Cada familia de carpincho es única, se cuidan, se acompañan y hasta comparten crianza de los bebés.
Increíblemente el ser humano en lugar de valorar y disfrutar esta condición hermosa elige eliminarlos, desplazarlos de su hábitat para convertirlo todo en cemento con pastos prolijamente cortados y plantas exóticas.
Lo más llamativo es el actuar de los biólogos y científicos que en lugar de exigir que se les restituyan zonas de hábitat natural eligen y promueven la experimentación sobre el cuerpo de estos animales.
Es entendible, aunque no aceptable, que esto lo proponga la administradora y el conjunto de vecinos en contra de la vida natural pero que esto lo apruebe el Gobierno de la provincia y su departamento de Flora y Fauna es inadmisible
También se permiten vasectomias y esterilizaciones altamente invasivas sin tener algo fundamental como es un censo serio de la cantidad de animales y un estudio de impacto ambiental acumulativo que muestre cómo se cubrieron de tosca 1.700 hectáreas de un valiosisimo humedal.















