El papa Francisco afirmó que ya tiene firmada su renuncia en caso de tener dificultades de salud que le impida desempeñar su labor y aclaró que lo ha hecho hace tiempo, cuando se desempeñaba Tarcisio Bertone como secretario de Estado Vaticano, quien ocupó ese cargo hasta el 31 de agosto de 2013.
«Ya firmé mi renuncia. Tarcisio Bertone era el secretario de Estado», cuando lo hizo, expresó el pontífice en una extensa entrevista que publica el diario español ABC.
«Firmé y le dije: ‘En caso de impedimento por razones médicas o algo así, aquí está mi renuncia. Ya la tienes. No sé a quién se los dio el cardenal Bertone, pero yo se los di cuando era secretario de Estado», dijo el Jorge Bergoglio a los periodistas españoles.
En la entrevista, cuya versión íntegra se ha hecho pública esta mañana, el Papa responde así a la pregunta de qué sucede si un Pontífice queda repentinamente inválido por problemas de salud o por un accidente, y si contar con una norma no sería adecuado para estos casos.
Y a la pregunta posterior sobre el hecho de que Pablo VI también dejó por escrito su renuncia en caso de impedimento permanente, responde: «Exacto, y creo que también Pío XII». «Es la primera vez que lo digo», añadió Francisco sobre su dimisión ya firmada.
«Por eso lo digo. Ahora alguien irá y le dirá a Bertone: ‘Dame el papelito!’ (risas). Probablemente se lo dio al cardenal Pietro Parolin, el nuevo secretario de Estado. Yo se lo di a Bertone como secretario de Estado», detalló Francisco.
También se refirió a la guerra que azota a Europa y al mundo. «En Ucrania no veo un final a corto plazo porque esto es una guerra mundial. No lo olvidemos. Ya hay varias manos involucradas en la guerra. Es global», enfatizó.
«Yo creo que una guerra se libra cuando un imperio empieza a debilitarse, y cuando hay armas para usar, para vender y para probar. Me parece que hay muchos intereses de por medio», añadió luego.
Sobre sus pronunciamientos en favor de la paz, y sus centenares pedidos de frenar los ataques, el Papa dijo: «Hago lo que puedo. No escuchan. Lo que está pasando en Ucrania es aterrador. Hay una crueldad enorme. Es muy grave. Y eso es lo que denuncio todo el tiempo».
Asimismo, sobre sus intentos de desempeñar un papel de mediador, incluso si hay quienes en ambos lados critican sus palabras, el Papa dijo que recibe a «todos». «Ahora Volodimir Zelensky (el presidente de Ucrania, NDR) me ha enviado a uno de sus consejeros religiosos por tercera vez. Yo estoy en contacto, recibo, ayudo…», deslizó.
Cuando se le pregunta, sobre haber nominado a varias mujeres para altos cargos en la Curia, pero aún ninguna como número uno en un dicasterio, Jorge Bergoglio responde: «Es verdad. Pero las habrá. Tengo una en mente para un dicasterio que quedará vacante dentro de dos años. No hay obstáculo para que una mujer dirija un dicasterio donde un laico puede ser prefecto», reveló alperiódico ABC.
«Si se trata de un dicasterio de carácter sacramental, debe ser presidido por un sacerdote o por un obispo -explicó el Pontífice-. Aunque se debate si la autoridad proviene de la misión, como pretende el cardenal Ouellet, o de el sacramento, como dice la escuela de Rouco Varela. Es una buena discusión entre cardenales, cuestión que los teólogos siguen discutiendo».
Francisco también se refirió a los abusos sexuales y a las muchas denuncias que salpican a miembros del clero.
«Es muy doloroso, muy doloroso. (Las víctimas) Son personas que han sido destruidas por quienes deberían haberlas ayudado a madurar y crecer. Esto es muy duro», respondió.
«Aunque se tratara de un solo caso, es monstruoso que la persona que se supone que debe conducirte a Dios te destruya en el camino. Y sobre esto no es posible ninguna negociación», añadió el Pontífice.
Luego entregó una aclaración sobre sus periplos en Europa.
«Mi primera opción fue visitar los países más pequeños de Europa. No he estado en ningún país grande de Europa. Fui a Estrasburgo, y no por Francia, sino para visitar las instituciones europeas. Quizás el año que viene vaya a Marsella para el Encuentro del Mediterráneo, pero no es un viaje a Francia», explicó el Papa en referencia a que la gente empieza a pensar que una visita a España es casi imposible.
«Lamentablemente, cuando la identidad sacerdotal se distrae un poco, se deriva hacia la política. Cuando un sacerdote se mete en política, no es bueno… El sacerdote es pastor. Tiene que ayudar a la gente a tomar buenas decisiones.
Acompáñalos», afirmó luego.
Y luego pareció hablarle a algunos sacerdotes con vocación política: «No te hagas el político. Si quieres hacer política, deja el sacerdocio y hazte político», señaló. «La Iglesia debe encarnarse. Si no se encarna, no es bueno, se debe acompañar a su pueblo. La Iglesia lo que no puede hacer es propaganda para un lado o para el otro, pero sí acompañar al pueblo para que encuentre una solución definitiva», completó cuando le preguntaron sobre si la Iglesia debe tener un papel en el proceso de autonomía de Cataluña o abstenerse. (ANSA).















