Durante ocho años, un gato callejero llamado Powell Cat se convirtió en una figura muy querida de la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA), Estados Unidos.
Habitualmente descansaba cerca de Kaufman Hall, donde recibía a estudiantes, profesores y visitantes con la tranquilidad que lo caracterizaba.
Para muchos, encontrarlo antes de una clase o un examen era parte de la rutina universitaria y un pequeño momento de calma en medio de la jornada.
Tras su fallecimiento en marzo de 2023, la comunidad impulsó distintas iniciativas para mantener vivo su recuerdo.
El exalumno Max Loy dedicó dos años a recaudar fondos mediante la venta de prendas conmemorativas hasta hacer posible la creación de una estatua de bronce.
La obra fue instalada en Kerckhoff Hall como un homenaje permanente a un gato que, sin pertenecer oficialmente a la universidad, terminó formando parte de su historia.
Su legado continúa siendo recordado por generaciones de estudiantes que encontraron en él un símbolo de compañía. © Rexufo















