El presidente argentino, Alberto Fernández, cuestionó a Estados Unidos por no haber invitado a todos los países de la región a la Cumbre de las Américas y pidió la destitución del titular de la Organización de los Estados Americanos (OEA), el uruguayo Luis Almagro.
«Hubiésemos querido otra Cumbre de las Américas. El silencio de los ausentes nos interpela. Para que esto no vuelva a suceder, quisiera dejar sentado para el futuro que el hecho de ser país anfitrión de la Cumbre no otorga la capacidad de imponer un ‘derecho de admisión’ sobre los países miembros del continente», dijo el presidente argentino anoche al hablar en la sesión plenaria del encuentro.
Fernández, que habló también en su calidad de presidente pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC), inisistió en su reclamo por la ausencia de Cuba, Venezuela y Nicaragua, los tres países a cuyos gobiernos Washington considera dictaduras.
«Lamento que no hayamos podido estar presentes todos los que debíamos estar», afirmó Fernández. «El diálogo en la diversidad es el mejor instrumento para promover la democracia, la modernización y la lucha contra la desigualdad», subrayó.
«La América Latina y el Caribe miran con dolor el padecimiento que sobrellevan pueblos hermanos. Cuba soporta un bloqueo de más de seis décadas impuesto en los años de la ‘Guerra Fría’ y Venezuela tolera otro mientras que una pandemia que asola a la humanidad arrastra consigo millones de vidas. Con medidas de ese tipo se busca condicionar a gobiernos, pero en los hechos solo se lastima a los pueblos», añadió el presidente argentino.
Fernández también pidió a Biden que revierta las «políticas dañinas» de Donald Trump hacia América Latina y cargó especialmente contra la OEA, tal como había hecho el día anterior el canciller mexicano, Marcelo Ebrard.
«Es hora de que esas políticas cambien y los daños se reparen. Se ha utilizado a la OEA como un gendarme que facilitó un golpe de estado en Bolivia. La OEA, si quiere ser respetada y volver a ser la plataforma política regional para la cual fue creada, debe ser reestructurada removiendo de inmediato a quienes la conducen», advirtió el presidente argentino.
Además de denunciar el rol de OEA en Bolivia, criticó puntualmente, dirigiéndose a Biden: «Se han apropiado de la conducción del Banco Interamericano de Desarrollo que históricamente estuvo en manos latinoamericanas». «Fueron desbaratadas las acciones de acercamiento a Cuba, en las que el Papa Francisco medió, que habían significado avances logrados por la administración de Barack Obama, mientras usted era vicepresidente», enfatizó Fernández.
«La OEA, si quiere ser respetada y volver a ser la plataforma política regional para la cual fue creada, debe ser reestructurada removiendo de inmediato a quienes la conducen», reclamó. «La Banca de Desarrollo Regional, sin más demoras, tiene que volver en su gobernanza a América Latina y el Caribe.
El BID requiere un proceso de capitalización para tener más y mejores medios de financiamiento», pidió también.
«La intervención del gobierno de Donald Trump ante el Fondo Monetario Internacional, fue decisiva para facilitar un endeudamiento insostenible en favor de un gobierno argentino en decadencia. Lo hizo con el solo propósito de impedir lo que acabó siendo el triunfo electoral de nuestra fuerza política.
Por tamaña indecencia sufre hoy todo el pueblo argentino», denunció luego.
Por último, habló de la renta inesperada. «Ante tanta desigualdad, debemos plantear la necesidad de políticas impositivas progresivas, aun cuando las élites domésticas nos presenten como un peligro para la calidad democrática», desgranó. «La renta inesperada que la guerra entregó como un regalo a grandes corporaciones alimenticias, petroleras y armamentísticas, debe ser gravada para mejorar la distribución del ingreso», afirmó Fernández. (ANSA).















