El papa León XIV pidió hoy que «se abran vías de reconciliación en cualquier lugar donde haya guerra».
«Y ahora, por intercesión de la Virgen María, invoquemos del Espíritu Santo el don de la paz!, dijo el pontífice durante el rezo del Regina Caeli, al final de la Misa de Pentecostés en la Plaza de San Pedro.
«Ante todo, paz en los corazones», dijo, «solo un corazón en paz puede difundir la paz, en la familia, en la sociedad, en las relaciones internacionales».
«Que el Espíritu de Cristo Resucitado abra caminos de reconciliación dondequiera que haya guerra; que ilumine a los gobiernos y les dé la valentía para realizar gestos de distensión y diálogo», añadió.
«El Espíritu derriba fronteras y derriba los muros de la indiferencia y el odio», y «donde hay amor no hay lugar para los prejuicios, para las distancias de seguridad que nos distancian del prójimo, para la lógica de exclusión que lamentablemente vemos surgir también en los nacionalismos políticos».
«Y las guerras que sacuden nuestro planeta son un trágico signo de todo esto», agregó el Papa.
«El Espíritu también abre fronteras entre los pueblos», explicó el Papa Prevost en su homilía.
«Las diferencias, cuando el Soplo divino une nuestros corazones y nos hace ver en cada uno el rostro de un hermano, no se convierten en motivo de división y conflicto, sino en un patrimonio común del que todos podemos sacar provecho y que nos pone en camino, juntos, en la fraternidad», dijo.
«Invoquemos al Espíritu de amor y paz, para que abra fronteras, derribe muros, disuelva el odio y nos ayude a vivir como hijos del único Padre que está en los cielos», concluyó. © ANSA















