El ejército ruso bombardeó en dos ocasiones en las últimas horas la planta química Azot, en Severodonetsk, donde se han refugiado al menos 800 civiles, entre empleados y residentes, informó el jefe militar de Lugansk, Sergei Gaidai.
Al menos dos oficinas fueron destruidas, entre ellas una para la producción de amoníaco, agregó Gaidai a la agencia Ukrinform.
Dentro de la fábrica estarían también algunas unidades militares ucranianas que, según los combatientes prorrusos, se habría retirado tras al asalto de las tropas de Moscú. (ANSA).















