El Boom por obtener la ciudadanía italiana en EEUU

(ANSA) – ROMA, 03 NOV – Las autoridades consulares italianas en Estados Unidos registran un auge en las solicitudes de estadounidenses con ascendencia italiana que reclaman la ciudadanía de sus antepasados, un fenómeno favorecido por la pandemia de coronavirus y el duro clima político.

En entrevista con CNN, Marco Permunian, fundador de Italian Citizenship Assistance, con una clientela estadounidense del 95%, afirmó que las solicitudes de su servicio han aumentado hasta un 400% en comparación con el año pasado tras el estallido de la pandemia en Estados Unidos.

A eso se sumó el creciente interés hacia el país de los antepasados italianos tras las elecciones estadounidenses de 2016, en la que ganó el actual presidente, Donald Trump.
“Nunca había visto algo así en mis diez años de carrera”, dijo Permunian, cuya agencia ayuda a los extranjeros en los trámites para obtener un pasaporte italiano.

“Actualmente, tenemos un equipo de más de 60 personas trabajando en nuestra empresa, tanto en nuestras oficinas italianas como en Estados Unidos”, afirmó.

Para satisfacer la demanda, su agencia casi duplicó su tamaño en solo unos meses. Italia, según la CNN, podría beneficiarse si los nuevos titulares de pasaportes deciden mudarse.

De hecho, el país tiene una de las tasas de natalidad más bajas del mundo y una economía estancada, mientras en los últimos años ofreció incentivos fiscales a los trabajadores extranjeros y jubilados que se convierten en residentes.

Las personas nacidas en Estados Unidos son automáticamente ciudadanos estadounidenses.

Pero este principio no se aplica a la mayoría de los países de Europa, donde la ciudadanía se hereda de los padres o la familia.

Eso significa que algunos estadounidenses que descienden de inmigrantes pueden convertirse en ciudadanos italianos.

El requisito principal es que el miembro de la familia que emigró de Italia a Estados Unidos no se haya naturalizado antes del nacimiento de la siguiente persona en la línea de ascendencia.

Algunos estadounidenses se sienten atraídos por los beneficios de la ciudadanía italiana, incluida la atención médica, las tasas universitarias asequibles y el derecho a trabajar y residir en cualquier lugar de la Unión Europea.

El pasaporte también significa mejores oportunidades de viaje: con un pasaporte italiano, de hecho, según el Passport Index, un sitio Web de clasificación de pasaportes, tiene fácil acceso en 133 países.

Mientras que, debido a las restricciones de viaje por el coronavirus, un pasaporte estadounidense, en un tiempo considerado uno de los más poderosos del mundo, otorga temporalmente a los titulares un fácil acceso a solo 97 países. (ANSA).