El pontífice partió este viernes desde Roma rumbo a Montevideo, primera escala de una gira sudamericana que concluirá el 17 de noviembre
El papa León XIV inició este viernes su sexto viaje apostólico internacional con destino a América Latina. El avión Airbus A330-900 de Ita Airways despegó a las 7.05 (hora de Roma) del aeropuerto internacional de Fiumicino «Leonardo da Vinci», con el pontífice a bordo. Tras un vuelo de aproximadamente trece horas y media, el Santo Padre tiene previsto arribar a Montevideo alrededor de las 16.30 (hora local).
Uruguay será la primera etapa de una visita que también comprende Argentina y Perú, y que finalizará el 17 de noviembre.
El pontífice permanecerá en Uruguay del 6 al 8 de noviembre. Será el segundo sucesor de Pedro que visite ese país, después de san Juan Pablo II, quien realizó dos viajes en 1987 y 1988.
La agenda en Montevideo
Tras la recepción oficial en el aeropuerto internacional de Carrasco, León XIV se trasladará a la Plaza Independencia, donde tendrá lugar la ceremonia de bienvenida, prevista para las 17.30. El presidente uruguayo, Yamandú Orsi, recibirá al Papa frente a la Torre Ejecutiva. También está previsto el saludo a la vicepresidenta de la República, a la presidenta de la Suprema Corte de Justicia y a tres expresidentes.
Luego, León XIV mantendrá un encuentro con las autoridades, representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplomático. En esa ocasión, escuchará el discurso de bienvenida del mandatario y pronunciará su primera intervención pública en el país. A las 18.15 visitará al presidente Orsi en el edificio José Artigas, una de las sedes de la Presidencia de Uruguay.
Más tarde, alrededor de las 18.45, se dirigirá a la catedral metropolitana de la Inmaculada Concepción y de los Santos Felipe y Santiago, donde presidirá la celebración de las vísperas junto con obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas y seminaristas.
El regreso a la Nunciatura Apostólica está previsto para las 20.
Un mensaje de paz y fraternidad
Durante el sobrevuelo de Italia, el Papa envió un telegrama al presidente de ese país, Sergio Mattarella. En el mensaje, confió los deseos de paz y fraternidad de los pueblos que visitará a la intercesión de la Virgen María y de los santos que anunciaron el Evangelio de la caridad. También transmitió sus saludos al jefe de Estado italiano y expresó sus oraciones por el bien y la prosperidad de toda la nación.
El viaje apostólico comprende tres países con realidades e historias diferentes. La visita a Uruguay y Argentina representa el regreso de un pontífice a esos territorios después de casi cuatro décadas, mientras que la etapa peruana tiene un significado particular por los años de misión pastoral y episcopal que Robert Prevost vivió en ese país.
Vale destacar que, cuando los periodistas le preguntaron cómo se sentía después de la cirugía, respondió: «Quizás mejor que antes».
Su secreto: «Fe en Dios, buenos médicos y un estilo de vida saludable».
Y, en el vuelo de Roma a Montevideo, añadió: «Sé que algunos tenían dudas sobre este viaje, pero yo nunca las tuve».
El Papa se mostró en buen estado ante los periodistas durante el vuelo. Al preguntársele si, además de su trabajo, había retomado el tenis, respondió: «Todavía no, pero lo haré».
«Gracias a Dios por lo que ha logrado», «un gesto humanitario puede salvar una vida», «esperemos que no sea un caso aislado». Así, comentó a los periodistas la tregua firmada por Oleshky entre Rusia y Ucrania.
«Lamentablemente, aún queda mucho por hacer para lograr la paz», añadió.
«Me enorgullece ser estadounidense y me enorgullece haber ejercido mi derecho al voto», expresó ante una preguntas sobre la elección en Estados Unidos. Al preguntársele si también votaría en las eventuales elecciones en Perú (país del que también es ciudadano), explicó que no existía esa posibilidad, pero que lo haría porque «es algo bueno».
«Hay cosas que escapan a mi control», bromeó el Papa León XIV —que, traducido del inglés al italiano, significa algo que va más allá de las responsabilidades— a los periodistas que le preguntaron, durante el vuelo de Roma a Montevideo, si, tras reunirse con Bob Dylan, podría organizar un concierto en el Vaticano con Bruce Springsteen.
Uruguay, el país en el cual León XIV decidió comenzar su gira por América del Sur, es el menos católico del continente. A pesar de las estadísticas publicadas por el Vaticano, según las cuales el 76% de la población es católica, en realidad solo uno de cada tres uruguayos se identifica como tal.
Uruguay es un país con pocas bodas religiosas y donde incluso las festividades han cambiado de nombre: la Navidad, por ejemplo, se llama Día de la Familia, y la Semana Santa es la Semana del Turismo. Incluso los nombres de las calles han ido eliminando gradualmente las referencias a los santos.
A pesar de esto, según la Iglesia local, la expectativa por el Papa León XIII es alta y los eventos han agotado las entradas. No tantas como se esperaba en Argentina y Perú, pero aun así significativa para un país donde la fe se practica poco.
Finalmente, subrayó la importancia de «acompañar a los enfermos y promover la salud pública». © AICA/ ANSA















