México comenzará a mezclar gas natural con hidrógeno verde para operar centrales eléctricas a partir de 2033 como una estrategia de descarbonización, de acuerdo con el gubernamental Programa de Desarrollo del Sector Eléctrico Nacional. La meta de este plan es que a partir de 2036 haya una mezcla de 70% de gas natural y 30% de hidrógeno verde, llamado así al generado por energías renovables bajas en emisiones, para producir energía de este tipo.
El gobierno mexicano proyecta que «los ciclos combinados de gas natural vayan disminuyendo progresivamente» el uso de este combustible y «aumentando el de hidrógeno, con lo que se estará abonando a acelerar la transición energética».
Se contempla además la «adaptación de infraestructura de gas natural ya existente» pues se considera «compleja y de alto costo la construcción de nuevos gasoductos». El presidente de la Asociación Mexicana de Hidrógeno Verde, Israel hurtado, señaló que «falta de tallar quienes serán los productores y la participación del sector privado» y estimó que los objetivos del plan gubernamental son muy «ambiciosos», pues implican una producción activa de hidrógeno para sustituir casi 50% del gas que se usa actualmente. (ANSA).















