El Petágono bombardeo infraestructura iraní, como centrales eléctricas y puentes, y Teherán respondió con misiles a bases de EEUU en Kuwait, Qatar, Baréin y Jordania. Es el mayor intercambio de fuego desde la firma del memorando, en junio
Estados Unidos e Irán intercambiaron ataques este viernes, luego de que Teherán lanzara ofensivas contra activos estadounidenses en distintos puntos de Medio Oriente, en la mayor escalada desde que ambos países reanudaron un conflicto abierto.
Un mes después de que las dos partes firmaran un memorando de entendimiento destinado a poner fin a la guerra iniciada en febrero, Irán acusó a las fuerzas estadounidenses de atacar infraestructura civil y energética, incluidos un aeropuerto, una estación ferroviaria y dos puentes.
Medios estatales iraníes informaron que los bombardeos nocturnos dejaron al menos ocho muertos y 20 heridos.
Los ataques parecieron marcar una ampliación de la campaña militar estadounidense hacia infraestructura estratégica iraní, un objetivo que el presidente Donald Trump había amenazado previamente con alcanzar.
El Ministerio de Energía de Irán pidió este viernes a la población reducir el consumo eléctrico y apagar los sistemas de aire acondicionado durante las horas de mayor demanda, incluso cuando las temperaturas alcanzaban niveles elevados en varias regiones del país.
Según la cartera, la red eléctrica quedó bajo presión tras los ataques estadounidenses contra instalaciones energéticas en el sur del país.
Las Fuerzas Armadas iraníes habían advertido previamente que atacarían «toda la infraestructura de la región» si sus propias instalaciones eran blanco de nuevas ofensivas.
En ese contexto, Irán lanzó el viernes una serie de ataques que parecieron constituir el mayor intercambio de fuego desde la firma del acuerdo alcanzado el mes pasado.
En Kuwait, donde Teherán aseguró haber atacado instalaciones militares estadounidenses, el Ministerio de Electricidad informó que una planta de generación eléctrica y tratamiento de agua resultó dañada por un ataque iraní, por lo que pidió a la población racionalizar el consumo de energía.
Los Guardianes de la Revolución también afirmaron haber atacado sistemas de radar y aeronaves militares estadounidenses en Qatar con el objetivo de «castigar al agresor».
Por su parte, Doha informó que interceptó un ataque con misiles.
Los Guardianes de la Revolución también aseguraron haber atacado dos radares estadounidenses en Omán y la base militar de Al Tanf, en Siria, pero el gobierno de Damasco negó el ataque.
Las Fuerzas Armadas de Jordania informaron que derribaron tres misiles iraníes, mientras que las fuerzas kurdas en Irak señalaron que la coalición internacional liderada por Estados Unidos interceptó varios drones sobre Erbil.
Ataques registrados en la región autónoma del Kurdistán iraquí causaron además la muerte de ocho integrantes de un grupo armado opositor kurdo iraní, informó la organización desde el exilio, que atribuyó la ofensiva a Irán.
La Presidencia del Kurdistán iraquí condenó los ataques y los calificó como «una grave escalada y una flagrante violación de la soberanía de Irak».
En Bahréin, medios estatales iraníes informaron que Teherán atacó helicópteros y aeronaves estadounidenses estacionados en una base aérea. El pequeño reino insular instó a sus ciudadanos a refugiarse.
La disputa por el estratégico estrecho de Ormuz reavivó el conflicto, con intercambios de ataques entre Teherán y Washington durante seis días consecutivos.
El Ministerio de Salud de Irán informó este viernes que, desde la reanudación de los combates, al menos 38 personas murieron y más de 400 resultaron heridas en el país.
Teherán reivindica el control sobre el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo y gas, por donde antes del conflicto existía libre navegación.
Distintos mediadores intentan reactivar las negociaciones entre ambas partes. Los cancilleres de China y Pakistán pidieron este viernes a Estados Unidos e Irán cesar las hostilidades y retomar el diálogo, según un comunicado difundido tras una reunión celebrada en Shanghái. © ANSA















