La leche de cabra ha despertado interés por ciertas similitudes con la leche materna humana, especialmente en el tipo y la estructura de algunos oligosacáridos, compuestos que pueden influir en la microbiota intestinal y en otros procesos relacionados con la salud. Por eso, científicos la han estudiado como una posible fuente de estos componentes.
Sin embargo, decir que la leche de cabra es “biológicamente idéntica” a la leche materna humana sería ir demasiado lejos. Las investigaciones muestran semejanzas en determinados componentes, pero también diferencias importantes en cantidades, composición y funciones. La leche humana continúa teniendo una combinación única de nutrientes y moléculas adaptada a las necesidades del bebé.
Uno de los aspectos más estudiados son los oligosacáridos. Investigaciones han identificado numerosos tipos en la leche de cabra y han encontrado estructuras que guardan parecido con algunos presentes en la leche humana. Estos compuestos son de especial interés porque pueden favorecer microorganismos beneficiosos y ayudar a mantener un ambiente intestinal saludable.
La referencia a la Biblia en la imagen también resulta llamativa, pero no constituye evidencia científica de sus beneficios. Lo que sí muestran los estudios modernos es que la leche de cabra posee componentes interesantes que siguen siendo investigados por la ciencia.
Fuente original: Infoviral Plus, van Leeuwen S.S. et al., Journal of Agricultural and Food Chemistry, 2020. DOI: 10.1021/acs.jafc.0c03766















