El Fondo Monetario Internacional (FMI) rebajó hoy las perspectivas de crecimiento de la economía mundial para este año y el que viene como consecuencia de la inflación y la desaceleración en Estados Unidos y China, y la guerra entre Rusia y Ucrania, al tiempo que elevó hasta el 3% el pronóstico para América Latina y el Caribe.
El FMI advirtió además que la situación podría empeorar, y pronosticó que se está al borde de la recesión mundial.
Al mismo tiempo, y a contracorriente de las principales economías, subió sus previsiones de crecimiento económico para Brasil y México en 2022, en un contexto de inflación galopante.
Para Brasil la estimación es de 1,7%, es decir, un aumento de 0,9 puntos porcentuales en comparación con los pronósticos de abril, mientas que México crecería 2,4% (+0,4 puntos porcentuales).
También elevó hasta el 3% el pronóstico para América Latina y el Caribe.
En el caso de la Argentina, el FMI mantuvo las proyecciones de crecimiento en 4% este año, igual que en su último reporte de abril.
Sin embargo, el organismo de crédito explicó que podría recalcular la estimación de la inflación de este año, que estaba prevista en un 62% durante la primera revisión del acuerdo realizado en marzo.
De esta manera, expresó su preocupación por la aceleración de las subas de precios y alertó que los precios están «desanclados».
El FMI subrayó en la actualización de sus Perspectivas de la Economía Mundial (WEO, por sus siglas en inglés), que no abordar la alta inflación, «podría alimentar aún más el descontento social y debilitar el apoyo político al programa».
«La situación en Argentina es bastante preocupante. El tema más importante en Argentina, en este momento, es la inflación desanclada», explicó el economista jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas. «Creo que la cifra está por encima del 60% y las expectativas pueden seguir aumentando en lo que resta del año».
De acuerdo con las nuevas proyecciones del FMI, la economía mundial se desacelera del 6,1% del año pasado a un 3,2% durante 2022, lo cual representa 0,4 puntos porcentuales menos que en el último informe de «Perspectivas Mundiales» que realizó el organismo multilateral en abril.
De acuerdo con el reporte, que califica a la situación mundial como «sombría», la producción en el mundo «se contrajo en el segundo trimestre de este año, debido a las recesiones en China y Rusia».
«Varios shocks han afectado a una economía mundial ya debilitada por la pandemia: una inflación superior a la esperada en todo el mundo, especialmente en los Estados Unidos y las principales economías europeas», señala el informe.
Las agresivas subidas de tipos de interés de la Reserva Federal están ralentizando el crecimiento de Estados Unidos.
En el caso de China, los confinamientos por Covid-19 y el empeoramiento de la crisis inmobiliaria ha obstaculizado su actividad económica.
Destaca esto «ha provocado condiciones financieras más estrictas; una desaceleración peor de lo anticipado en China, que refleja los brotes y bloqueos de Covid-19; y otros efectos secundarios negativos de la guerra en Ucrania».
Entre las revisiones a la baja más importantes se cuentan las de Estados Unidos con una reducción de 1,4 puntos porcentuales y 1,1 puntos en China, países donde ahora se espera crecimientos del 2,3% y 3,3%, respectivamente.
El informe WEO recortó la estimación de crecimiento del PIB mundial para 2022 a 3,2%, 0,4 puntos porcentuales menos que el pronóstico que el año pasado. (ANSA).














