En el verano de 2025, Cole Schmidtknecht, un joven de 22 años de Wisconsin, falleció después de no poder adquirir su inhalador para el asma. Según un artículo de Tu cerebro digital, el caso fue difundido por su familia. El problema es que, el precio del medicamento aumentó de 66 a 539 dólares de un día para otro, obligándolo a enfrentar una difícil decisión entre pagar el alquiler o comprar el tratamiento que necesitaba.
Vale destacar que, el asma es una enfermedad que puede controlarse con medicamentos adecuados, pero en Estados Unidos muchos inhaladores tienen costos elevados. Los precios de algunos tratamientos y las diferencias en la cobertura médica pueden dificultar el acceso para numerosos pacientes.
Sin embargo el caso de Schmidtknecht generó un amplio debate sobre el costo de los medicamentos, el acceso a la atención sanitaria y las barreras económicas que enfrentan algunas personas para recibir tratamientos esenciales.















