El Gobierno de Kicillof intimó a los dueños de la estancia a regularizar al peón rural que se volvió viral al despedirse de su perro
Explica Data Gremial que, el caso de Víctor Díaz, el peón rural que se volvió viral tras grabarse llorando al ser despedido de un campo en San Vicente mientras su perrito lo seguía, generó no solo empatía en las redes sociales, sino también una respuesta oficial. El Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, a cargo de Walter Correa, inspeccionó el establecimiento y encontró graves incumplimientos en materia laboral y de seguridad.
Ojalá no me caguen”: el video que tocó una fibra sensible
“Acá estoy llorando por mi perro, me sigue, piensa que voy a trabajar todavía, pobrecito”, decía Díaz entre lágrimas en el video que se viralizó rápidamente. Con más de 900 mil seguidores en TikTok, el joven trabajador conmovió al país al contar que fue despedido sin previo aviso, luego de diez años en el mismo lugar: “Nadie me avisó que me iban a echar. Pasé de todo y ojalá no me caguen porque me quieren dar por 10 años plata que no sirve para nada”.
La viralización del caso derivó en una denuncia formal por parte del sindicato UATRE y del propio trabajador.
Intervención oficial: condiciones precarias e irregularidades laborales
En respuesta, el Gobierno de Axel Kicillof actuó a través del Ministerio de Trabajo provincial. La Subsecretaría de Inspección y la Delegación Regional de Trabajo realizaron una inspección en el establecimiento ganadero en San Vicente. El operativo confirmó “cables expuestos, falta de entrega de elementos de protección personal y ausencia de condiciones higiénicas adecuadas en el lugar de trabajo y en la vivienda”.
Además, se intimó a los propietarios de la finca a regularizar la relación laboral de Díaz, presentar la documentación correspondiente sobre registración del trabajador y acreditar el correcto pago de haberes, todo dentro de los plazos legales vigentes.















