protege contra el cáncer de próstata y ayuda a tratar los síntomas de la hipertrofia benigna de próstata.
Según los expertos de la SIA, la escina, extraída de las semillas y la cáscara del castaño de Indias, es un potente antioxidante útil para la infertilidad masculina y , el cáncer de próstata y vejiga y la prostatitis crónica.
Los datos también muestran una actividad antiinflamatoria de la escina comparable a la de la cortisona, así como una acción antioxidante que la hace muy prometedora también para la infertilidad.
Por último, el compuesto quizá menos conocido, pero decisivo, es la silimarina ,extraída del cardo mariano, que ha demostrado inhibir el crecimiento de las células cancerosas de la próstata y retrasar su progresión, pero también reducir los síntomas urinarios en pacientes con hipertrofia benigna de próstata.
La silimarina también tiene propiedades reductoras del colesterol y hepatoprotectoras.
«El envejecimiento, un estilo de vida poco saludable y la exposición a la contaminación pueden comprometer la salud, en gran parte porque inducen un aumento de la producción de radicales libres y estrés oxidativo que daña las células y los tejidos, con el consiguiente riesgo de tumores, enfermedades como la diabetes y enfermedades cardiovasculares», explica el presidente de la SIA, Alessandro Palmieri, de la Universidad Federico II de Nápoles.
Por eso, una dieta correcta es esencial para contrarrestar estos fenómenos y es la base de la salud y el bienestar. (ANSA).














