Importantes obispos y pastores se distancian del excandidato presidencial tras su fuga y critican sus mensajes cuestionando las elecciones
Al cumplirse una semana de su fuga a Estados Unidos, el senador y excandidato presidencial Flávio Bolsonaro ha perdido el respaldo de gran parte del poderoso movimiento evangélico.
Importantes líderes de ese movimiento religioso, que cuenta con el apoyo de poco menos del 30 % de la población brasileña, entre ellos el obispo Edir Macedo, se alejaron del excandidato presidencial, quien se marchó a Estados Unidos tras ser derrotado por Luiz Inácio Lula da Silva, informó este martes el diario O Globo.
Macedo, titular de la poderosa Iglesia Universal del Reino de Dios, manifestó su desacuerdo con la consigna «Dios, patria y familia», utilizada por Bolsonaro durante su campaña.
«Nosotros, en la Universal, damos prioridad a esta jerarquía: primero Dios, después la familia y luego el resto.
No estoy de acuerdo con esa teoría de Dios, patria y familia», dijo Macedo durante un culto de su Iglesia.
El obispo es propietario de la cadena de televisión y radio Record, la segunda más importante de Brasil, donde columnistas y dirigentes del Partido Republicanos, su agrupación política, cuestionaron la huida de Bolsonaro, una «falta de respeto a los 60 millones de electores que confiaron en él».
El distanciamiento de la Iglesia Universal con el excandidato también podría repercutir en el Congreso, donde sectores del partido Republicanos evalúan romper su alianza parlamentaria con el Partido Liberal (PL) de Bolsonaro.
El informe de O Globo señala que el descontento evangélico atraviesa las principales iglesias de este movimiento.
El pastor Silas Malafaia, de la Asamblea de Dios Victoria en Cristo, uno de los principales referentes del evangelismo, reprobó la carta publicada por Flávio Boslonaro desde Estados Unidos, en la que se proclamó inicialmente como «verdadero presidente electo».
El obispo consideró inapropiado cuestionar el resultado de las elecciones y propuso «mirar hacia adelante» respetando la victoria de Lula y apoyando al gobernador de San Pablo, Tarcisio de Freitas, como posible candidato de la derecha en las próximas presidenciales.
Malafaia encabezó junto a Jair Bolsonaro grandes actos en contra de Lula desde 2023 y fue quien casó al expresidente con su actual esposa, Michelle Bolsonaro, una importante referencia del movimiento neopentecostal.
Electa senadora el 4 de octubre, Michelle hizo declaraciones tras la fuga de Flávio Bolsonaro en las que no se solidarizó con el excandidato y propuso reagrupar fuerzas con los dirigentes que permanecen en Brasil. © ANSA















