Ciencias de bolsillo explicò, a travès de un articulo que, lo que comenzó con algo aparentemente insignificante terminó en una tragedia que conmocionó a una comunidad de Coahuila.
Dylan Santiago, un niño de apenas 12 años, tuvo contacto con una garrapata mientras se encontraba en Ramos Arizpe. De acuerdo con la investigación epidemiológica el parásito estaba adherido a su perro y al manipularlo la garrapata se rompió, haciendo que su contenido entrara en contacto con el ojo y la mejilla del menor. Un día después comenzaron los primeros síntomas y su estado de salud se deterioró rápidamente.
De este modo, Dylan fue hospitalizado pero pese a los esfuerzos médicos falleció el 22 de agosto de 2026. Posteriormente el Laboratorio Estatal de Salud Pública confirmó que padecía rickettsiosis, un grupo de infecciones causadas por bacterias del género Rickettsia que puede llegar a ser mortal si no se detecta y trata oportunamente.
Lo más impactante es que las autoridades sanitarias advierten que estos microorganismos no solo pueden transmitirse mediante la picadura de una garrapata infectada; también pueden entrar al organismo cuando fluidos infecciosos del parásito entran en contacto con heridas o mucosas, como los ojos. Por eso una garrapata nunca debe aplastarse con los dedos ni manipularse directamente. De preferencia debe hacerse por alguien con el conocimiento y experiencia necesarios.















