(ANSA) – PEKIN, 28 APR – Hong Kong aprobó ayer una cuestionada ley sobre inmigración, que abogados, diplomáticos y activistas de derechos humanos temen pueda dar a las autoridades poderes limitados para impedir a los residentes ya otros entrar o salir de la ciudad.
El gobierno local calificó las sospechas de «absurdo total», notando que la legislación -que regirá desde el 1 de agosto- apunta simplemente a controlar a los inmigrantes ilegales en medio de un retraso de tres años de solicitudes de asilo, y no perjudica los derechos constitucionales de libre circulación.
«Estamos afrontando desafíos crecientes, en particular impidiendo que el número de inmigrantes ilegales aumente y los solicitantes abusen del sistema», observó el secretario de Seguridad, John Lee, agregando que los derechos de viaje siguen garantizados y que el gobierno introducirá una normativa subsidiaria a corto plazo.
Según los últimos datos, hay 13.000 solicitudes de refugiados en Hong Kong.
Las garantías, sin embargo, llegan en un clima de mayor desconfianza después del camino cada vez más autoritario emprendido por Pekín en la excolonia británica, entre la ley de seguridad nacional y el nuevo sistema electoral destinado a quebrar a las fuerzas de oposición y prodemocracia.
La Orden de Abogados de Hong Kong observó en febrero que el proyecto no explicaba para qué eran necesarios tales poderes, para qué se usarían y no preveía ningún límite a la duración de las eventuales prohibiciones de viaje. (ANSA).















