La información debe ser transparente, honesta y completa, enfatizó hoy el papa Francisco, quien volvió a advertir sobre los efectos nocivos que tiene el fenómeno de las «fake news», las noticias falsas.
Lo hizo en una audiencia en el Vaticano con miembros de la Sociedad de San Pablo.
«Si tomamos los medios de hoy -dijo el argentino Jorge Mario Bergoglio-, no hay limpieza, no hay honestidad, no hay integridad.
«La desinformación está en la agenda: se dice una cosa pero se ocultan muchas otras», prosiguió el Pontífice, quien espera en cambio una comunicación «nítida, clara».
Francisco, quien en varias ocasiones mostró aprecio y respeto por el mundo del periodismo, subrayó la necesidad de «redimir la comunicación del estado en que se encuentra hoy, que o dice cosas a medias, o una parte difama a la otra, u otra parte ofrece escándalos porque a la gente le gusta consumir escándalos, es decir, consumir suciedad, ¿no es así? Es así». Si se sigue con este esquena, se vuelve «un plato indigerible, sucio, inmundo. Su vocación -le dijo a los paulinos- es que la comunicación se haga limpia, clara, sencilla».
«Siempre hay dificultades para comunicar bien, y en la comunicación siempre hay también algún peligro de transformar la realidad. La mala comunicación distorsiona la realidad», insistió el Pontífice.
«Gracias por la vocación de comunicar en la Iglesia.
Adelante con esto: la Iglesia necesita esto», expresó a los paulinos.
En el texto entregado, el Pontífice hizo también una reflexión sobre las redes sociales y el mundo hiperconectado:
«Después de los primeros tiempos de euforia por las innovaciones tecnológicas, somos conscientes de que no basta con vivir ‘online’ o ‘conectados'».
«Necesitamos estar a la altura de que nuestra comunicación, enriquecida por el entorno digital, realmente cree puentes y contribuya a la construcción de la cultura del encuentro».
(ANSA).















