(ANSA) – BOGOTA, 02 FEB – El presidente colombiano, Iván Duque, volvió hoy a exigir una «solución» que ponga fin a la «dictadura» en Venezuela, al advertir que habrá un momento en que la migración masiva de ese país desbordará al continente.
El mandatario aseguró que su «política migratoria» se ha basado en la palabra «fraternidad», razón por la cual hay en la actualidad en el país 1.729.537 venezolanos que traspasaron la frontera en busca de ayuda.
Aunque agradeció el respaldo económico internacional para atender a la diáspora, consideró que es muy poco respecto de la ayuda que se destina en otros lugares del mundo donde se registran situaciones similares.
Según Duque, mientras la ayuda internacional para atender a los migrantes y refugiados sirios en Europa supera los 2.000 dólares por persona, los aportes destinados para los venezolanos distribuidos por Latinoamérica apenas llega a los 200 dólares por individuo.
Sin embargo, agradeció el «apoyo de la comunidad internacional», pero reiteró que las «cifras» no han sido «suficientes» para atender la «crisis» y recordó que la situación se ha convertido para su país en una gran «carga» financiera y fiscal.
«Esto tiene que llegar a su fin y no porque nosotros consideremos que nuestros hermanos y hermanas venezolanas sean un problema, sino porque esta migración masiva es una amenaza, porque no estaremos en capacidad de atenderla, de emplearla y de garantizar sus derechos», anticipó el colombiano.
Para Duque, la única salida a esta situación es el fin de la «dictadura» de Nicolás Maduro, a quien volvió a comparar con el serbio Slobodan Miloševi?, en razón a que su vecino es un «criminal de lesa humanidad», según dijo.
«La forma de ponerle fin a la dictadura es convocar a elecciones libres y definir un plan para la recuperación económica, es la única salida a esta situación», conjeturó el mandatario durante un diálogo organizado hoy por el Instituto Aspen de Estados Unidos.
Duque ajustará en agosto próximo su tercer año de gobierno, tan solo le resta uno para abandonar el poder, y en ese tiempo su política internacional ha estado encaminada a crear un cerco diplomático en contra de Maduro y su círculo en el poder.
Para el colombiano, ese cerco debe mantenerse, al tiempo que confió en que sus reclamos tendrán eco en la nueva administración en la Casa Blanca.
«Yo ruego que el mundo entero reconozca que este es un tema que no puede durar más tiempo, porque cada día que pasa sin una solución se convierte en una amenaza para la estabilidad de América Latina», subrayó. (ANSA).














