Los cancilleres de Rusia y China, Sergei Lavrov y Wang Yi, acordaron ayer «reforzar la coordinación de la política exterior» de ambos países y «ampliar los contactos bilaterales y multilaterales», en un encuentro que mantuvieron en la ciudad china de Tunxi.
«Con el trasfondo de una complicada situación internacional, Rusia y China siguen reforzando su asociación estratégica y hablando con una sola voz en los asuntos globales», afirma el comunicado ruso divulgado después de la reunión por la agencia Interfax.
Por su parte, el portavoz de la cancillería china, Wang Wenbin, subrayó que la cooperación entre ambos países «no tiene límites».
«Nos esforzamos por la paz sin límites, salvaguardando la seguridad sin límites y oponiéndonos a la hegemonía sin límites», afirmó Wang, para quien los vínculos entre Moscú y Beijing «no son conflictivos y no apuntan hacia terceros», sino que están orientados hacia el ejercicio de un «verdadero multilateralismo».
Consultado sobre si Beijing estaría dispuesto a asumir un rol de garante en caso de un cese de hostilidades entre Rusia y Ucrania, el vocero subrayó que China «ha hecho lo mejor por la paz y continuará desarrollando un rol constructivo para promover a su modo la atención sobre la situación en Ucrania».
«Estamos felices de ver el diálogo y la negociación entre Rusia y Ucrania», agregó el vocero Wang, que recordó que China «siempre atribuyó importancia a las legítimas preocupaciones en materia de seguridad de todos los países».
En su comunicado, la cancillería rusa destacó que ambos países condenan las sanciones unilaterales aplicadas por Estados Unidos, la Unión Europea y países aliados contra Moscú por su ataque militar a Ucrania, por ser «ilegales y contraproducentes».
Los cancilleres Lavrov y Wang, agrega la nota, «destacaron la naturaleza contraproducente de las sanciones unilaterales impuestas a Rusia por Estados Unidos y sus satélites».
Los ministros «tuvieron un profundo intercambio de opiniones sobre la situación en torno a Ucrania: la parte rusa informó a la china sobre el estado del avance de la operación militar especial y sobre la dinámica del proceso negociador con el régimen de Kiev», añade el comunicado de Moscú. Rusia está buscando el apoyo de China a causa del aislamiento en el que ha caído, excluida del os sistemas financieros globales y hasta de las cadenas de aprovisionamiento globales, a causa de las sanciones.
Wang afirmó que las relaciones chinas y rusas «resistieron la prueba de las turbulencias internacionales», y que hay una mayor voluntad de parte de ambos países de desarrollar relaciones que «crecieron en forma resiliente». (ANSA).















