En Concordia, Entre Ríos, se concretó el reconocimiento pendiente para un séptimo hijo varón después de más de cinco décadas de trámite familiar. Ezequiel Blanco, de 52 años, recibió el padrinazgo presidencial por parte de Javier Milei, hecho que su hermano Rafael describió diciendo: “no lo podíamos creer”.
La familia había iniciado la gestión durante el gobierno de Carlos Menem, pero los papeles quedaron trabados entre oficinas y cambios de administración. Con nuevas presentaciones documentales, el expediente volvió a evaluarse hasta que se emitió la medalla y el diploma protocolar.
La confirmación llegó mediante una ceremonia sencilla en la que se formalizó el vínculo simbólico entre el mandatario y el beneficiario. Rafael señaló que la noticia tomó por sorpresa a todos porque “pensábamos que ya no había forma de retomarlo”.
El padrinazgo presidencial se practica en Argentina desde hace casi un siglo y fue reglamentado por decreto en 1958. La tradición se originó en antiguas creencias populares vinculadas al “lobizón”, razón por la cual se adoptó este gesto honorífico para los séptimos hijos varones. © Vove Tucumán














