El nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, prometió vengar la muerte de su padre, el ayatolá Ali Jamenei, al concluir los funerales de Estado en la ciudad santa de Mashhad, mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, respondió con una dura advertencia ante eventuales amenazas contra su vida.
«Prometemos vengar la sangre pura del líder mártir y de todos los mártires de estas dos guerras a manos de los asesinos criminales y deshonrados», afirmó Mojtaba Jamenei en un mensaje fúnebre difundido por la televisión estatal iraní.
«La venganza es una exigencia de nuestra nación y ciertamente se llevará a cabo. Pronto los pueblos libres del mundo cumplirán parte de esta misión divina», agregó el nuevo líder supremo, de 56 años, quien no apareció públicamente durante la semana de ceremonias y emitió únicamente un mensaje escrito.
Ali Jamenei, de 86 años, murió el pasado 28 de febrero en un ataque aéreo que marcó el inicio del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel. Su cuerpo fue trasladado durante seis días por distintas ciudades de Irán e Irak antes de ser sepultado en el santuario del Imán Reza, el sitio más sagrado del islam chiita en el país.
Según fuentes citadas previamente por NBC News, Mojtaba Jamenei resultó gravemente herido en el mismo ataque, aunque las autoridades iraníes nunca confirmaron oficialmente su estado de salud ni difundieron imágenes o grabaciones suyas desde entonces.
Las declaraciones del nuevo líder se conocieron pocas horas después de que Trump reaccionara a las consignas exhibidas durante el funeral de Ali Jamenei, donde numerosos carteles en inglés pedían la muerte del mandatario estadounidense y del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
«Mil misiles están cargados, listos para ser lanzados y apuntando contra la República Islámica de Irán, con miles más preparados para seguir inmediatamente si el gobierno iraní cumple sus amenazas», escribió Trump durante la madrugada en su red Truth Social.
El presidente estadounidense aseguró además que dejó instrucciones al Pentágono para responder en caso de que fuera asesinado.
«Destruirán y devastarán completamente todas las regiones de Irán», advirtió Trump, quien cerró su mensaje con la expresión «Praise be to Allah» («Alabado sea Alá»), una fórmula que había utilizado en reiteradas ocasiones durante la guerra y que fue criticada por organizaciones musulmanas estadounidenses.
Las amenazas cruzadas reflejan la fragilidad del acuerdo interino que buscó poner fin al conflicto y que continúa deteriorándose por nuevos episodios de violencia en Medio Oriente.
En los últimos días, Estados Unidos lanzó nuevos ataques contra objetivos iraníes, mientras Teherán respondió con acciones militares tras los incidentes registrados en el estrecho de Ormuz, donde Irán atacó tres embarcaciones comerciales.
En paralelo, continúan los esfuerzos diplomáticos para evitar una nueva escalada. Mediadores de Qatar viajaron a Teherán para reunirse con funcionarios iraníes, mientras Washington busca garantías de que el estrecho de Ormuz permanezca abierto a la navegación internacional.
Irán sostiene, sin embargo, que el paso marítimo debe quedar bajo su control exclusivo y reclama el cobro de tarifas a los buques que lo atraviesen, pese a que la comunidad internacional considera esas aguas una vía marítima internacional. Antes del conflicto, cerca del 20% del comercio mundial de petróleo y gas natural transitaba por ese corredor estratégico.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, mantendrá además conversaciones con su par de Omán para analizar la situación en el estrecho, en momentos en que Mascate intenta mediar entre Washington y Teherán.
Araghchi acusó este sábado a Estados Unidos de violar el acuerdo interino al eliminar las exenciones que permitían a Irán vender petróleo en dólares en el mercado internacional.
«La realidad es simple: solo puede haber cumplimiento mutuo», escribió el canciller iraní en la red X. © ANSA















