Gramma fue una tortuga gigante de las Islas Galápagos, en Ecuador, y vivió unos 141 años. Pasó más de 90 de ellos en el Zoológico de San Diego, donde miles de familias la visitaron durante generaciones.
Nació en la naturaleza y llegó al zoológico entre 1928 y 1931, mucho antes de que existieran programas de conservación. A lo largo de su vida, fue testigo de grandes cambios en el mundo y se volvió un símbolo de la longevidad y del cuidado hacia las especies en peligro.
Vale destacar que, si bien falleció el 20 de noviembre de 2025, es importante resaltar que (al morir) tuvo por complicaciones relacionadas con la edad. Su historia nos recuerda por qué es urgente proteger a animales como ella, que hoy enfrentan amenazas en su hábitat natural.














