A las 23:36 la Luna entrò en la penumbra, la parte externa de la sombra terrestre. Allì, fue, técnicamente hablando, el comienzo formal del eclipse. Sin embargo, fue una etapa poco relevante, donde la Luna apenas disminuyò con su luminosidad general.
El verdadero show comenzò a las 00:34 del lunes, cuando la Luna ingresò en la umbra, la parte central del cono de sombra terrestre. Minuto a minuto, la redondeada sombra de la Tierra fue cubriendo el disco lunar, trazando un “mordisco” oscuro cada vez más grande.
Totalidad: la Luna rojiza
A la 1:41 del lunes, tras algo más de una hora de lento y progresivo oscurecimiento, la Luna quedò completamente sumergida en el cono de sombra terrestre: y fue el inicio de la Totalidad, la etapa más espectacular del fenómeno. En ese momento, la Luna estuvo a 33° sobre el horizonte noreste de Buenos Aires. La Totalidad durò 1 hora y 2 minutos (y su momento más “profundo” será a las 2:12).
En lugar de desaparecer del todo (como podríamos esperar, dado que no recibe luz solar directa), durante la Totalidad la Luna quedò débilmente iluminada con un suave color rojizo-anaranjado. ¿Por qué? La explicación está en nuestra propia atmósfera –especialmente su capa más baja, la tropósfera- , que refracta algo de luz solar hacia el interior del cono de sombra, salvando a la Luna de lo que, de otro modo, sería la oscuridad absoluta. Como la mayor parte de esa débil luz corresponde a las longitudes de onda del rojo y el naranja, en la Totalidad la Luna se “tiñe” de esos bonitos colores.
Final del eclipse
La Totalidad finalizò a las 2:43 de la madrugada, cuando la Luna comienza a salir lentamente de la umbra. El resto del eclipse fue como ver la película al revés: durante los 67 minutos siguientes, la blanca e intensa luz solar directa fue bañando nuevamente el disco lunar. La Luna saliò por completo de la umbra a las 3:50 marcando el final de la parte más interesante del fenómeno. Sólo restò algo más de una hora de la etapa penumbral final, que es visualmente irrelevante.
El próximo…
Pudimos presenciar un maravilloso espectáculo natural. Una muestra más del impecable funcionamiento de los precisos engranajes celestes, regidos por las leyes y los mecanismos de la gravedad. Ciencia en su estado más puro y palpable. Astronomía. La misma ciencia que nos permite saber, con total certeza, que el próximo eclipse total de Luna visible desde Argentina será el 26 de mayo de 2021.















