Un golpe en la cabeza cambió por completo la vida de Derek Amato y dio origen a uno de los casos más extraños conocidos.
Hasta ese momento nunca había estudiado piano ni sabía leer partituras, pero pocos días después comenzó a tocar espontáneamente.
Todo ocurrió tras un accidente en una piscina durante 2006. La lesión le provocó una conmoción cerebral y pérdida permanente de audición.
Al sentarse frente a un teclado, sus manos empezaron a producir melodías complejas que sorprendieron incluso a quienes lo conocían desde joven.
Especialistas relacionaron su caso con el síndrome de savant adquirido, una condición extremadamente rara en la que aparecen habilidades extraordinarias después de una lesión cerebral.
Algunas hipótesis sugieren que ciertos cambios en la actividad del cerebro podrían favorecer capacidades antes ocultas, aunque el mecanismo sigue investigándose.
El talento llegó acompañado de migrañas, problemas de memoria y secuelas permanentes.
Aun así, Amato dejó su antiguo trabajo para dedicarse a la música y compartir una historia que todavía desafía muchas explicaciones.
Berit Brogaard señala que existen menos de 50 casos confirmados de síndrome de savant adquirido en el mundo.
Fuente: Comunidad Biologica, Fitzgerald, S. (2021). Studying Acquired Savant Syndrome May Increase Understanding of Creativity. Brain & Life.















