Investigadores canadienses desarrollaron una técnica que usa microburbujas y ultrasonido para tratar el cáncer de mama.
Estas microburbujas, según Comundidad Biológica, se activan con ultrasonido, causando vibraciones que abren poros en los vasos sanguíneos tumorales.
Este proceso, llamado sonoporación, facilita la entrada de quimioterapia o radiación directamente en las células cancerosas.
Además, potencia la eficacia del tratamiento convencional, permitiendo reducir dosis y efectos secundarios en los pacientes.
En ensayos clínicos, pacientes con cáncer de mama tratados con esta combinación mostraron una alta tasa de respuesta tumoral.
Más del 50 % tuvo remisión completa sin necesidad de cirugía, con mínima toxicidad y sin complicaciones sistémicas reportadas.
El mecanismo se basa en activar la vía ceramida-ASMasa, que desencadena la muerte celular selectiva en tejidos tumorales.
Esta tecnología representa una alternativa no invasiva y precisa, guiada por ultrasonido o resonancia magnética.
El futuro de la oncología podría transformarse con estas terapias combinadas, menos agresivas y más dirigidas al tumor.
Aunque prometedora, la técnica requiere más estudios multicéntricos para optimizar parámetros y confirmar su eficacia global.















