El presidente estadounidense, Donald Trump, ratificó, en una conversación con la BBC, su decepción con su par ruso, Vladimir Putin, por las tratativas acerca de la guerra en Ucrania, pero añadió que aún no estaba listo para romper con él.
«Estoy decepcionado, pero no he terminado con él», dijo Trump; «pero estoy decepcionado», insistió.
Al ser consultado sobre cómo piensa poner fin a lo él que llama «el baño de sangre» en la guerra ruso-ucraniana, la respuesta fue: «Estamos trabajando en ello».
Trump se refirió luego a su última conversación telefónica con el presidente ruso: «Tuvimos una conversación excelente.
Dije: ‘Muy bien, creo que estamos listos para acercarnos a terminar la guerra’.
Y luego derribó un edificio en Kiev», contó.
El magnate consideró enviar misiles Tomahawk a Kiev, capaces de alcanzar Moscú y San Petersburgo, según reveló una fuente del diario The Washington Post.
Los Tomahawks no están incluidos en los paquetes de ayuda actuales, pero podrían incluirse más adelante si Trump decide aumentar la presión sobre Putin.
También el Washington Post informó que Estados Unidos podría autorizar a Ucrania a utilizar los 18 misiles ATACMS de largo alcance que se encuentran actualmente en el país, con un alcance máximo de 300 kilómetros.
De ese modo, Kiev podría atacar bases militares, aeródromos y depósitos de suministros en el corazón de Rusia.
El paquete también podría incluir misiles ATACMS adicionales.
Durante una conversación con el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, la semana pasada, el presidente estadounidense Donald Trump supuestamente le preguntó: «¿Por qué no han atacado Moscú?», a lo que Zelensky respondió: «Podemos hacerlo si nos proporcionan armas».
Así lo reportó también el The Washington Post.
La misma fuente indicó que el mandatario estadounidense también afirmó que Ucrania debe ejercer más presión sobre Putin, no solo sobre Moscú, sino también sobre San Petersburgo, añade el periódico.
El Financial Times también informó hoy sobre la conversación telefónica entre Trump y Zelensky, que supuestamente ocurrió el pasado 4 de julio, un día después de la llamada de Trump al presidente ruso, Vladimir Putin.
Ese medio de prensa citó a dos personas cercanas con la conversación entre los líderes estadounidense y ucraniano.
«Volodimir, ¿puedes atacar Moscú? ¿También puedes atacar San Petersburgo?», preguntó Trump.
«Por supuesto. Podemos hacerlo si nos das las armas», respondió Zelensky.
Trump, al parecer, expresó su apoyo a la idea, describiendo la estrategia como un intento de «hacerles sentir (a los rusos) el dolor» y obligar al Kremlin a sentarse a la mesa de negociaciones, según las dos personas informadas sobre la llamada.
Por otra parte, en la entrevista con la BBC, Trump dio su parecer sobre la OTAN, a la que previamente había calificado de «obsoleta». Manifestó que había cambiado de opinión, afirmando que su presión se debía al hecho de que la Alianza Atlántica se estaba «convirtiendo en lo opuesto» de obsoleta: una organización en la que «cada uno paga sus propias cuentas».
Trump también expresó su satisfacción por el respeto que afirmó haber recibido de otros líderes en la última cumbre de la OTAN, incluyendo los de Alemania, Francia y España.
Asimismo, evaluó muy positivamente la relación del gobierno laborista de Keir Starmer con el Reino Unido, al que presentó, entre otras cosas, como modelo para un acuerdo comercial y arancelario.
Así, expresó optimismo sobre el futuro papel de Londres en el mundo y la consolidación del Brexit, tras una gestión inicialmente irregular de la situación. «Me gusta mucho su primer ministro, aunque sea liberal», expresó a la BBC.
Trump se reunirá en privado con Starmer a finales de este mes en Escocia y posteriormente realizará una segunda visita de Estado sin precedentes al Reino Unido en septiembre, por invitación formal del rey Carlos III.
Por otra parte, dijo que Estados Unidos está negociando con Canadá con miras a alcanzar un acuerdo muy positivo. © ANSA














