A pocos días de la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz en Oslo, la líder opositora venezolana María Corina Machado, que no ha confirmado si asistirá, convocó a sus compatriotas, tanto dentro como fuera del país, a unirse a una marcha por la paz y la libertad el sábado 6 de diciembre.
La activista y el movimiento Comando Con Venezuela planean que la movilización se realice en más de 20 países y 80 ciudades de todo el mundo.
«El Premio Nobel de la Paz es un reconocimiento a la resistencia y la dignidad de cada venezolano», declaró Machado en un mensaje, afirmando que las marchas proyectarán una «luz global» frente a los intentos del régimen de socavar el galardón.
La movilización invita a los participantes a portar una vela o una luz simbólica como gesto de unidad y esperanza.
Por otra parte, en una entrevista con el diario español El Mundo, Machado calificó el momento que vive el país como «histórico» y de «enorme esperanza» y se negó a precisar si saldrá de la clandestinidad en la que vive en su país para viajar a Oslo a recibir el Nobel.
«La gente lo sabrá a su debido tiempo», afirmó.
Sin embargo, en una entrevista reciente con el diario noruego Dagens Næringsliv, Machado condicionó su viaje a Noruega a la recuperación de la libertad en Venezuela.
«Para poder viajar a ese país (Noruega), Venezuela debía ser libre», afirmó la política, quien se encuentra en paradero desconocido desde hace más de un año.
Agregó que, mientras Maduro se mantenga en el poder, «su seguridad está comprometida», aludiendo a las persecuciones sistemáticas contra la oposición tras las elecciones de julio de 2024, consideradas fraudulentas por la comunidad internacional.
Inicialmente, el Comité Noruega había dicho que Machado asistiría en persona a Oslo. Sin embargo, integrantes del equipo cercano a la líder opositora confirmaron a ANSA que Machado finalmente ha desistido por el temor a no poder regresar a territorio venezolano, siendo uno de sus valores simbólicos su permanencia dentro del país, bajo condiciones adversas.
En un momento de creciente represión y después de que el presidente estadounidense Donald Trump insistiera una vez más en un ataque terrestre en Venezuela, Corina Machado afirma no temer una represalia desesperada de Nicolás Maduro.
«Todo el daño que el régimen puede hacer, ya lo está haciendo», afirma, y destaca que «en octubre, más de 45 personas fueron desaparecidas y secuestradas» y «en noviembre, otras 30 personas», muy cercanas a ella. «Este régimen está haciendo todo el daño que puede, por eso luchamos, para detener una guerra y salvar vidas», añadió.
Al ser preguntada sobre la posibilidad de un acuerdo con el régimen, Machado reitera su postura: «Ninguna negociación que ignore la voluntad soberana del pueblo venezolano puede conducir a una solución», en alusión a una posible amnistía que Maduro habría solicitado para sí mismo y su gobierno en una conversación telefónica con Trump.
Rechazando una transición inspirada en la de Violeta Chamorro en Nicaragua, Corina Machado reiteró que el «90% de los venezolanos exige un cambio», que debe garantizar el restablecimiento del orden constitucional y el «fin de los controles criminales» que azotan al país.
Aseguró que no teme al caos, ya que «el pueblo es clave» y es «la garantía» de que «la transición sea ordenada e irreversible», junto con el liderazgo de Edmundo González, legitimado por un «apoyo monumental» y el hecho de que «el 80% de nuestros militares y policías nos acompañan».
Para 2026, Machado visualiza «una Venezuela que sea la envidia del mundo», con la creación de una república democrática y un país capaz de atraer inversiones, devolviendo la esperanza a la diáspora venezolana.
«Estamos listos para construir desde cero, para devolverles a nuestros hijos el hogar que perdieron», concluyó. © ANSA














