El anuncio de un aplazamiento de la reapertura inicialmente prevista para el 21 de junio era esperado en el Reino Unido y, según la prensa, la fecha se aplazaría cuatro semanas en Inglaterra.
El primer ministro británico, Boris Johnson, admitió hoy que la propagación de la variante Delta (antes cepa india) de Covid-19 es objeto de «grave, grave preocupación».
El funcionario se muestra ahora menos optimista que en mayo.
Mientras tanto, los llamamientos de expertos pidiendo aplazar la apertura, incluidos consultores de Downing Street, se habrían multiplicado.
En declaraciones a Sky News en Cornwall, donde está en marcha la cumbre del G7 que preside, el propio Johnson insinuó la posibilidad de posponer la reapertura y anunció que hará un anuncio el lunes.
Sin embargo, el primer ministro británico subrayó que no es su intención retroceder en la hoja de ruta: «Lo que queremos hacer es asegurarnos de que la hoja de ruta sea irreversible, pero no se puede tener una hoja de ruta irreversible si no se está preparado y se es cauteloso», dijo Johnson. (ANSA).















