San Antonio de Areco busca ponerle un freno a la caza con galgos y empezó a reforzar los controles en las zonas rurales. Así lo destaca Econews desde su fuente de noticias.
Entre las medidas que ya están en marcha, se encuentra el secuestro de perros utilizados en actividades de caza ilegal y la realización de actas por parte de la Patrulla Rural.
El último fin de semana, agentes rurales interceptaron una camioneta dentro de un campo y rescataron varios galgos que estaban siendo usados para cazar. Los animales quedaron al cuidado de la fundación Corazón Vagabundo.
La decisión llegó después de años de reclamos de productores rurales por la entrada de cazadores a campos privados y por el impacto que estas prácticas generan sobre la fauna silvestre y los ecosistemas.
Además de proteger la biodiversidad, la medida apunta a prevenir situaciones de maltrato animal y fortalecer los controles en las áreas rurales.
Mientras tanto, el municipio avanza en una ordenanza para unificar sanciones por caza ilegal, ingreso a propiedades privadas y otras infracciones vinculadas.
También pidió sumarse a la veda provincial de caza para ampliar la protección del territorio.















