Un conmovedor autorretrato de Frida Khalo en el que también aparece su marido, el pintor Diego Rivera, está destinado a batir un récord y convertirse en la obra latinoamericana más valiosa en la historia de las ventas públicas.
Se trata de una pintura de 1949 titulada «Diego y yo», y la casa de subastas Sotheby’s, que lo presentará en Londres el 22 y el 25 de octubre, lo estimó en 30 millones de dólares. Si se vende a esa cifra batirá el récord que detenta justamente el marido de la pintora.
Aparte del enorme precio base, la obra tiene un valor inestimable porque arroja luz sobre la artista mexicana y su turbulenta relación con Rivera.
Kahlo lo vio por primera vez en 1922, cuando era ya un artista de murales, famoso en todo el mundo y tenía 36 años.
Ella tenía solo 15 años, pero quedó fascinada por él. Se reencontraron en 1928 y al año siguiente se casaron.
Kahlo una vez escribió en un cuaderno: «Sufrí dos grandes accidentes en mi vida, uno cuando fui embestida por un tranvía… el otro fue Diego», refiriéndose al accidente que sufrió cuando tenía 18 años.
En 1925 Kahlo sufrió múltiples heridas en su cuerpo después de que el camión en el que viajaba fue arrollado por un tranvía.
Como resultado del choque, Kahlo sufrió fracturas en dos costillas, su columna vertebral quedó fracturada en tres partes, más daños en su pelvis, su pierna y pie derecho, clavícula y hombro izquierdo.
La pintura «Diego y yo» fue realizada durante un momento particularmente oscuro durante su segundo matrimonio cuando Rivera estaba engañando a Kahlo con una amiga de ambos y estrella de cine María Félix. (ANSA).















