Wuhan, la región de China donde comenzó la pandemia de coronavirus que arrasa al mundo desde hace dos años, regresa al cierre de actividades, aunque parcial y limitado a un área, después del bloqueo total sufrido entre fines de enero y el 8 de abril de 2020 para combatir el Covid-19.
La capital de la provincia de Hubei, donde se detectó por primera vez el nuevo coronavirus a fines de 2019, cerró la calle Zhuankou, en la zona de desarrollo económico, cuando las autoridades locales confirmaron tres nuevos casos de la variante Delta, que se cree son altamente contagiosos.
La medida fue anunciada mediante una nota de la Comisión Municipal de Salud, mientras que la red estatal CCTV habló de algunas zonas en cierre preventivo.
La calle Zhuankou ha sido definida como una zona de riesgo medio, que implica medidas de gestión de «entrada única y salida cero», así como «reuniones cero», recordó la Comisión.
En principio, cada hogar puede designar a una persona para que compre los bienes necesarios que se irán a buscar «en un momento específico».
Está prohibida la circulación de vehículos, a excepción de aquellos de emergencia, como ambulancias, anti-epidémicos, policiales y de apoyo a bomberos.
La variante Delta reapareció en China el 20 de julio después de ser detectada e identificada en el aeropuerto de Nanjing. Se trata de un nuevo brote un mes después del detectado en Guangdong.
Los temores se concentran especialmente en la variante Delta, que volvió a China tras el foco de Guangdong de junio, con los primeros casos detectados el 20 de julio en el aeropuerto internacional de Nankin, debido al estratégico papel de tránsito que ocupa
Wuhan en el sistema económico y de transportes dentro de China.
Los contagios anunciados el lunes fueron transmitidos localmente por los trabajadores migrantes de la zona económica de la ciudad, y son los primeros desde junio de 2020.
Sobre la base de los resultados de las investigaciones epidemiológicas, «se iniciarán en modo rápido en Wuhan los tests de ácido nucleico a gran escala y sobre más ciclos en áreas clave en el más corto plazo posible», agregó el funcionario.
China confinó en sus casas a los residentes de ciudades enteras, cortó las conexiones de transporte nacional y lanzó tests masivos en los últimos días, mientras combate su mayor foco de coronavirus desde hace meses.
La ciudad oriental de Yangzhou, cerca de Nankin, tiene 1,3 millones de habitantes y fue la última donde las autoridades locales ordenaron a los residentes quedarse en casa tras los tests masivos que hicieron emerger 40 nuevas infecciones en el último día.
Cada familia puede hacer salir de casa solo a una persona por día, para hacer compras de bienes de primera necesidad.
El anuncio llega después de que el destino turístico de Zhangjiajie, en Hunan, y la vecina Zhuzhou emitieron órdenes semejantes en los últimos días a más de dos millones de personas en total.
Pekín, además, tras haber postergado la apertura de las escuelas, impidió a los turistas entrar en la capital durante la temporada alta de vacaciones estivales y pidió a los residentes no hacer viajes si no son de comprobada necesidad. (ANSA).















