Llegan menos vacunas, furia en Italia y Europa

(ANSA) – ROMA 23 ENE – Tras los retrasos en las entregas de vacunas de la estadounidense Pfizer y la británica AstraZeneca, el gobierno italiano se ve obligado a reformar el plan de inmunización y revisar los objetivos, lo que desató el enojo del primer ministro Giuseppe Conte.

El premier fustigó a las empresas farmacéuticas y definió de “inaceptables” los recortes anunciados por AstraZeneca y confirmados por representantes de la empresa en una reunión con el ministro de Salud de Italia, Roberto Speranza, y el Comisionado para la emergencia, Domenico Arcuri.

Los retrasos “constituyen graves violaciones contractuales que producen daños enormes para Italia, nuestro plan se elaboró ;;sobre la base de compromisos contractuales asumidos libremente” y por eso usaremos todas las herramientas y todas las iniciativaslegales para reclamar respeto”, afirmó Conte.

La Unión Europea (UE) también quiere ver claro la cuestión de los retrasos y convocó a la empresa inglesa el lunes, indicando dos objetivos: tener un programa claro que permita planificar las entregas y acelerar la distribución.

Pero el gobierno italiano también tiene que lidiar con otros dos problemas sobre la mesa: la alarma procedente de diferentes centros de vacunación de regiones, incluidas Lombardía, Sicilia y Emilia Romagna, que braman por la falta de jeringas de precisión y la necesidad de evitar que las variantes de Covid-19, desde la inglesa hasta la sudafricana, que se preocupa mucho más, exploten las infecciones también en Italia, como ya ha sucedido en varios países europeos.

Sobre el primer punto viene la negación de Arcuri: “Es falso, se distribuyeron menos jeringas por la banal razón de que Pfizer nos envió menos vacunas”.

Sin embargo, sobre el riesgo de cepas diferenciadas del virus, la cuestión es más compleja, tanto que el director de Prevención del ministerio de Salud, Gianni Rezza, dijo que hay que evaluar la posibilidad de un “aumento de medidas” restrictivas.

Sobre el plan de vacunas, el ministro de Asuntos Regionales de Italia, Francesco Boccia, ha llamado a las regiones junto a Speranza y Arcuri para actualizar el informe presentado por el ministro de Salud al Parlamento el 2 de diciembre pasado.

El primer trimestre de 2021 deberían haber llegado a Italia 28 millones y 269 mil dosis.

Una cantidad que ahora es evidente que no serán respetadas. Aún no está claro cuándo Pfizer restaurará los suministros programados para garantizar a finales de marzo 8,7 millones de dosis (fuentes de la UE dijeron que la empresa dentro de la próxima semana debe informar entregas sobre el 92%).

Y lo más grave, AstraZeneca confirmó la reducción debido a un problema de producción.

Se habla de un recorte del 60%, que, según dijo Conte, para Italia significaría pasar de 8 millones a 3,4 millones de dosis.

Por tanto, Italia podría encontrarse a finales de marzo con menos de 14 millones de dosis, incluido un millón y 300 mil de Moderna, en lugar de 28 millones que se preveían. La mitad de lo esperado.

Se trata, pues, de revisar los objetivos, tal y como confirmó el presidente del Consejo Superior de Salud Franco Locatelli: “la reducción de la capacidad de producción de AstraZeneca requerirá la remodelación de la campaña” de vacunación en Italia.

Al menos, debería poder lograr el compromiso prioritario, vacunar antes de marzo a todos los trabajadores sanitarios y sociales, los moradores y el personal de residencia geriátricas -especialmente a mayores de 80 años- y pacientes frágiles, a raíz de enfermedades oncológicas, cardiológicas o hematológicas.

En total, casi 7 millones de italianos.

Pero no alcanzará a las otras categorías: 13 millones y 400 mil italianos entre 60 y 79 años, los 7 millones y 400 mil con al menos una comorbilidad crónica, además del personal de otros servicios esenciales: profesores y personal escolar, fuerzas policiales, personal penitenciario y presos.

También hay otro elemento a tener en cuenta.

Cuando la agencia de medicamentos europea (EMA) dé luz verde a la vacuna AstraZeneca, lo subraya Locatelli, habrá que ver “qué tipo de aprobación se le dará”, si está “condicionada a ciertos parámetros de edad” u otros. Básicamente, si esa vacuna en Italia será recomendada para la población menor de 55 años, por lo que otra vez habrá que identificar nuevos criterios para definir las categorías, prioridades, dando espacio a los más jóvenes.

En Italia, se anunciaron hoy 13.331 nuevos casos de Covid en las últimas 24 horas, para un total de 2.455.185 desde el inicio de la emergencia.

El número de víctimas fue de de 488, lo que eleva el total a más de 85 mil, 85,162. Según datos del Ministerio de Salud, los positivos actuales en Italia caen por debajo de 500.000 por primera vez en semanas: 498.834, una caída de 3.219 en comparación con el viernes. (ANSA).