Milei se consolida como el presidente de la democracia que más veces pisó suelo estadounidense teniendo en cuenta el breve lapso de su gestión, que va por la mitad: le faltan dos años.
También es el que más ha estado con un presidente de EE.UU., en este caso Trump, en sus diversas modalidades: de manera bilateral, multilateral e informal. Es el más alineado con Washington, incluso rompiendo votaciones tradicionales de la Argentina en las Naciones Unidas para alinearlas con Estados Unidos e Israel.
En un comparativo de cifras, según explica Clarín, supera al momento por cuatro viajes a Carlos Menem, el presidente que, por sus buenas relaciones con Estados Unidos, impuso el mote de las “relaciones carnales”. Supera por más de la mitad a Mauricio Macri, que gobernó un período completo; y con el viaje de marzo a la Semana Argentina en Nueva York, que organiza el JP Morgan, habrá superado por dos viajes a Cristina Kirchner, que gobernó dos períodos y no tuvo bilaterales formales en la Casa Blanca.
Desde el regreso de la democracia en 1983, los viajes presidenciales a Estados Unidos combinaron tres ejes: visitas bilaterales a la Casa Blanca, participación anual en la Asamblea General de la ONU en Nueva York y gestiones económicas ante organismos financieros o inversores por la siempre compleja situación económica y financiera de la Argentina.














